Despedida de silencio

Siempre al final siento una mirada,
me voy y apartas los ojos de la vida,
dejas el oído en el mundo y me miras,
quizás echaste de menos mi silencio,
el añorarme así en aquel momento,
cuando yo caminaba hacia la salida.
Me giro para saber si tú me miras,
no quiero desaparecer ni volverte a ver,
si mis ojos no mantienen tu recuerdo.
Y tú, como si pudieras comprenderlo,
abandonas con la mente tus oídos,
buscas la puerta por donde me he ido
y nos despedimos con una mirada.
No hay odio ni amor sin un sentido,
hay silencio que queda escondido,
ya que tras de mí se cierra la puerta,
aunque antes de irme te has despedido.