El timo de la estampita

Más que añadir algo nuevo a la novela “Esperando a mi Daddy“, a todo lo publicado hasta ahora, me quiero detener en el esa última secuencia Friday, June 30, 1995 porque me parece un momento importante y relevante de la novela, de toda esta historia, dado que quien se ha limitado a leer tan solo lo que he publicado de la misma, obviado las entradas y mis reflexiones al respecto, puede que se encuentre con la tesitura y la confusión que se supone Jessica debía tener aquella mañana, cuando vio que Ana, en vez de madrugar para tomar el autobús o que la acercasen a la ciudad, se despertó a una hora un poco más descansada, desayunó con cierta tranquilidad, y a eso de las once y media de la mañana salió por la puerta, como si se fuera a dar un paseo por la urbanización, por la zona, portando consigo una carpeta un tanto intrigante, misteriosa, ¿Qué contendría? ¿Por qué no ha dejado que Jessica la acompañara? ¿A dónde fue?

La diferencia de la novela “Silencio en sus labios”, de esta novela tan solo publico en la web pequeños o grandes fragmentos para dar una visión aproximada del argumento, de tal manera que, si hay algo que ocurre a las 11:40 AM, hora local, no me salto ni un punto, pero puede que el siguiente fragmento sea de diez año o una semana después, de lo contrario la novela es bastante larga y, en general, creo que se entiende.

Con esto quiero aclara que no me voy a detener en publicar la descripción del lugar, pero me remitiré a lo publicado en el blog “En un lugar de la Mancha” para que tengáis una idea del paisaje que Jessica tenía desde la ventana o desde la verja del chalé de los amigos de Ana durante su estancia de aquellas dos semanas, para dar a entender lo perdida y desubicada que se debía sentir. A su alrededor tan solo había campo, se encontraba en una urbanización que parecía construida en mitad de ninguna parte, de modo que se encuentra sin muchas opciones de huida, de escapar, de saber donde se encuentra en realidad, lo cual hace un poco más complicado cumplir con su castigo, de averiguarlo por su cuenta

Foto de Google 2008

Me quiero detener más y centrar la atención en Ana, es eso que Jessica parece ignorar y que ésta le oculta de manera premeditada, aunque se supone que le ha prometido que será sincera y no le ocultará nada de cuanto averigüe con respecto a Daddy, aunque ello no es impedimento para que la anime a que sea ella quien le busque, quien haga algo al respecto, en vez de saltarse las clases de Spanish o crearse un mundo de fantasía donde todo parece posible, menos que sea realidad. Ya que, por mucho que se empeñe o no quiera saberlo, la ciudad de Toledo no se encuentra en la costa, a orillas del mar, con playas paradisiacas ni cuenta con uno de los aeropuertos internacionales más importantes del mundo, de hecho, ni siquiera es una de las ciudad más grandes ni más pobladas, donde resultaría imposible encontrar alguna pista sobre Daddy.

Le vamos a guardar el secreto a Ana, pero sí, ella ha venido a este misterioso, aislado e inhóspito lugar en busca de Daddy, pero no del que Jessica se imagina, sino del de verdad, del de carne y hueso, de ese que no es tan maravilloso y, por descontado, aunque cueste encontrarle, porque llegaron el día 24 y ya estamos a día 30, éste no se puede esconder tanto, no es tan inaccesible. Además, quien le busca es Ana, Ann Josephine Catcher, quien tiene respuesta y solución para todo, la idea que Jessica tiene de ella es “que no hay problema que no solucione Ana”, aunque en esta ocasión no basta con una simple llamada de teléfono, a pesar de que es fácil intuir que la factura de las semanas o menos previos no ha debido ser muy económica. Esta vez ha tenido que patearse la ciudad, llamar a muchas puertas, acudir en persona a todas aquellas instituciones públicas en la que recabar información sobre ese a que Jessica tiene a bien llamar “Daddy”, es la aguja del pagar, la pieza que falta en ese puzle infinito sobre el pasado y los verdaderos orígenes de Jessica, es la pieza incoherente y absurda de una historia que como tal no tiene ni pies ni cabeza, ya que en buena lógica, no es posible que se cumpla la premisa de la que parte todo, pero es la única pista que se tiene y ello les ha llevado hasta ese momento.

Photo by Sam Jean on Pexels.com

¿Vosotros qué documentos, qué información incluiríais en esa carpeta? ¿Qué argumento tendríais para convencer a alguien de la consistencia de esa historia sin sentido? Lo único que se sabe es que alguien, quien abandonara a Jessica en la cuna de aquel hospital, se tomó la molestia de dejar una nota con los datos de Daddy, pero ahí se ha terminado la historia, o, más bien, empieza. O te crees esos datos y los das por válidos, aunque no hay crédulo en el mundo que les encuentre su lógica, o miras para otro lado. Esos datos unen dos continentes, pero, sobre todo, hacen posible lo que a todas luces es un sinsentido ¿Qué dato tiene más importancia? ¿Cuál de todos está equivocado? ¿El año de nacimiento? ¿El lugar de nacimiento? ¿El nombre? ¿Y si resulta que todo ello cuadra? Que hay alguien que reside en esa ciudad cuyos datos coinciden con exactitud con los ofrecido en esa nota ¿Y si por mucho que preguntes en los organismos oficiales competentes nadie tiene constancia de que haya algún tipo de vínculo o parentesco entre Jessica y Daddy?

Ana prefiere llevar esa investigación hasta las últimas consecuencias, con el lógico temor de que la tomen por loca, por una timadora o le cierren la puerta en la narices, que sería lo más comprensible. Allí Ann Josephine Catcher no es nadie; una chica venida del otro lado del océano; una de las amigas de esa pareja que vive en uno de los chalés, con quienes ha coincidido en alguna ocasión en esas Jornadas de la Juventud organizadas por el Papa, es la trabajadora social de un internado para niñas huérfanas o procedente de familias desestructuradas. Es alguien con una historia tan absurda que ni ella misma se la termina de creer, pero es la única razón por la que Jessica parece tener un pasado y previsiblemente un futuro.

De manera que ahí tenemos a Ana que ha salido del chalé de sus amigos cargada con esa carpeta llena de documentos y la certeza de que esta vez sí llamará a la puerta correcta. Pero que Jessica no se entere, que no la siga, no sea que se produzca una situación demasiado comprometida y tensa. Jessica no sabe nada y mejor que siga así, que aproveche la mañana para acercarse por la piscina de la urbanización o se quede sentada en la terraza, tomando el sol, hasta que sea hora de comer. Esta primera reunión, este primer encuentro, se ha de tratar y gestionar con la debida cautela, dado que Ana no confía en que la vayan a recibir con los brazos abiertos ni con excesiva credulidad, más bien, todo lo contrario. Por muy bien que quiera argumentar sus razones para dar veracidad a esa historia, le queda escuchar la versión de la otra parte. ¡Hay que ser muy crédulos para aceptar que haya algo de verdad en todo ese asunto! Que se presentase Jessica de improviso, no ayudaría demasiado, porque parece que intenta encasquetarles a una adolescente revoltosa a la que no quieren en ninguna parte. ¡Que si cuela, cuela!

Ha salido del chalé a eso de las 11:30 AM y hora y media después está de regreso, Jessica se fija en dos detalles bastante significativos, por una parte que ya no trae la carpeta consigo ¿Dónde la ha dejado? ¿Acaso la ha tirado a la basura? Y por la otra su gesto alegre y relajado, de satisfacción, como si todo hubiera ido bien.

Hasta ahora, cuando regresaba, se la veía un poco frustrada, como si no hubiera conseguido nada y todo fuera mucho más complicado de lo previsto, como si buscase a alguien a quien no conseguía localizar y tuviera la sensación de que este viaje es una pérdida de tiempo. Sin embargo, ahora el gesto de su cara, y que no lleve esa carpeta consigo, le delatan.

01:00 PM, June 30

¿Os imagináis cómo ha tenido que ser esa reunión? Pero, sobre todo ¿Os imagináis lo contenida que se ha de mostrar Ana cuando se vuelve a reencontrar con Jessica después del trance por el que ha tenido que pasar ¿Qué habrá pasado? ¿La habrán creído? ¿Cómo ha conseguido superar sus reticencias, su incredulidad? ¿Quién ha ganado esta primer toma de contacto? ¿Se volverán a reunir en los siguientes días antes de que Ana y Jessica regresen a Medford? ¿Volverá Jessica a Medford o la ha traído para quedarse con Daddy? Jessica no ha seguido los pasos de las demás. Sospechoso ¿Verdad? ¿Se le han fastidiado los planes a Ana y ha de rectificar en el último momento.

Nos quedamos con la intriga de saber si Daddy, sabe algo de Jessica, si la historia que Ana le ha contado le ha sonado a cuento chino, por definirlo de algún modo, o, por el contrario, ha aportado algo más de información que ésta desconociera. Entonces ¿Sabemos quién fue la madre de Jessica? ¿Cómo y por qué ésta fue abandonada al nacer?

La gran pregunta de todas es ¿Qué había en esa carpeta que Ana ha regresado sin ésta? ¿Eran documentos originales o fotocopias? ¿Qué tipo de documentos? ¿Incluía alguna fotografía de Jessica?

Entendemos que ahora Daddy ya tiene constancia de la existencia de Jessica, que al haberse quedado con esa documentación, al menos asume el hecho de que la situación se ha de legalizar, dado que, allá en Medford, se le ha dado validez a esa paternidad, aunque las instituciones españolas no tengan conocimiento formal ni oficial del mismo. ¿Qué opciones le quedan a Daddy? ¿Y a Jessica? ¿Acabará el asunto en los tribunales internacionales? ¿Alguien conoce a algún abogado especializado en temas de paternidad internacional? ¿Alguien conoce el coste de esos trámites?

Ana: ¿Qué te parece, si esta tarde, cuando refresque, te montas en la bicicleta y das una vuelta? – Me propone. – Me entristece que te pases aquí todo el día encerrada. Casi echo de menos que no aproveches un descuido y te escapes hasta la hora de la cena. – Me dice. – Si has estado en la piscina, te habrás dado cuenta de que hay chicos y chicas de tu edad.

(…)

Ana. Si lo hubiera hecho, nos habrían avisado. – Me responde. – Estoy casi segura de que nos dirán que siguen sin noticias. Pero, bueno, no seamos negativas antes de tiempo y démosle el privilegio de la duda. Nunca se sabe. Tal vez hoy haya suerte. – Me dice animada. – Que te quedes sentada al lado del teléfono no hará que la situación cambie. – Me advierte.

01:00 PM, June 30

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