Nacer cerca del mar

Tú verás el mar cuando yo no lo vea,
oirás a diario el susurrar de la olas
la nana del mar entrando por tu ventana
y quién sabe si la suavidad de la arena,
si te acercan hasta allí alguna mañana.

Hoy comienzas a sentir el frescor marino,
sientes la brisa y el frío de este invierno,
bien abrigado para que no cojas frío,
sin pedir al mar su consentimiento.

Has nacido cerca de un mar de olas
y has comenzado a navegar por los brazos,
todo el mundo quiere conocerte,
mientras tú intentas soñar tranquilo,
con aquella paz del mar donde has nacido.