MAR ADENTRO La tierra, esta arena suelta, aquella que levanta el viento y que el agua no puede tocar. La tierra tiene orillas en el mar, pero es tierra, arena nada más, aquella que arrastra el viento y que el mar no se puede llevar. Por eso dejé mi barca en la orilla y en ella sólo tú te fuiste a sentar, porque estaba perdido en la tierra y Tú al mar me querías arrastrar, querías llevarme mar adentro, porque no querías verme solo, querías hundirme en las olas, para llevarme contigo nada más.

Descubre más desde Tras el último verso
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Derechos de autor // Política de privacidad
Diseño y creación de Manuel Pellicer Sotomayor