MI SAMARITANA Lo que me salió de dentro, cuando dentro no había nada viví la pascua en sequedad y en mi interior no sentí nada y hasta la nada me fue robada de mi interior sacaron agua hicieron de mi desierto el mar. Me sentí allí aquella samaritana que agua al pozo se fue a buscar y junto al pozo halló a un hombre un río que nadie podría secar. Dame de beber, mi samaritana, que mi agua te ha de saciar, en este pozo no está mi agua, pero te ofrezco mi vida para amar. Dame de beber, mi samaritana deja que beba de tu sequedad, porque amores tuviste cinco y el que tienes no lo es en verdad. Dame de beber, mi samaritana, no vuelvas al pozo nunca más, que el agua que Yo te ofrezco es el agua viva de la eternidad.

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