El tesoro nunca encontrado

Lista de lo visitado hasta ahora: (ver lista en página aparte)

Introducción

Pensaba hablar del Greco, de la Casa del Greco, pero investigando me he dado cuenta de que en este recorrido por Toledo, por el barrio judío, nos hemos olvidado de alguien importante, cuyo nombre viene a colación, por lo cual seremos justos con la Historia de esta Casa y nos referiremos a quien, según los indicios, fue con su propietario, allá por el siglo XIV, que también es parte de la historia de Toledo y de España.

Realmente El Greco vivió a unos pocos metros de la ubicación actual de su museo, sobre lo que hoy se conoce como Paseo del Tránsito, pero no queda ningún resto visible de las casas que pudieron existir.

Casa del Greco

La Casa del Greco se situaba en el corazón de la judería toledana. Perteneció a Samuel ha-Leví, tesorero del Rey Pedro I de Castilla y, con posterioridad, fue del Marqués de Villena.

A principios del siglo XX los restos de esa casa fueron derribados, habilitándose un nuevo edificio (a 200 mts. del anterior) que había sido una casa-palacio renacentista del siglo XVI, propiedad de la Duquesa de Arjona, donde se reunió la obra pictórica del artista y que abrió al público en 1912.

El artífice de esa rehabilitación fue el II Marqués de la Vega-Inclán que la completó con muebles y enseres del siglo XVI. Este personaje fue uno de los mecenas más importantes de la primera mitad del siglo XX, que llegó a imponer en nuestro país la moda de la reconstrucción de los ambientes históricos en los que habían surgido las obras expuestas.

Convertida en Casa-Museo, es la única de España dedicada a la figura del pintor y tiene como finalidad esencial transmitir y hacer comprensible a la sociedad la figura del Greco, así como la influencia de su obra y personalidad en el Toledo de comienzos del siglo XVII.

El nuevo edificio constituye un bello conjunto que da idea de cómo era una casa acomodada de los siglos XVI-XVII, recreando diversos ambientes (fachada y puerta de entrada a la casa, jardín, patio interior, sala de estar, estudio, cocina, capilla, etc…), y todo ello decorado al gusto de la época.

Finalmente la Casa-Museo es actualmente una institución de titularidad estatal y gestión directa del Ministerio de Cultura y Deporte, que depende orgánicamente de la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural y de la Subdirección General de Museos Estatales.

Samuel Ha-Leví

Tesorero del rey Pedro I, el Cruel, de Castilla (1334-1369) fue el promotor y financista de varias sinagogas castellanas, entre ellas la hoy llamada Sinagoga del Tránsito, en Toledo, construida en 1357.

Busto de Samuel Ha-leví
Busto de Samuel Ha-Leví
Busto de Samuel Ha_levi

Ha-Leví, Samuel. Toledo, 1320 – Sevilla, 1361. Financiero, político, tesorero mayor de Castilla.

Nacido hacia el 1320 en Úbeda, su familia de origen tunecino, los Abu-I-Afiyat, pronto se trasladaría a Toledo, epicentro del poder y la cultura en la que emergerá su figura, comenzando a trabajar Samuel, como administrador de Juan Alfonso de Alburquerque para dar después el salto a la corte, primero como camarero mayor de Pedro I de Castilla en 1350, y después como Almojarife, o Tesorero Real, en 1351.

Ocupó importantes cargos en la Corte del rey de Castilla Pedro I. Samuel ha-Leví era hijo de Meir ha-Leví, el cual había fallecido en Toledo a consecuencia de la difusión por tierras hispánicas de la terrorífica peste negra. Apenas subido al trono el mencionado Monarca, Samuel ha-Leví, apoyado por el hombre de confianza de Pedro I, que en aquellas fechas era Juan Alfonso de Alburquerque, fue su camarero mayor, dedicándose ante todo a los problemas financieros y económicos de la hacienda regia.

De ahí que se convirtiera, poco tiempo después, en el tesorero mayor del reino. Según el cronista Pedro López de Ayala, “puso Don Juan Alfonso por Tesorero del Rey a Don Simuel el Leví, que fuera primero Almoxarife del dicho Don Juan Alfonso”. Más tarde, Samuel ha-Leví llegó a ser miembro del Consejo Real.

En 1351, fue nombrado Almojarife (Tesorero Real), y durante 10 años fue el hombre de confianza del rey, incluso guardando el tesoro real en su casa. Pero en 1354, se inició un asalto a la judería, muriendo muchos judíos y apoderándose tanto del tesoro real como los bienes de Samuel. El posterior buen hacer de Samuel Ha-Leví y sus correligionarios consiguió que Toledo volviera otra vez a manos del rey.

En 1355, consiguió que se devolviera a los hebreos los bienes que habían perdido tras el saqueo a la judería por los partidarios de los Trastámara.

Samuel Leví residía en Toledo, en un palacio situado en el barrio de la judería que se conserva actualmente bajo el nombre de Museo y Casa del Greco. Durante toda su vida protegió a sus hermanos de raza y acumuló grandes riquezas, gracias a las cuales y a su posición política —se hizo nombrar oidor de la Audiencia, con lo que se aseguró el poder judicial— pudo mandar erigir en Toledo un oratorio presuntamente privado, la Sinagoga de Samuel ha Leví, más conocida en la ciudad como Sinagoga del Tránsito, entre 1355 y 1357, aun cuando la construcción de éstas estaba prohibida por Las Siete Partidas y el Ordenamiento de Alcalá. La sinagoga está cubierta de inscripciones hebraicas en alabanza del rey y de su ministro:

Al gran monarca, señor y dueño nuestro el rey don Pedro. ¡Ayúdelo Dios y acreciente su fuerza y gloria y la guarde como un pastor su rebaño!

El rey de Castilla engrandeció y exaltó a Samuel Leví y ha elevado su trono por encima de entre todos los príncipes… Sin contar con él, nadie levanta mano ni pie.

Su notable influencia (siendo Oidor de la Audiencia, nombramiento que le aseguraba el apoyo del poder judicial) y el rápido crecimiento de su riqueza le dieron tanto poder que hasta el rey pasó por alto la legalidad con tal de complacerle. Un ejemplo: Las Siete Partidas y el Ordenamiento de Alcalá prohibían la construcción de sinagogas; pero Samuel Ha-Leví consiguió edificar una sinagoga presuntamente privada en 1357, la Sinagoga del Tránsito, en cuyas paredes mandó grabar alabanzas en hebreo hacia el rey.

En su enorme riqueza, Samuel ha Leví contó con una extraordinaria casa palacio en la judería de Sevilla, que actualmente se conoce como el barrio de Santa Cruz, además de otras numerosas propiedades inmobiliarias. Desde el siglo xiv y de modo continuo hasta hoy, en Sevilla la calle donde tuvo su palacio se denomina calle de los Levíes. La tradición sostiene que vivió en la casa de la calle Levíes 4, donde fundaron los frailes de la Merced Descalzas, en 1611, el convento de San José.

Pero estas vanidades, su privilegiada posición y su enorme fortuna despertaron envidias y suspicacias incluso al mismo rey, quien mandó encarcelarlo y torturarlo hasta que se aclarara si había sustraído alguna suma al tesoro real, de forma que murió preso en las Atarazanas de Sevilla en 1360 antes de lograr el perdón.

CALLE DE SAMUEL LEVÍ

Entre la casa de Samuel Ha-Leví y la sinagoga de la Tránsito surge la calle de Samuel Leví, donde una parte de las casas del titular de esta calle fue habilitada en 1909 para convertirse en museo de Doménikos Theotokópoulos, El Greco.

Junto a la antigua puerta que cerraba esta calle, un azulejo recuerda la dolorosa leyenda de Samuel Ha-Leví, que forma parte de la mitología de Toledo.

Según el Sumario de los reyes de España, su casa de Toledo fue registrada y en sus sótanos se encontró un gran tesoro, tres montones de lingotes de oro y plata.

A sus acusadores la cantidad les debió de parecer poca pues le torturaron para que confesara el lugar en que escondía el tesoro amasado en Sevilla. Samuel resistió hasta la muerte, sin revelar su paradero.

Desde entonces, mucho se ha buscado el tesoro sevillano de Samuel Levi. Se ha especulado que pudiera estar en las cercanías del Palacio de Rodrigo de Jerez y Corral de Cabañas, construido encima de la mansión de Levi. También ha sido buscado en la iglesia de Santa María la Blanca, anteriormente una sinagoga. Otros opinan que pudiera estar en las cercanías del convento de la Madre de Dios, en la sevillana calle de San José.

Lo que que no tiene duda es el principal tesoro que Samuel Levi ha dejado a la humanidad, su Sinagoga del Tránsito, que puede visitarse en la ciudad de Toledo, así como la casa que se construyó encima de su palacio, actualmente La Casa del Greco.

Las cuevas de Museo del Greco

El acceso a las cuevas del Museo del Greco se encuentra en el jardín. Unos arcos de ladrillo, ubicados a cierto nivel inferior del jardín (lo que indica que no es la entrada original a las cuevas) dan acceso tras unas recias rejas a un espacio mágico y legendario, en el que realizamos unas maravillosas fotografías.

La propia web oficial del museo nos indica:

Las llamadas cuevas son una serie de galerías de ladrillo que se encontraban en el solar que adquirió el Marqués de la Vega Inclán para completar su proyecto de la Casa y Museo del Greco. Su interés histórico está en ser el único resto conservado del palacio que Samuel Leví, tesorero de Pedro I, se construyó a mediados del siglo XIV en la judería. Distribuidas en varias plantas, dos de ellas excavadas, estas galerías abovedadas pudieron constituir el sótano y semisótano del palacio.

WEB OFICIAL MUSEO DEL GRECO.
El acceso al interior de las cuevas se encuentra limitado por unas rejas. Tan sólo se puede hacer un recorrido superior.

Según Passini, los sótanos ofrecen una estructura compleja, compuesta al menos de dos niveles superpuestos y tres conjuntos yuxtapuestos. El nivel -1 comprende varias salas abovedadas, la más interesante es una larga sala que presenta en uno de sus extremos un sótano cuadrado con cúpula octogonal rebajada sobre pechinas. En el nivel -2, hay varias salas abovedadas con cúpulas como la anterior descrita y tragaluces octogonales restaurados en el siglo XX.

Zona visitable de los sótanos del Museo del Greco.

Una vez atravesada la reja que cierra el acceso a los niveles más profundos del sótano, el espectáculo es como a nosotros nos gusta: apenas «recuperado», se conserva la esencia de lo viejo en Toledo, tal y como lo pudieron observar durante siglos los toledanos que habitaron entre estas piedras.

Sótanos bajo el Museo del Greco en Toledo
Los sótanos tienen una estructura compleja, con varios niveles superpuestos.

Es complicado conocer la estructura y forma de estos viejos sótanos. Un conjunto de puertas, bóvedas, restos derruidos, cascotes y diversos rebajes en el terreno dificultan el reconocimiento de las viejas «cuevas».

Una bóveda destruida que indicaría algún nivel más profundo en los sótanos.

Los sótanos del museo están realizados esencialmente en ladrillo, algo muy común en la judería toledana, donde podremos encontrar otros muchos sótanos. Viejas leyendas de la ciudad afirman que muchos de estos sótanos («que aquí podían tener hasta siete niveles») estaban conectados y permitían la huida a los siempre perseguidos judíos en los pogromos. También algunos autores afirman que estos espacios subterráneos pudieron servir para mantener algunos de los ritos judíos cuando esta religión fue prohibida en Castilla. Muchos tuvieron que abandonar estas tierras pero bastantes se convirtieron, conservando en secreto sus ritos ancestrales. 

Cúpula octogonal rebajada sobre pechinas en las cuevas del Museo del Greco de Toledo.

Web de referencia

Personajes Ilustres: Samuel Ha Leví – ARTIFICIS – Turismo – Visitas Guiadas – Úbeda · Baeza · Sabiote · Jaén – Sinagoga del Agua – Museo San Juan de la Cruz – Tren Turístico

Samuel ha Leví – Wikipedia, la enciclopedia libre

Samuel Ha-Leví | Real Academia de la Historia (rah.es)

La Judería de Toledo: Samuel Ha-Leví • Todo Calidad

Las insólitas cuevas del museo del greco de toledo • Toledo Secreto