Wednesday, September 13, 1995

06:20 AM. Bedroom

Suena el despertador

Es el despertador y no la presencia de Ana en la puerta lo que interrumpe mi sueño, porque me temo que hoy despierto a una pesadilla por causa de la asignatura de Spanish y la presentación de ese trabajo la próxima semana. Es el quinto día de clase y quedan demasiados hasta que termine el curso, por lo cual casi me gustaría que se cumplieran las expectativas de Yuly y de verdad Mr. Bacon se vea tan asombrado con mis motivaciones que nos dé el curso por aprobado y no tenga que volver a coger el libro ni aparecer por clase porque se supondrá que ya estoy aprobada con la máxima calificación sin haber hecho nada. En cambio, mis expectativas son mucho menos alentadoras y más realistas, dado que, si no nos suspenden de por vida y nos expulsan del Medford High por faltarle el respeto a un profesor, me temo que tendré que presumir delante de todo el mundo de que no me separo del libro de Spanish ni cuando voy al baño, aparte de que se esperará que las calificaciones en los exámenes sean tan altas que me hayan de poner otro examen más difícil para confirmarlo y que éste me parezca igual de sencillo.

¡Mejor que despierte! Mi estancia en el Medford High no se puede convertir en una pesadilla por mucho que me deprima una asignatura. Ya tengo bastante con las burlas de los compañeros y Mr. Bacon me ha causado una mejor impresión en ese sentido. Los profesores suelen ser mucho más sensatos que los alumnos en la mayoría de las ocasiones. Lo más seguro es que esto no pase de una llamada de atención, de un primer aviso para que los próximos trabajos que le presentemos intentemos ser un poco más coherentes y sensatas con respecto a los que se nos pide, que nos guardemos esa rebeldía para nosotras, ya que en realidad no queremos ganarnos la enemistad de nadie y para cimentar lo que será nuestra amistad es mejor que no empecemos con mal pie porque, de lo contrario, será un mal precedente en el caso de que Yuly quiera que seamos un poco más amigas. Ana no consentirá que me deje llevar por malas influencias e incluso pondrá en duda mi criterio para escoger a mis amistades, porque, si mal le parecía que me relacionase con los chicos del parque, peor será que lo haga con una chica problemática. Por el momento no me ha dado la impresión de que Yuly lo sea, tan solo que se toma la vida de una manera un poco más desenfadada, pero sin perder el sentido común, aunque roce los límites.

Lo primero, después de apagar el despertador para que el pitido no despierte a todo el mundo porque las demás se revolucionan, es encender la luz del dormitorio para confirmar que de nuevo me encuentro sola y que de momento no hay intención de que cambie la situación. Si me hubieran mandado a la residencia de Matignon High tendría una compañera, pero aquí estoy sola. Si se mantienen los mismos criterios que hasta ahora ha habido, es poco probable que la situación cambie. Lo que por una parte es un alivio porque así sé que no he de compartir mi espacio con nadie y que no hay riesgo de que me cojan la ropa sin permiso, lo cual no es un pensamiento egoísta, sino, más bien, práctico, aparte que a las únicas que les quedará bien es a las mayores, pero la diferencia de edad empieza a ser una ventaja para mí. Como dice Ana, entre una niña de trece años y una de catorce hay tantas diferencias como semejanzas. Todo depende del desarrollo físico de cada una. Yo, para mi edad, considero que estoy dentro de lo normal, en los límites de la delgadez, aunque sé que hay chicas de mi edad que parecen mucho más mayores y otras que intentan aparentarlo. En mi caso lo que se supone que tengo que hacer es dejar atrás esa idea de que soy una chica de apariencia no definida para ser un poco más yo misma. Según Ana, ha llegado el momento de que abra las puertas de mi armario y me encuentre con que tengo allí mi ropa y no la de todo el barrio y sus alrededores. Lo que no supone tanto que me vaya de tiendas y despilfarre como el hecho de que me olvide de una vez de mis trapicheos y que, si necesito algo, lo consiga por los cauces normales.

Lo siguiente y no menos importante, antes de ir al cuarto de baño, es cerciorarme de que, según el calendario, hoy sí hay clase, dado que ayer no la hubo, pero tampoco quiero salir a la carrera y una vez que llegue a la parada del bus encontrarme con que allí no hay nadie del Medford High y que el bus no pasará por mucho que le espere. En realidad, ya lo comprobé anoche antes de acostarme, por eso conecté el despertador, pero no está de más que me asegure. En realidad, supongo que lo que quisiera es que ya fuera sábado, que hubiera pasado toda la semana y no tuviera que enfrentarme a las clases de Spanish en lo que resta de curso, que Ana conseguirá que me eximan de esa asignatura, pero me temo que la suerte no me sonríe en esta ocasión. Lo cierto es que lo ha hecho muy contadas veces en ese sentido y una vez que ha visto que no había manera de que yo entrase en razón, con que me librase el en St. Francis ya ha sido suficiente. Al menos hoy no hay clase de Spanish y retomo las clases con un motivo menos de agobio.

Notebook of Jessica

Wednesday 9/13

Day:    5

1          Science

2          Algebra

3          English

            Lunch A

4          World History I

5          Guidance

6          Music

07:05 AM. Fulton Street & Fulton Spring Rd

Parece que esta mañana hace más calor que el lunes, sin embargo, el cielo está nublado y me temo que la amenaza de lluvia es en serio, por lo que he hecho bien en coger el paraguas. No me apetece mojarme ni participar en un concurso de camisetas mojadas, ya que en días así tengo la sensación de que los chicos no piensan en otra cosa y desde que ya no tengo tanta costumbre de vestir con ropa de chicos es una cuestión que me inquieta bastante, por lo que no tiene nada de particular que considere una ventaja el hecho de llevar el pelo largo, porque de ese modo tengo algo más con que taparme cuando lo llevo suelto, aunque siempre lleve una o dos gomas del pelo en la muñeca para el caso de que quiera recogérmelo porque me moleste. En días así prefiero llevarlo suelto y con un par de mechones que me caigan por delante, aunque haya quien piense que la intención es que me tape la cara porque mi flequillo tampoco es corto, pero lo que intento disimular está por debajo de los hombros. Como tal no necesito taparme la cara para que no me vean. No me considero como tal una chica tímida ni vergonzosa, tan solo siento algo de recelo hacia los espejos, hacía mi reflejo, porque ello me recuerda a mi madre, pero no me molesta que la gente sepa que existo, aunque tampoco sea una presumida que quiera ser el centro de todas las miradas, tan solo que no me traten como si fuese invisible, aunque en clase de Spanish tampoco me importaría.

El bus aún no ha llegado, esta mañana no sé si es que se retrasa o que yo me he levantado con ganas de ir a clase por eso de que es miércoles o más bien que según el calendario es el quinto día del curso y no he de preocuparme por la asignatura de Spanish, incluso que la primera clase del día será bastante relajada, una reunión con el tutor para que nos informe de cómo evoluciona el curso, tal vez incluso de las conclusiones a la que llegaron en la reunión de profesores en el caso de que haya algo que nos afecte. La cuestión es que me planteo el día como algo relajante, como deberían ser todos los días si no tuviera que asistir a clase de Spanish, pero consciente de que si así fuera ahora no estaría a la espera del school bus del Medford High, sino en la residencia de estudiantes de Matignon High, por lo cual supongo que es mejor que no emocione antes de tiempo y piense que de los seis días en que se reparte el calendario, por lo menos disfruto de uno de descanso, que si hay fines de semana o días sin clase por medio se convierten en muchos más en la práctica, de tal manera que bien contados no son tantos los días en que me habré de enfrentar a la asignatura y tal vez a final de curso acabe con la sensación de que no he pasado por clase en los nueve meses.

Gabe: [Tararea] ♫Jess Bond, Jess Bond, you are Jessica Bond. You can give it to me when I need to come along. Jess Bond, Jess Bond, you’re Jessica Bond ♫

Esta mañana es una de esas ocasiones en las que no me importaría que hubiera líneas de bus diferentes para chicos y chicas con tal de no cruzarme con Gabe, de quien prefiero olvidarme en cuanto adopta esta actitud impertinente y estúpida contra mí, porque está claro que su única intención es la de humillarme y burlarse de mí, hacerse el gracioso delante de todo el mundo, aunque en realidad hace el mayor de los ridículos, pero hasta ahora no ha habido nadie que le haya callado la boda y bajado los humos, por mucho que yo intento mostrarme indiferente, como si la cancioncita no fuera conmigo, no le oyera, sabe que no me deja indiferente. Lo peor es que supongo que es una manera de provocar mi reacción y que mi vergüenza y humillación sean mayores. Pretende que le grite, que se me salten las lágrimas, que me comporte como una chica llorona y asustada, histérica. Sin embargo, lo único que consigue es que le dé la espalda, le ignore y no permita que ello me afecte porque mi único impulso es echar a correr hacia el St. Clare como cuando era pequeña y huía de quienes pretendían hacerme daño porque era una más en la pandilla de los chicos del parque, la chica, la más débil.

Supongo que, dentro de la programación del horario del curso, de las clases, al igual que la de Spanish, se sustituye por una hora de tutoría, con los chicos debería suceder lo mismo, que hubiera al menos un día a la semana en que no tuviera que tropezarme con ellos, al menos con los de mi clase, porque están todos cortados por el mismo patrón y no se sabe quién es más tonto porque en cuanto uno toma la iniciativa de insultarme los demás le siguen la gracia. Lo que tal vez fuera una broma sin importancia el primer día, una manera de llamar la atención y hacerse los interesantes, el quinto día de clase, después de una semana de curso, no tiene una definición que les favorezca. Ya me da igual que sea Gabe, George o cualquier otro. Si rivalizan entre ellos para determinar quién es de todos es el líder y me utilizan a mí como excusa, lo único que ponen de manifiesto es que a todos les falta un tornillo o se creen demasiado mayores e inmunes por el hecho de ser alumnos de 9th Grade, pero en realidad somos los pequeños del Medford High y nadie les tiene en cuenta.

Period         Schedule                            Subject

Period 1       07:52 AM-08:49 AM         Science

Period 2       08:52 AM-09:49 AM         Algebra

Period 3       09:51 AM-10:47 AM         English

10:50 AM-11:20 AM        Lunch A

10:55 AM. MHS Cafeteria

Sentadas en una de las mesas, disfrutamos cada una de nuestro sándwich y, como es lógico, nuestra conversación de esta mañana es sobre lo acontecido el lunes en la clase de Spanish, donde Yuly se sintió la reina de la fiesta mientras que yo estuve a un paso de la expulsión y pende sobre mi cabeza la amenaza de que no pasaré de curso como no me enmiende con esta asignatura. Tampoco es que se pongan de acuerdo todos los profesores y decidan que no aprobaré nada. El caso es que, con una asignatura pendiente, aunque pase de curso, quedará como una marca en mi expediente, ya que todas maneras antes o después habré de aprobar, si pretendo que dentro de cuatro años me concedan la graduación en Secondary School y el acceso a la universidad. Sin embargo, ello no hará que desista en mi empeño y reticencias hacia ese idioma, porque no quiero crearme falsas ilusiones sobre un padre que tal vez no sea más que una ilusión. De momento no le veo ninguna utilidad a hablar español, salvo que Yuly se ve perjudicada porque le encantaría que en nuestras conversaciones se diera esa dualidad, aunque las dos nos defendemos a la perfección en inglés y en principio no hace falta más.

Yuly: ¿Por qué no te esfuerzas un poquito? – Me pregunta. – No creo que sea algo tan horrible que aprendas el idioma. Amplias tu cultura y serás una chica un poco más lista. – Justifica. – No hace falta que lleves a la práctica lo que hemos escrito en la redacción, porque así suspendes sin que te esfuerces. – Me advierte.

Jess: Ya estudiaré para los exámenes y aprenderé, aunque no quiera, pero no me esforzaré más de la cuenta. – Le digo. – Además, Ana se ha empeñado en que aprenda por las malas, si no lo hago por las buenas.

Yuly: Perdona que te lo diga con tanta sinceridad, pero eres tonta de remate. – Me contesta. – Mr. ‘Panceta’ te ha demostrado que es un buen profesor, te ha querido dar una oportunidad y la desaprovechas. – Me recrimina. – No dudo de los méritos y la capacidad de tu tutora, pero Mr. ‘Panceta’ es profesor y está más cualificado.

Jess: No creo que sea para tanto. – Le aseguro. – Ana también tiene titulación universitaria y no está en el St. Clare tan solo para limpiar babas. – Le aclaro.

Yuly: Confiemos en que la redacción te ayude a subir la nota, porque, de otro modo, no te gradúas, aunque se confundan. – Me advierte con complicidad. – Al menos, recítale el abecedario la próxima vez que te lo pida. Seguro que la pronunciación no es muy diferente al italiano. Así, al menos, disimulas.

Jess: No me agobio, seguro que apruebo. – Me contesto sin darle mayor importancia

Yuly: ¡No te lo tomes en serio y verás! – Replica. – A mí no me pidas ayuda cuando te ahogues. – Me advierte. – Mi padre no está muy contento con eso de que haya hecho amistad contigo, de manera que no le demos motivos para que lo fastidie. – Me avisa. – Eso de que haya hecho amistad con la peor de la clase no me favorece. – Argumenta.

Jess: ¿Tan mal concepto tiene de mí? – Le pregunto extrañada e intrigada.

Yuly: Imagínate. – Me contesta con preocupación. – Eres una chica huérfana en un internado que casi nadie conoce y con un pasado bastante turbio. – Me comenta con complicidad. – Si a esto le añades que eres una mala influencia para mis estudios, sobre todo en la asignatura de Spanish, no consentirán que estemos juntas, aunque mi vida dependa de ello. – Me advierte. – Mis padres estaban encantados con la idea de que tuviera una nueva amiga. No sé qué pensarán ante esto.

Jess: ¿Eso es lo que piensas de mí? – Le pregunto porque sus palabras no suenan muy alentadoras.

Yuly: Te voy conociendo. – Me contesta con complicidad. – Mi madre no piensa que seas tan mala. Además, como tu internado depende de la parroquia de St. Francis y mis padres tienen amistad con el párroco de mi iglesia, basta con una llamada para que les informen de todo. – Me indica para hacerme saber que la tienen controlada, aunque no quiera.

Jess: ¡Mejor que no llamen! – Le respondo con complicidad. – ¿A quién llamo yo para saber de ti? – Le pregunto con intención. – ¿Quién me puede hablar mal de ti? – Recalco con buen humor. – ¿Quién puede darle motivos a mis tutoras para que piensen que serás una mala influencia?

Yuly: Lo mismo, pero al revés. – Me contesta. – Mi casa es la primera después del colegio y en el barrio no hay tantos matrimonios internacionales como el de mis padres.

Jess: Estoy seguro de que Ana o Monica ya habrán hecho sus contactos. – Le digo con intención. – Como ya estuviste de visita la semana pasada, te tendrán fichada. – Le comento.

Al final resultará que West Roxbury y North Medford no están tan distantes como creíamos y cualquiera que quiera saber de nosotras encontrará todo tipo de facilidades, sin que a Yuly le avergüence reconocer que sus padres mantienen buenas relaciones con los sacerdotes de su parroquia. Supongo que la situación no es equiparable al trato que las tutoras mantienen con los sacerdotes de St. Francis, que es más laboral que por creencias, aunque esté vinculado, a pesar de que las tutoras no hayan hecho votos religiosos. Sea como fuere, nos tienen más controladas de lo que nos suponemos y no hacemos nada sin que llegue a sus oídos y conocimiento. A mí no me preocupa en exceso porque pienso que, tal vez, sea como Daddy tenga noticias de mí. Aunque no me convence tanto la posibilidad de que sea mi madre quien recurra a esas confianzas. Me abandonó y ello le ha quitado cualquier derecho que tuviera sobre mí, porque renunció a sus responsabilidades y las consecuencias de mi nacimiento. Tendría que suceder algo muy gordo una razón justificada para que yo le perdonara, pero me parece que de momento no hay nada que me convenza de que ella es de las principales responsables, ya que antes de abandonarme me hubiera mandado con Daddy, aunque éste sólo fuera un niño en aquella época.

Yuly: Me parece que Mr. ‘Panceta’ viene hacia aquí. – Me avisa. – Prepárate porque ese no te suelta hasta que hables en español con tanta soltura como yo o más. – Me amenaza. – No sé si son peores las burlas de los chicos o que Mr. Bacon te tenga en el punto de mira. – Se lamenta.

Jess: Tan solo tengo que asistir a clase y aprobar la asignatura. – Le contesto. – No estoy obligada a aprender el idioma ni a participar en clase de manera muy activa.

Dirijo la mirada hacia donde Yuly mira y confirmo lo que me ha dicho, Mr. Bacon viene directo hacia nosotras. Se supone que hoy no tenemos clase de Spanish y por lo tanto tampoco motivos para verle, que, si tiene algún asunto que tratar con nosotras, lo lógico es que se espere hasta la próxima clase o en todo caso recurra a los cauces normales, en vez de directamente, como sucedió el sábado cuando me encontré con él en la carnicería del Foodmaster. De hecho, es posible que después de los incidentes del lunes y que ayer los profesores estuvieron de reunión para preparar el curso, Mr. Bacon sacará el tema y ahora se sienta obligado a compartir las conclusiones, aunque durante la clase de Guidance no se hiciera mención del tema. Por mi parte considero que es un asunto privado del que es mejor que el resto de los compañeros ya se enteren. Es más, si por algún motivo los profesores hablan de mí sea para expresar su malestar por el trato que recibo por parte de mis compañeros y se tomen medidas al respecto. Hasta ahora tan solo se les ha recomendado que se cohíban, pero no tomado medidas para que corrijan su comportamiento. Ante ello entiendo que Mr. Bacon viene a hablarnos de su asignatura.

Después de su amenaza del lunes pasado, de que si no le recito el abecedario, me expulsará de su clase, me temo que ya no me afecta eso de que la nota del trabajo cuente para la nota final. Salvo que haya cambiado de idea y ya no considere que esté suspensa por el hecho de mantener una actitud poco participativa. En realidad, las explicaciones y el planteamiento sobre el trabajo se las tendrá que pedir a Yuly que ha sido quien lo ha escrito. Yo tan solo he respondido a sus preguntas y dado la información que me ha pedido y he considerado relevante, ya que tampoco he entrado en demasiados detalles sobre mi vida personal. Aún no considero que entre Yuly y yo haya la suficiente confianza. La verdad es que ella también tiene sus secretos, pero le parece que mi vida es mucho más interesante que la suya. Entre lo que aún no le he contado está el dato sobre la edad de Daddy porque no considero que para nuestra amistad sea relevante y menos aún para un trabajo de clase. Mi vida no es un asunto público y Mr. Bacon sólo pedía motivos para asistir a sus clases, no para justificar las circunstancias en que se encuentra cada uno.

Mr. Bacon: Hola. – Nos saluda con cordialidad. – Con vosotras dos quiero hablar. – Nos dice. – Como no estamos en clase, dejaremos el español a un lado. Así me entenderéis y no hará falta que nadie traduzca mis palabras. – Nos dice en tono cordial, pero sin que por ello pierda la seriedad ni la firmeza en sus palabras.

Yuly: Estamos en nuestro tiempo de descanso. – Le dice para que conste su malestar por esta interrupción. – Si quiere hablar con nosotras, citemos en sus horas de tutoría.

Mr. Bacon: Lo sé. Esto es algo más que un simple problema de clase. – Le responde. – Prefiero deciros esto aquí y ahora, no en clase, ni en presencia de vuestros compañeros. – Se justifica. – Entiendo que las dos sabéis de sobra el motivo.

Jess: ¿Qué sucede? – Le pregunto intrigada y en un tono más afable que el de Yuly, por si acaso.

Mr. Bacon: Ya me visto cómo os comportáis en mi clase y me parece que os tendría que suspender a las dos y mandaros al despacho del director para que os expulse. – Nos dice, aunque no sé si habla en serio o bromea. – Si ninguna de las dos está interesada en la asignatura, hubierais escogido otro idioma.

Yuly: Nos esforzamos cada una según su nivel de exigencia. – Se defiende. – Para mí es un nivel demasiado básico.

Mr. Bacon: No lo digo por eso. – Le aclara. – El hecho de que os sentéis juntas no os favorece a ninguna, si por una parte Jessica no se esfuerza por aprender y tú te aburres porque ya te lo sabes todo. – Le argumenta. – Ya me imagino que el día 18 me presentareis un buen trabajo sobre las motivaciones de una de las dos. Supongo que estarán bien fundamentado y la redacción será impecable. El conocimiento no hace daño a nadie y los argumentos no carecerán de coherencia. – Nos dice como si no esperase que le fuéramos a sorprender. – Me he comprometido a tenerlo en cuenta para la nota final que imagino que los lo habréis tomado con el máximo interés.

Yuly: ¿Tenemos que presentar una redacción individual? – Le pregunta con temor y contrariada.

Mr. Bacon: No, no os daré más ni menos oportunidades que a vuestros compañeros. – Le responde para que no se inquiete. – Jessica ya sabe la nota que tiene mientras no cambie su actitud en lo referente a mi asignatura. La nota del trabajo no cambiará eso. – Recalca. – Tan solo con que se esforzase sería de las primeras de mi clase porque supongo que sus tutoras se preocupan por su educación.

Yuly: ¡Mis padres también lo hacen conmigo! – Replica ante esta comparación desfavorable.

Mr. Bacon: Tú ya eres la primera de la clase y sería bueno que te frenases. – Le dice como halago. – Aun así, te exijo y espero de ti más que del resto. – Le advierte. – Por eso me guardaré la nota del trabajo y no os la diré hasta el último día.

Yuly: ¡Yo no quiero un suspenso! – Protesta. – ¿Cómo subimos esa nota? – Pregunta con la esperanza de que haya algo que aún no nos ha dicho. – Para mí el nivel de Spanish que se da en clase es un nivel muy bajo. ¡Cómo les diga a mis padres que tengo tan solo un mísero aprobado o que he suspendido, me encierran a estudiar hasta que me jubile! – Alega preocupada. – Hubiera preferido que me pusieran en otro grupo, pero no me han dado opción.

Mr. Bacon: Llegamos al fondo de la cuestión y confío en que las dos estéis de acuerdo. – Le contesta. – Ya que parece que sois tan amigas, os propongo algo. – Nos dice confiado en que aceptaremos. – Jessica está segura de que aprobará, aunque no cambie de actitud, lo cual me parece absurdo, pero no es momento de entrar en discusiones por ello.

Jess: No necesito que Yuly me dé clases. ¡Ya me ayudan en el internado! – Recalco por si esa ha sido su ocurrencia.

Mr. Bacon: Lo que os propongo, si a las dos os parece bien, y sin que ninguna se sienta obligada ni coaccionada en modo alguno, es que compartáis las calificaciones. – Nos propone para nuestro asombro e incredulidad. – Me explico para que no haya malentendidos y cada una se esfuerce por sí misma. Mi idea es que Julia obtendrá la máxima nota a final de curso y recalco lo de ‘máxima’, con independencia de la nota merezca, si Jessica aprueba. Pero, si Jessica suspendiera, porque ya le he dicho antes que esto es una evaluación diaria, Julia sólo obtendrá la nota que me merezca por su esfuerzo. – Nos dice. – Si os tengo que suspender a las dos, lo haré. – Advierte.

Yuly: Me parece que no lo entiendo. – Le dice intrigada. – Si Jessica aprueba, yo obtendré un A+ tan grande como una casa, con independencia de cuál sea mi nota, ¡cómo si me toco las narices en clase! Sin embargo, si suspende, por mucho que me esfuerce, yo suspenderé también.

Mr. Bacon: Tan solo, si te lo mereces. – Le aclara. – Si Jessica aprueba, tú obtendrás un A+ como nota media y es la que te pondré todas las evaluaciones hasta final de curso, aunque no asistas a mis clases o te pases todo el tiempo pendiente de lo que pasa por la ventana. Por lo que me has demostrado hasta ahora, te sobran conocimientos para estar en mi clase. No sólo conoces el idioma, sino que lo hablas con naturalidad.

Jess: ¡Eso a mí no me parece justo! – Replico. – No es justo para nuestros compañeros ni para nosotras. – Argumento.

Mr. Bacon: Os doy una motivación. – Me contesta. – No perjudico a nadie. En todo caso, beneficia a Julia porque tendrá una motivación para tomarse mis clases con un poco más de interés

Jess: ¡No necesito que me ayude! – Recalco. – Creo que ya tenemos edad para que cada una sea responsable de sus calificaciones. – Argumento porque esto me suena a otro de los trucos de Ana para que no me quede otro remedio de tomarme las clases en serio.

Mr. Bacon: Como quieras. – Me responde. – Entonces todo sigue como estaba, tú estás suspensa y a Julia ya le pondré la calificación que le corresponde por su trabajo y esfuerzo. – Sentencia. – Más vale que esté pendiente de lo que hacemos en clase porque está en juego que la suspenda también. – Recalca. – De momento vuestra nota por el trabajo me la guardaré hasta final de curso. En la calificación del cuatrimestre, salvo que cambie de actitud, Jessica tendrá una ‘F-‘ mayúscula y de las gordas. Julia obtendrá la que me merezca por sus méritos. – Sentencia. – Como te he dicho antes, no hagas que tu actitud en mi clase te perjudique con las otras asignaturas porque ya no estás en el colegio. – Me advierte.

Dicho esto, y en vista de que ya no hay nada más que hablar, se despide de nosotras y se marcha, deja que seamos nosotras quienes tomemos una decisión definitiva con respecto a su sugerencia. En realidad me da la impresión de que le da excesiva importancia a lo sucedido el lunes y que en estos dos días ha tenido tiempo para pensar sobre ello, como me ha sucedido a mí, consciente de que es mucho lo que me juego, aunque haya sido una cuestión que haya preferido no comentar con Ana, a riesgo de que ésta se la tomara tan en serio como Mr. Bacon me lo planteó y sea cierto eso de que, si el próximo día no le recito el abecedario en español, me expulsará de su asignatura, con lo cual no cumpliré mi compromiso con Ana y me habré de trasladar a Matignon High, a pesar de que la idea no me entusiasma y que mi adaptación al Medford High es mejor de lo que me esperaba, supongo que en parte debido a la confianza y complicidad que ha surgido entre Yuly y yo, no tanto al trato recibido por el resto de los compañeros. Tan solo por evitar las humillaciones y las burlas aceptaría que me mandaran a cualquier parte. Sin embargo, por la expectativa de que Daddy algún día vendrá a por mí, mi sitio está en el St. Clare y en consecuencia he de seguir mis estudios aquí. Sobre eso de que empiece a hablar en español no me veo tan convencida. Tan solo me gustaría que me dejasen que fuera a mi ritmo.

Yuly: ¡Es capaz de suspendernos a las dos! – Me dice preocupada e impresionada por la propuesta. – ¡Ya le has oído! Nuestro trabajo le dará igual y a partir de ahora me exigirá un poco más de esfuerzo porque ahora mismo las dos estamos suspensas. – Argumenta. – Le habrán llegado rumores de cómo nos lo hemos planteado y no le habrá gustado

Jess: Ya te advertí que te excedías. – Le recuerdo. – No creo que te suspenda. Eres la mejor de la clase y sería absurdo, porque entonces los demás no aprobamos de ninguna manera. – Le indico.

Yuly: Mi madre habla español y, sobre todo, es mi tío Luis, el de Vigo, quien no me permite que hable inglés cuando estoy allí de vacaciones. – Argumenta como si reconociera que no sabe tanto como parece.

Jess: Cuando Ana me habla en español y la entiendo más por el contexto de la situación que por lo que me dice, porque tampoco me esfuerzo demasiado en escucharla. – Reconozco.

Yuly: Ya me contaste el otro día que te hacen dictados y lo que escribes no tiene demasiado sentido. – Me contesta. – Tienes el oído muy fino para los idiomas. – Me dice con ironía. – Por ejemplo ‘Me importa un bledo que llueva en Toledo’. – Me dice. – Traduce

Jess: ‘Go to the airport in blue days, if we are in Toledo’. – Le traduzco.

Yuly: ¡Ya se ve lo mucho que me has entendido! – Exclama con asombro. – Un poco más y te conceden el doctorado cum lauden en Filología Hispánica por la Universidad de Harvard. – Dice con ironía. – Te he dicho ‘I give a damn, if it rains in Toledo’ y tú me has respondido. ‘Vamos al aeropuerto también en días azules, si estamos en Toledo’

Jess: No, la verdad es que no se parece en casi nada. – Admito con cierta vergüenza. – Te aseguro que pretendía traducirlo bien.

Yuly: Me parece que Mr. ‘Panceta’ tiene razón, te mereces ese suspenso. – Me dice con complicidad.

Jess: Mejor que no nos lo ganemos las dos. – Le advierto y recuerdo que ella tampoco ha comenzado con muy bien pie.

Yuly: Esfuérzate sólo un poquito más ¿Vale? – Me ruega con complicidad. – Demuestra un poco de interés por las clases y verás cómo no cumple su amenaza.

Jess: ¡Si me suspende, será porque quiere y no porque me lo merezca! – Le respondo.

Yuly: Entonces ¿Te ayudo? – Me pregunta.

Jess: Supongo que no nos queda otra salida. – Constato resignada ante lo evidente.

Yuly: Somos amigas de manera que lo haré encantada. – Me dice.

Supongo que Mr. Bacon aún no comprende mi postura, como si se pensara que no me tomaré demasiado en serio la amenaza de la expulsión porque no le considero con autoridad para ello, pero el caso es que no necesito un trato diferente al de mis compañeros ni creo que nadie se deba beneficiar o perjudicar con mi actitud ante esta asignatura, porque en ningún caso es algo que vaya en contra de Mr. Bacon ni contra la asignatura en sí. Se trata de una cuestión personal, un acto de rebeldía adolescente contra mis circunstancias, que estoy enfadada con Daddy porque no tengo noticias suyas ni estoy segura de que se trate de alguien real y ante lo cual no tengo otro modo de expresarlo. Como le he dicho a Yuly, si todo el mundo se empeña, por mucho que me resista, al final aprenderé el idioma porque gracias a las charlas que Ana mantiene conmigo algo entiendo. Ya no es un idioma extraño para mí, pero no saldrá ni una sola palabra de mi boca y, mientras me sea posible, reduciré al mínimo los pensamientos, el esfuerzo de esa traducción mental. Prefiero que me hablen en inglés o no me dirijan la palabra, a pesar de que soy consciente de que tal sugerencia no se la haré a Mr. Bacon porque ya me ha dicho que no aprobaré como no me esfuerce. Espero que al final cambie de opinión porque me temo que Ana tiene mucho más empeño en que apruebe.

Period         Schedule                            Subject

Period 4          11:23 AM-12:19 PM        World History I

Period 5          12:22 PM-01:19 PM        Guidance

Period 6          01:22 PM-02:18 PM       Music