El twins-exit

¿Vosotros sabéis todo esto del COVID-19, con la pandemia mundial y el confinamiento perimetral? ¿Habéis escuchado algo alguna noticia sobre la salud de la economía local, nacional o mundial?

Sí, ya me supongo que después de todos estos meses algo os tiene que sonar, se habla mucho de ello en los medios de comunicación. Desde principios del año pasado lo del COVID-19 ha sido algo que poco a poco se ha ido convirtiendo en una noticia que se ha metido por todas partes, aunque ha surgido la expectativa de que con la vacunación más pronto que tarde todo volverá a la normalidad, pero hasta entonces todo se ha vuelto nueva normalidad, incertidumbre de cara al presente y sobre todo al futuro a corto plazo, hasta que se reactive la Economía y no haya por todas partes restricciones ni noticias de negocios y pequeñas empresas que no son capaces de soportar la falta de ingresos o que por sobrevivir en tiempos de pandemia se ven en la tesitura de reducir gastos y costes allá donde pueden, porque la balanza está desequilibrada, de modo que ha aumentado del desempleo, lo que se ha venido a denominar “las colas del hambre” y en definitiva el pez que se muerde la cola, porque si no hay ingresos, tampoco capacidad de consumo por parte de los ciudadanos, de manera que al romperse la circulación del dinero, de donde no hay, ya no se puede sacar más, con toda la burocracia administrativa que se ha de movilizar para conseguir en lo posible paliar las nefastas consecuencias, sin que haya como tal un fondo de reservas sin fondo para todo el mundo ni durante un periodo tan largo, lo que se convierte en muchos casos en una economía de supervivencia que de subsistencia, hasta que los ahorros se acaben o se promuevan unas políticas sociales que permitan volver a equilibrar esa balanza de tal manera que ni aquellos que aún sobreviven se vean con el agua al cuello para mantenerse a flote ni aquellos que de algún modo se han quedado a la deriva de los acontecimientos y se terminan por hundir en sus circunstancias. Algunos abogan por la redistribución de la riqueza otros y por una reactivación de la Economía, valorando en todo caso cuál ha de ser la prioridad en cada momento, si las medidas de salud pública para defenderse de la pandemia o la Economía a nivel tanto macro como microeconómico.

Según Daddy, yo soy la economista de la familia, quien mejor debería saber de todo esto, porque se supone que me dedico al análisis del mercado internacional, más en concreto de la importancia de España dentro de este tablero de juego que es la Economía Mundial, sobre lo que él tiene un conocimiento a pie de calle y poco más, por lo cual no siempre me resulta fácil explicarle con mucho detalle lo que ocurre. Y en realidad casi se alegra más de que pueda conservar mi puesto de trabajo, dado que cada dos por tres hay una crisis mundial y se ha temido que me mandasen al paro por no haber sido yo quien lo detectase a tiempo, pero soy economista y no adivina, aparte que en este tablero de juego se mueven muchas piezas y yo tan solo me dedico a analizar una de ellas con la profundidad y la profesionalidad de mis medios me permiten. Como me intento justificar muchas veces, por mucho que quiera abarcar es como si aún observase el mundo desde mi ventana del internado, no más allá de lo que me alcanza la vista, dado que en medio de este engranaje soy tan solo una hormiguita. Ya me gustaría a mí tener la capacidad de adelantarme a los acontecimientos y detectar esas crisis con la suficiente antelación como para avisar y reducir sus efectos, pero yo me limito a analizar los datos que me llegan y mis previsiones o cálculos a largo y medio plazo después se complementan con el trabajo de otra mucha gente. 

Twins en Toledo

¿Habéis oído algo qué es el Brexit? Daddy prefiere llamarlo el “Twins-exit”. No porque ignore el hecho de que la Unión Europea se ha visto desmembrada por la salida del Reino Unido, lo que tiempo de pandemia por mi parte parece un tanto aventurado, aunque ya sea algo que se preparaba desde hacía algún tiempo y no se ha detenido. Lo del “Twins-exit”, en nuestro caso, es algo a nivel más doméstico, pero de igual modo algo previsible, aunque supongo que de momento se ha frenado un poco y tampoco es que por nuestra parte pretendamos cerrar la puerta, perder la llave y que no se mueva nadie de casa. Ello entra dentro de lo que se puede considerar el lógico desarrollo de los acontecimientos, aunque, en cierto modo, a Daddy y a mí nos deje con la sensación de que hemos sido utilizados, porque después de todo lo que hemos pasado y tenido que hacer por crear un hogar, todo parece que va a estallar por los aires en cuanto nos descuidemos. Si os soy sincera, es algo que me inquieta, pero entiendo que es un paso natural en sus vidas y para lo que de igual modo tienen nuestro total apoyo, porque tampoco es que se vayan a marchar sin volver la vista atrás. Ésta sigue siendo su casa y sabemos que vendrán por aquí siempre que les apetezca y que por suerte tampoco tienen intención de irse muy lejos ni cortas cualquier tipo de contacto con nosotros. Nuestro alivio es pensar que dentro de lo que cabe hemos sabido ser un buen referente para ellas y el aprecio es mutuo y correspondido, pero, como digo, no tiene lógica que las retengamos, cuando ya tienen edad como para que Daddy les espante a los chicos, como a el le gusta argumentar, sin que como tal sea éste quien las eche de casa.

La verdad es que cuando llegaron lo tuvieron fácil para adaptarse, aunque de todos modos iba a ser un notable cambio para las dos, con la suerte y ventaja de que a mí ya me conocían, y que Daddy tampoco sería como tal un completo extraño, sobre todo porque ellas vinieron con la tranquilidad de saber que estaríamos para recibirlas, que no les sucedería como a mí, aunque capaces, preferimos que no fueran tan osadas. Como le dije a Daddy, con ellas tendría que enmendar los errores cometidos conmigo y mi venganza estaba en que con ellas iba a ser por duplicado, pero yo estaría para compartir las obligaciones, deberes y responsabilidades que de ello se derivase. Tampoco me podía fiar de que Daddy se pudiera hacer cargo de ese par de adolescentes revoltosas ni de que éstas fueran a aceptar de muy buen grado su autoridad, por mucho que supieran que aquí se les ofrecía un hogar estable, el mejor que se les había encontrado dadas las circunstancias. En todo caso he de admitir que no surgieron grandes problemas, como mucho alguno provocado por algún malentendido o porque ellas no reprimieron su necesidad de hacerse notar, de hacernos saben que ya estaban en casa y no iban a dejar que nos desentendiéramos de ellas, que no se trataría de darles un techo y echarles a comer a parte para que nos sintiéramos justificados. Ellas llegaban para dar más sentido a nuestra identidad como familia.

Lo de tomar posesión de su dormitorio lo tuvieron claro desde el primer día, no así el hecho de tener su propio cuarto de baño, porque consideramos que necesitaban un poco de privacidad, tener claro su espacio porque si podían expandirse por el resto de la casa, no iban a dejar que les limitásemos, de tal manera que casi daba la sensación de que éramos nosotros quienes estábamos de visita en nuestra propia casa, que ellas eran las dueñas de casi todo, dado que por no discutir entre ellas, por ganar tiempo, si podían ocupar cada una un cuarto de baño, era absurdo que esperasen su turno. En cierto modo abusaron de nuestra permisividad con todo el descaro y a pesar de nuestras reiteradas llamadas de atención. Entiendo que era su manera de sentirse parte de la familia, en casa, de romper un poco con las estrictas normas del internado en ese aspecto. Pudiendo hacer que Daddy esperase, porque de todos modos se iba a encontrar con la puerta cerrada, no había mucho más que pensar al respecto.

Como dice Daddy, cuando se produzca el “Twins-exit” volveremos a ser dueños de nuestra casa, aunque ésta e va a quedar mucho más vacía, nos va a parecer demasiado grande para los dos solos, por eso que dicen del nido vacío, aunque desde que ya no dependen tanto de nosotros nos hemos ido haciendo a la idea. Ante teníamos que llevarles allí donde nos pidieran y últimamente hemos de cerciorarnos de que el coche no se ha movido para saber si están en casa, ya que en ocasiones lo han cogido sin preguntar, cuando no le han pedido el favor a algún amigo, Porque eso sí que nos ha quedado claro, cuando vinieron no conocían a nadie, pero han tenido tiempo suficiente de rehacer su vida social, entre los compañeros de clase y del trabajo. De hecho de hace tiempo que para nosotros no son más que “sus amigos”, cuando se quieren evitar explicaciones. Tal como argumentan, nosotros tenemos los nuestros y tampoco entramos en demasiados detalles.

Yo creo que cuando se marchen las gemelas, Daddy va a echar de menos eso de encontrarse las puertas cerradas, sobre todo esas ocasiones en las que estaba una y antes de que a Daddy le hubiera dado a reaccionar se había encerrado la otra, cuando no soy yo quien me he adelantado. Por lo que ese tipo de discusiones y recriminaciones volverán a ser solo conmigo. Tampoco tenga que rivalizar con éstas por el sofá, porque desde casi el primer día ellas dejaron claro que se lo reservaban para ellas, que Daddy se quedaba recluido en uno de los sillones, lo cual más que un reconocimiento de su autoridad. Es una manera de destierro provocad por esa condescendencia, por querer hacerse merecedor de su afecto y que no le tratasen con excesiva indiferencia. Aunque a mí tampoco me ha parecido que entre ellos haya habido una mala relación en ese sentido. Tan solo que vinieron dos adolescentes a casa y en esa lucha de poder Daddy salió perdiendo, pero en realidad le tienen bastante aprecio y si éste se ha quejado en alguna ocasión ha sido por no renunciar del todo a aquella complicidad, aunque entiende que ellas han de seguir con sus vidas.

Como en alguna ocasión me ha llegado a insinuar Daddy, con bastante jocosidad, las gemelas se han comportado como un par de independentistas, que solo les ha faltado que les permitiéramos que dividieran nuestra casa por la mitad y establecieran un frontera para que no pudiéramos ocupar su espacio. Pero son chicas y necesitan de su espacio, lo cual a mi no me pareció tan mal y tampoco creo que haya sido tan exagerado como Daddy se ha llegado a plantear, tan solo han intentado que nuestra casa sea también su hogar y tener un poco de privacidad, la misma que me he buscado yo y por la cual Daddy no se queja, porque yo me preocupo por tener mi espacio y en cierto modo he conseguido que todos lo respeten, mientras que es posible las tres abusemos un poco de la confianza de Daddy, pero es que es Daddy. En realidad, cuando le interesa, pone pocos reparos a que nos ocupemos de esas tareas de casa de las que él prefiere desentenderse, pasividad de la que he escuchado alguna que otra queja por parte de las gemelas, por lo cual entiendo que de un modo u otro la situación está equilibrada.

Twins-exit

Ahora les ha salido la vena británica, pero el Covid-19 les ha fastidiado los planes. Se quieren ir de casa porque dicen que ya tienen edad y no necesitan depender de nosotros. Tanto Daddy como yo les hemos aconsejado que se esperen a que la situación se normalidad, que tampoco hay prisa, que tienen tiempo para organizarse, ya que por supuesto cuentan con nuestro apoyo y les ayudaremos en lo que esté en nuestra mano y comprendemos sus razones sin necesidad de que den muchas explicaciones. Tampoco se quieren ir muy lejos, pero sí lo suficiente como para empezar a tener su propia vida, con la tranquilidad de saber que aquí siempre tendrán su casa y les iremos a visitar de vez en cuando, sobre todo yo, aunque Daddy también será bien recibido. Tienen claro que no se alejan de éste ni pretenden marcar distancias, tan solo que la gente las vea como las chicas maduras que son y no causen una impresión equivocada. Daddy tan solo es su tutor, quien ha respondido por ellas mientras han sido menores de edad y ahora necesitan demostrar que son mujeres adultas y evitarse explicaciones que no les apetece dar.

Como ya son mayores, no les apetece participar ni que se hable mucho de ellas en el Facebook, por lo cual no me han dado permiso para que publique su felicitación navideña ni cuente nada de sus circunstancias actuales, lo cual respeto y entiendo, supongo que tienen a quien parecerse, pero, en el caso de Daddy, lo suyo es más por vagancia, porque tampoco quiere que se aireen sus trapos sucios 😊😊 aunque a mí casi sin querer se me escape alguno. las gemelas son mucho más serias y entre chicas nos respetamos y comprendemos mejor. En cualquier caso, ya os iré informando de cómo les va, si me permiten que comparta confidencias que no les dejen en mal lugar. !A ver cómo les va! En todo caso, por el momento se quedan en casa, pero tienen ya tienen más de medio pie fuera. 

07. enero 2021

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