Otra en el corazón

Con una mano en el viento, otra en el corazón
alguien esperaría que aflorase el sentimiento
pero, si el oído es sordo, no se tiene otra voz.
Con el puño cerrado, la palma abierta encima
una palabra fluye fundida en una expresión,
como lo entiendes, sobra toda la explicación.
La mano en la oreja, el dedo señala la frente
los dedos se cierran, pero han escapado dos
están bailando así nuestra propia canción.
Son tantas las manos que nos comprenden
que la mano entera se cierra en la alusión
como lo entiendes, sobra toda la explicación.
Con el puño cerrado, la palma abierta encima
una palabra fluye fundida en una expresión
una mano en el viento, otra en el corazón.