HUNDIDO EN EL MAR Si eres mía, dale vida al poeta, si tu nombre, ha de ser poesía, si tu recuerdo me dice algo, no dejes que mis manos se callen, que lleguen a la arena como el mar. Deja que sean aves por el cielo, lágrimas huyendo de un pañuelo, palabras que no van a enterrar. Si tu nombre suena a alegría, no me dejes cada día marchar, como un barco hundido en el mar.
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