En el corazón de Toledo

Esperando a mi Daddy

Introducción

Lista de lo visitado hasta ahora: (ver lista en pagina aparte)

Vista aérea

A lo largo de este recorrido por la zona histórica y monumental de Toledo hemos pasado en varias ocasiones por aquí, pero ahora es momento de que nos detengamos y hagamos una visita en condiciones, porque es uno de esos monumentos de visita obligada y que destaca dentro de cualquier panorámica de la ciudad, compitiendo con el Alcázar o la torre de la catedral. Ya que si impresiona verlo desde lejos, mucho más llamativa en la distancias cortas, como uno de esos monumentos se que entran dentro de las rutas turísticas en los que se da la oportunidad de subir hasta sus torres y disfrutar de una visión distinta de la ciudad.

Panorámica de Toledo. Las iglesia de San Ildefonso destaca a la izquierda de la imagen

Iglesia de los Jesuitas (San Ildefonso), Santuario diocesano de los Sagrados Corazones

La iglesia de San Ildefonso es una iglesia de estilo barroco localizada en el centro del casco histórico de la ciudad de Toledo, España. También es conocida como la iglesia de los jesuitas y se encuentra consagrada a san Ildefonso de Toledo, patrón de la ciudad y Padre de la Iglesia.

La historia de la Iglesia de los Jesuitas se remonta más de tres siglos atrás. La tradición cuenta que se erige sobre la casa natal de San Ildefonso, Patrón de Toledo. 

Imagen del Sagrado Corazón. Iglesia de los Jesuitas 09/06/2018

La primera misa

En 1718 pudo abrirse al culto la nave principal con sus capillas gracias a un muro de ladrillo provisional que se levantó al final de la nave para cerrar el espacio acabado a falta de culminar el crucero y cabecera. Detrás quedaba todavía en pie la primitiva capilla sobre la casa de san Ildefonso. El acontecimiento se celebró con cuatro días de fiestas y asistencia multitudinaria de fieles.

Luz para la eucaristía

Como templo barroco, exponente de la espiritualidad contrarreformista, la luz está perfectamente dispuesta de forma gradual y con efecto teatral se concentra en los lugares de exaltación de la eucaristía. Tamizada la luz en la nave central, deja en penumbra las capillas laterales para reservar toda la irradiación luminosa en el crucero junto al altar mayor, cuya cúpula a través de sus ocho ventanas derrama un chorro abundante sobre el lugar destinado a la consagración y veneración del cuerpo de Cristo.

Ventanales de la nave central
Rosetón

Fachada

En la fachada se pueden observar varios adornos destacables. Sobre la puerta principal se encuentra un bajorrelieve que representa la descensión de la Virgen imponiéndole la casulla a San Ildefonso. Por encima de este grupo escultórico aparece una vidriera, y a su alrededor cinco estatuas, realizadas por Mattia Carmannini y Félix Bambi, cuyas hornacinas se encuentran flanqueadas por cuatro altas columnas corintias.

Escultura del santo jesuita San Fco. Javier, realizada por Mattia Carmannini y Félix Bambi.

Escultura de San Francisco de Asís, realizada por Mattia Carmannini y Félix Bambi.

Interior

La iglesia presenta una orientación noroeste-suroeste. En su interior aparece una nave principal en forma de planta de cruz latina, de grandes dimensiones y de color blanco. En dicha nave destaca la elevada cúpula sobre el crucero. En el transepto se encuentran dos grandes retablos barrocos. Ambos lados de la nave principal se encuentran comunicadas entre sí por sendas hileras de cuatro capillas menores cada una, decoradas profusamente en estilos barroco y rococó.

En una esquina del templo se encuentra la capilla ochavada de paredes oscuras y rojas y coronada por su propia pequeña cúpula. En ella se encuentra la talla de la Virgen del Socorro.

Tras el altar mayor, la iglesia de San Ildefonso cuenta con un retablo que es una pintura al fresco —realizada por Alejandro y Luis González Velázquez- y bajo éste se sitúa un tabernáculo de madera dorada que presenta una talla de la crucifixión. A lo largo de toda la nave se hallan distribuidas catorce estatuas dedicadas principalmente a los apóstoles.

Una trampa para el ojo

La capilla mayor se encuentra presidida por un original retablo consistente en una pintura al fresco, enmarcada por columnas y marco pintados en perspectiva, en lo que ha venido en llamarse trampantojo, por la ilusión de arquitectura fingida que crea la pintura, que al igual que el templete arquitectónico del altar, es obra de los hermanos Velázquez, Luis y Alejandro, profesor de perspectiva éste último en la Real Academia de Bellas Artes de Madrid. Representa el asunto más destacado de la vida de san Ildefonso justamente en el lugar en el que vivió el santo: el milagro de la Descensión de la Virgen para imponer una casulla a san Ildefonso, hecho ocurrido según la tradición en el lugar de la catedral, como premio a la defensa que el obispo toledano en el siglo VII esgrimió ante Joviniano y otros herejes en su obra De perpetua Virginitate. En la escena el libro es enaltecido y mostrado por un ángel mientras otros prenden fuego con antorchas a los escritos de los heresiarcas.

Altar Mayor
Vista de los pies del templo
Capilla de la Inmaculada

El relicario, sancta sanctorum del templo

Ya la fundadora había insistido en la escritura de fundación en la disposición de “una capilla para santuario y colocación de reliquias con la decencia que a tal lugar conviene”. El amor y culto a las reliquias, frente a la negativa de los protestantes, sale reforzado en el reciente Concilio de Trento y se refleja en estos espacios sagrados, cuajados de bellos relicarios en delicadas tallas de bustos esculpidos y piezas de orfebrería. La forma octogonal alude al número ocho que se identifica con la eternidad. El color rojo de sus paredes simboliza la sangre y amor de los mártires, testigos y continuadores del sacrificio de Cristo. Todo el conjunto está presidido por el espectacular retablo rococó obra de Pedro de Luna, autor también del armario relicario, con la imagen de la Virgen del Socorro obra de Germán López Mejía, en actitud de defender con un dardo a un alma del dragón infernal.

Capilla del relicario
La Virgen del Socorro obra de Germán López Mejía,
Retablo con la imagen del Santo Cristo Crucificado, situado en la nave de la epístola, obra de H.J. Domingo Beltrán, datado en el año 1.580

Justo encima del altar está la enorme cúpula que se ve desde el exterior. La cúpula está rodeada de ventanas, que ayudan a iluminar el lugar.

Parte superior de la cabecera del templo
Interior de la cúpula central
Transepto norte situado en el lado de la epístola. En él aparece un retablo barroco que acoge un lienzo con la representación del Bautismo de Cristo, obra de Alonso de Arco, fechado en 1.702.

Exterior

La parte exterior de la cúpula es uno de los puntos más altos de Toledo, igual que las torres, Sus enormes torres gemelas de más de 50 metros de altura. En una de éstas se pueden ver tres campanas de bronce.​

Detalle de la cúpula, situada sobre el crucero. Es, junto con las dos torres de la iglesia, uno de los puntos más elevados de Toledo rivalizando con el Alcázar.

Torres

Sus enormes torres gemelas de más de 50 metros de altura ofrecen al visitante una experiencia única: disfrutar de la vista más privilegiada de la ciudad medieval y de la imponente Catedral Primada de Toledo.

Cuando subas a la primera torre, te recibirá una vista increíble de Toledo: con la Catedral a la derecha y el Alcázar a la izquierda.

En la torre misma, hay una red que dificulta la vista: pero no te preocupes, puedes salir al balcón. Solo abre la puerta y sal afuera 

Vista de Toledo desde uno de los torreones
Cúpula vista desde una de las torres

Web de referencia