Tocando el cielo

Esperando a mi Daddy

Introducción

Lista de lo visitado hasta ahora: (ver lista en pagina aparte)

Ya que estamos en el museo de los Concilios, en la antigua iglesia de San Román, quedémonos un rato en la plaza de San Román y curioseemos a ver qué nos ofrece esta zona de Toledo.

¿Acaso será una plaza por la que habremos de pasar de largo o de esas que se lamentan por no estar en la lista de prioridades de aquellos que visitan la ciudad?

Plaza de San Román

Es un sitio en el que confluye cultura, escritura, arquitectura y religión ya que en esta plaza se encuentran los siguientes monumentos:

– Facultad de Ciencias Jurídicas, (Iglesia de San Pedro Mártir)
– la espalda de la Iglesia de San Ildefonso (Jesuitas)
– la estatua del genial escritor Garcilaso de la Vega
– Museo de los concilios y la cultura histórica (Iglesia de San Román,)
– la casa en la que residió Santa Teresa de Jesús
– el convento de San Clemente (en el que supuestamente se originó el mazapán)

Iglesia de San Pedro Martin vista desde plaza de San Román
La espalda de la Iglesia de San Ildefonso (Jesuitas)
Torre de la iglesia de San Pedro Mártir y El Museo de los concilios y la cultura histórica
Casa de Mesa. La casa en la que residió Santa Teresa de Jesús
Altar mayor de la iglesia del Convento de San Clemente. Google Maps

Antiguos Depósitos de agua

Otro elemento que durante años existió en Toledo fue el depósito de la elevadora de aguas, que mediante la recién descubierta para la sociedad toledana energía eléctrica, subía el agua del Tajo desde las turbinas de Vargas (construidas en el emplazamiento del Artificio de Juanelo) hasta este depósito situado junto al Alcázar. Inaugurado en 1870, se comunicaba con los depósitos situados en la Plaza de San Román.

Toledo Olvidado

La zona más alta de Toledo

Pero pasemos, ahora, a comentar los lugares donde se ubican esas nueve colinas, los nueve promontorios, los altozanos en los que se subdivide la roca toledana. Para esto, debemos comenzar por imaginar la ciudad desprovista de edificios y visualizar correctamente las alturas. También es importante dejar claro lo que entendemos por colina, que sería –ni más ni menos– un lugar elevado desde el cual ya solo podremos descender en cualquier dirección que tomemos. Visto esto, tendríamos las siguientes:

1- El Alcázar;

2- La zona central de la calle Sillería;

3- La parte superior de la cuesta del Can;

4- La parte central de la calle de la Plata, con prolongación hasta el final del callejón sin salida de los Husillos;

5- El final, sin salida, de la calle Instituto;

6- San Román, delante de la puerta de la iglesia y coincidente con el altar mayor de la iglesia del convento de S. Clemente El Real;

Punto más elevado de Toledo

7- La confluencia del callejón de Esquivias con el de las Siete Revueltas; 

8- El cerro de la Virgen de Gracia;

9- S. Cristóbal (Montichel), en la parte más alta de su callejón.

Por ejemplo, el hecho de que S. Román sea la más alta. A pesar de que su cota y la del Alcázar coincidan (548 m.), comprobamos –al entrar al museo del Ejército– que la primitiva alcazaba de los Trastamara se yergue a partir de una cota bastante inferior a la del actual edificio, elevado este artificialmente sobre las fortificaciones más antiguas, lo que ha implicado un error en el cálculo de su cota real. Otra curiosidad es poder observar, todavía hoy, la roca viva en dos de las colinas: Montichel y cerro del Can, sobresaliendo indemnes a la acción del hombre. Y además, al final del callejón de las Siete Revueltas y en el antiguo patio de Telefónica, en la calle de la Plata, tenemos dos de los pocos patios elevados (1’5 m.) sobre el nivel de la vía que hay en Toledo.

Algo que sabemos con seguridad es que las dos más altas (Alcázar y S. Román) ya en época romana dieron fundamento a la distribución de agua potable dentro del casco histórico, delimitando las vertientes más importantes y significativas con sus caídas hacia los diferentes puntos cardinales: hasta una llegaba el agua a través del acueducto, y la otra servía como distribuidor principal de las zonas norte y oeste, haciendo ya a Toledo una ciudad perfectamente habitable, por lo que al suministro de agua se refiere.

ABC Toledo 12/01/2014