Se moja como los demás

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Introducción

Ya he aludido en más de una ocasión a las viviendas de Toledo, sin querer molestar ni incomodar a sus habitantes con nuestra visita, pero dado que se trata de descubrir Toledo y de vez en cuando tienen la gentiliza de hacer jornadas de puertas abiertas en fechas muy concretas, en esta ocasión me atrevo a asomarme sin molestar demasiado

Como escribía el poeta Antonio Machado

Retrato
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, 
y un huerto claro donde madura el limonero; 
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla; 
mi historia, algunos casos que recordar no quiero. 
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido 
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—, 
más recibí la flecha que me asignó Cupido.
(...)
poemas Uned

Mi infancia son recuerdos de un patio de Toledo, un olor, unos dibujos en sus mosaicos hidrolizados, una sensación, de manera que cuando hago mención de los patios de Toledo mis recuerdos vuelven a aquellos años, a mis abuelos, a la idea de pensar que de algún modo regreso a casa, aunque ya me queden tan solo los recuerdos y quizá la extraña sensación de que como cuenta la leyenda sobre los judíos que regresaron, no se hayan perdido todas las llaves que abrían esas puertas. Es más fácil pensar que se ha cambiado la cerradura, aunque la puerta siga siendo la misma, Bien de Interés Patrimonial, con Categoría de Bien Inmaterial. que el legado de mis abuelos y esos recuerdos de mi infancia son parte de la misma historia y leyenda de esta ciudad.

Como curiosidad decir que he sido testigo de que hubo quien presumía de vivir o trabajar en tal o cual casa de Toledo y quien era conocedor las propiedades que tuvieron mis abuelos decirle: «esa casa fue mía».

En todo caso, con orgullo de toledano, me encanta comprobar que todo ese legado no ha quedado en el olvido y que ha habido quien ha sabido formar su hogar o su negocio una vez que mis abuelos les cedieron la propiedad.

Patios de Toledo

«Silencio. Sólo queda
un olor de jazmín,
Lo único igual a entonces,
a tantas veces luego…
Sinfín de tanto fin»

Patio Primero. Juan Ramón Jiménez

La casa-patio resume e interioriza los valores mediterráneos del aire libre, la sombra y el frescor. El patio se configura como la zona de libre movimiento y distribución de la vivienda.

En la ciudad de Toledo, esas características, que provienen de la época romana se ven enriquecidas y fuertemente transformadas por las aportaciones andalusíes. Los patios experimentan una gran diversidad, el número de las dependencias que lo configuran, la geometría de sus trazas, la elevación de las plantas, la decoración o el emplazamiento de los aljibes se enriquece. Ello ha hecho a estos patios merecedores de la declaración como Bienes de Interés Patrimonial, con la categoría de bienes inmateriales.

El patio toledano es central e integrado atendiendo a su posicionamiento espacial, es el vado distributivo principal y es el espacio de habitación y/o servicio. Así mismo, cumple un papel bioclimático, se adapta al fuerte relieve local y al parcelario irregular. Ha sido un elemento estructurante compatible con programas residenciales muy diversos y con resoluciones estilísticas muy diferenciadas. En suma, es el elemento de relación, acceso y distribución, que cumple una función higiénica de ventilación y es un climatizador ambiental.

El patio forma parte, pues, de un patrimonio heredado que ha persistido a lo largo de los siglos, y sobrevivido a multitud de circunstancias históricas, sociales y arquitectónicas que hay que preservar y trasmitir a las generaciones futuras.

El origen de los patios toledanos se remonta hasta las antiguas civilizaciones asentadas en este meandro del Tajo.

Podría considerarse como una valiosa herencia, legado de las diferentes culturas. Sabemos que los romanos distribuían las habitaciones en torno a un patio central. También que los árabes convirtieron los patios en el espacio más importante de sus hogares.

Los Patios de Toledo fueron declarados Bien de Interés Patrimonial, con Categoría de Bien Inmaterial en 2015.

Toledo tiene una herencia cultural de muchos siglos y de muchos pueblos que vivieron e hicieron vida en Toledo y trajeron sus tradiciones y cultura.

El casco histórico de Toledo esta lleno de casas de vecinos, palacios, casonas y conventos, muchos de ellos tienen una arquitectura similar con un denominador común: Los patios.

Se construían las estancias distribuidas alrededor de los patios, donde entraba la luz y aire fresco.

Romanos, visigodos, árabes, mozárabes, cristianos y mudéjares, todos estos pueblos hicieron de Toledo su casa. Los mudéjares convirtieron los patios en el epicentro de sus vidas cotidianas.

Toledo cuenta en su casco histórico con más de 700 patios, un “pequeño oasis” dentro del entramado de callejuelas y callejones que sirven de pulmón por donde respira esta ciudad histórica y que reivindican su belleza arquitectónica como elemento diferenciador.

No hay un único tipo de patio, sino que debido a las varias culturas que han habitado la ciudad y han ido dejando sus huellas, “hay patios de muchas épocas” y partiendo de la tradición romana y musulmana, se pueden observar en ellos vestigios de época mudéjar, del renacimiento y hasta del siglo XIX.

“Lo esencial es que el patio es un pequeño oasis para respirar y que también sirve para mejorar la temperatura de las casas en verano”, relata León, para quien el patio es también un elemento socializador, en el que los vecinos se encuentran y conversan, e incluso sacan las sillas para sentarse al fresco y hacer más agradables las veladas estivales.

Uno de los elementos más característicos del patio toledano es, afirma León, la escalera, ya que desde el patio se distribuyen las estancias de la vivienda, y en segundo lugar el agua, que está presente a través de un pozo o un aljibe y que es una clara influencia de la cultura musulmana en la ciudad.

Los patios de Toledo reivindican su belleza como elemento diferenciador (eldiario.es)

También hay plantas, explica León, pero no tantas como en los patios de Andalucía, por un lado por el clima, que es más duro, y por otro porque “las plantas aquí no tapan el patio”.

“No interesa que se tape el patio. Hay capiteles, columnas, azulejos, yeserías, balaustradas y toda una riqueza arquitectónica que hacen que lo importante no sean las plantas, sino el patio en sí”, afirma el presidente de la asociación de patios toledanos.

A través de esa decoración de cada patio se puede reflejar la personalidad de sus propietarios, apunta León, que indica que en algunos también se pueden ver espadas o pinturas.

En cualquier caso, León destaca que el patio necesita un mantenimiento a lo largo de todo el año, aunque es un trabajo que los propietarios hacen con agrado, para mantener este patrimonio que hasta hace pocos años ha sido “prácticamente desconocido”.

Los patios de Toledo reivindican su belleza como elemento diferenciador (eldiario.es)
Pasado el zaguán suele tener una reja
Patio de Toledo
Patio de Toledo
Patio de Toledo
Patio de Toledo
Patio de Toledo
Patio de Toledo
Patio de Toledo

La casa-patio tradicional de Toledo, se determino por la herencia de todas estas culturas, como la mejor solución arquitectónica y constructiva para Toledo.

Tras una fachada austera, pobre y estrecha te puede sorprender un oasis en su interior, “Un patio toledano”, una estancia abierta al sol y al aire, fresca, con vegetación, con fuentes, armonía y serenidad, sin contaminación del exterior ni ruidos.

Los cimientos principales de los edificios de Toledo, vienen de la construcción romana, el trazado de las calles y el aplanamiento de las colinas, y  así lo confirma los descubrimientos que cada vez son más de estancias, edificios y muros romanos.

Aunque el trazado actual se debe a la urbanización de la época islámica, donde moldearon los espacios libres de los romanos, el parcelamiento y las calles.

Los patios, que se convirtieron en el lugar más importante de la casa, se debieron agrupar para comunicarse por sótanos entre ellos, para defenderse de algún posible invasor.

Igualmente, en los patios se hacia la vida cotidiana, las mujeres cosían, lavaban, preparaban para la comida, hablaban con las vecinas y los niños jugaban alrededor del patio.

En conclusión, el patio toledano se puede definir como un espacio libre dentro de casa, con agua y aire, fuera de ruidos y contaminación, soleado y fresco, un autentico oasis que te aísla del tumulto exterior.

El 29 de octubre del 2001 se constituyó la Asociación Amigos de los Patios Toledanos.

Esta asociación la conforman vecinos de Toledo que habitan en casas-patios en el Casco Histórico de Toledo y amigos

Ejemplos de patio de Toledo

Merced, 13

Puerta del zaguán, calle Merced, 13

La vivienda está ubicada en el ensanche de la calle. Edificio del siglo XVII. Después de atravesar la cancela acristalada, obra de Daniel Moragón llegamos al patio de forma rectangular con pozo y aljibe. Azulejos de cuerda y arista, de estilo árabe-mudéjar, motivo de lazos de dieciséis y los azulejos sobre el brocal del pozo y aljibe son sevillanos. Dos columnas hexagonales con yeserías actuales. El patio está cerrado con claraboya de cristal.

En planta primera y segunda, corredor con balaustrada que fue recuperada en la restauración, igualmente, se conserva ventana del mismo siglo que hay en el corredor de la primera planta. Remata la vivienda una espléndida terraza con vistas.

Como dato anecdótico comentar que en la fachada más saliente de la vivienda a pie de calle se encuentra una puerta pequeña de mediana altura, se trata de un sótano que entre finales de los años 50 hasta los 70 estuvo alquilado a un carbonero llamado Narciso, siendo más conocido el lugar como “La carbonería del Chicho”. (Textos: Andrés León León)

Merced, 13 Calle de la (patiosdetoledo.es)
Columna del patio
Escalera del patio

Buzones, 2

El número que nos ocupa tiene portada en piedra simulando el despiece. Dintel y pilastras con piedras enteras, ladrillo sencillo y esgrafiado. Blasón de traza renacentista, posiblemente de primera mitad del S. XVI, que nos evidencia un antiguo propietario no vinculado, como la mayoría de la manzana, al convento de las Capuchinas.

No se conservan muchos rasgos característicos de los que pudo ser esta vivienda nobiliaria, aunque el tamaño general y el blasón de su portada nos permiten reconstruir un pasado mejor. El inmueble está en estado de conservación aceptable. La ocupación de la esquina de la calle de la Merced por un enorme hueco de una tienda de ultramarinos afea notablemente su portada. El revoco está en mal estado y los huecos que se rasgaron a la hora de reconvertir y “embellecer” sus fachadas en el siglo anterior, no tuvieron el cuidado necesario y dañaron, por ejemplo, la portada principal. Puerta de entrada, de dos hojas, en madera claveteada, rematando encima un balcón.

Entrando al zaguán, se suben tres escalones que dan acceso al patio. Patio casi de forma cuadrada, de 6,5 x 5 m, sin columnas ni pilares de apoyo, suelo embaldosado, fuente central de cerámica decorada con ranas y zócalo de vistosos azulejos. Pozo de granito con brocal, en una esquina. En el patio, se aprecia en buen estado el artesonado y vigas de madera, con canecillos. Sobre ello descansa la planta superior que presenta en sus laterales balaustrada en madera y cerramiento interior acristalado. Tuvo una importante rehabilitación que finalizó a finales del año 2020. Actualmente está habitada por varias familias. (Textos: Juan Meneses Revenga)

Cercano a esta calle, al final, atravesando la plaza que lleva su mismo nombre, llegamos a la plaza de Santo Domingo el Real, lugar donde se escribió la leyenda:

Patio calle Buzones, 2

La Voz del Silencio atribuida a Adolfo Bécquer. “… un viejo judío que tiene su puesto de quincalla frente a la vieja casa en que sonó la misteriosa voz, me contó que dicha casa está deshabitada desde hace mucho tiempo. Vivía en ella una bellísima mujer acompañada de su esposo, un avaro mercader de mucha más edad que ella. Un día el mercader salió de la casa cerrando la puerta con llave, y no volvió a saberse de él ni de su hermosa mujer. La leyenda cuenta que desde entonces todas las noches un fantasma blanco con formas de mujer vaga por el ruinoso caserón, y se escuchan confusas voces mezcladas de maldición y lamento”.

Web de referencia

Cuándo visitar los Visitar los Patios de Toledo – Ando y Reando

Una ruta fotográfica por los patios toledanos que se abren para el Corpus – ENCLM (encastillalamancha.es)

▷ 🌱🌿💦 Los Patios de Toledo | Tradiciones de Toledo (toledoguiaturisticaycultural.com)

Los patios de Toledo reivindican su belleza como elemento diferenciador (eldiario.es)

Merced, 13 Calle de la (patiosdetoledo.es)

Buzones, 2 Calle de (patiosdetoledo.es)