El Camino de Santiago pasa por Toledo

Lista de lo visitado hasta ahora: (ver lista en página aparte)

Introducción

Desde Valencia o Alicante, el Camino de Santiago de Levante tiene su parada obligada en Toledo. Al igual que aquellos que recorren el Camino Manchego, que se inicia en Ciudad Real. Porque si todos los caminos llevan a Santiago de Compostela, al menos hay dos que se fusionan y tienen su paso en Toledo, de lo cual hay claras evidencias en distintos puntos de la ciudad y de su historia, sobre lo cual se podría decir mucho, pero yo tan solo doy unas pequeñas pinceladas con la información recogida

Santiago Apóstol peregrino

Entre 1586 y 1596 son abundantes los santos aislados o en pareja – véase San Andrés y San Francisco – en la producción de El Greco. Suelen corresponder a encargos de conventos o particulares en un momento devocional del Toledo de la Contrarreforma. Así surge este Santiago el Mayor peregrino que contemplamos, patrono de España, procedente del retablo de Santa Bárbara de la iglesia de San Nicolás de Toledo. La figura se presenta ante una hornacina, sobre un pedestal, a modo de estatua, y recuerda las imágenes del Renacimiento italiano que habían elaborado Mantegna o Masaccio al acentuar el aspecto escultórico del personaje. Doménikos emplea un canon acertado, cercano aún a Miguel Ángel en la volumetría y en el aspecto macizo mientras que el alargamiento progresivo de la figura se empieza a manifestar de manera contundente. La cabeza se ve así reducida ante las poderosas piernas y el ancho torso, iniciando un cambio en el canon clásico – la cabeza es la séptima parte del cuerpo – que provocará esas figuras estilizadas y llameantes. El modelado se realiza mediante el color y luz, como en la Escuela veneciana, aunque aún existe una dependencia del dibujo que enlaza con la Escuela romana.

De Escalona a Toledo

– Desde Pozuela hasta la Ronda de Toledo se desciende por una estrecha carretera de asfalto con muy poco tráfico, por lo que es necesario caminar con la precaución y atención necesarias, yendo en fila y advirtiendo al resto si se acerca algún vehículo.

Una vez allí, tomamos dirección hacia los cigarrales de Pozuela para en constante descenso llegar a la Carretera del Valle, (Ronda de Toledo) desde donde nos dirigiremos hacia la Ermita del Valle y descenderemos hacia El Puente de la Degollada para acceder a la ciudad tras cruzar el Puente de Alcántara. A partir de aquí nos espera un duro repecho y escaleras, pasando por el Convento de las Concepcionista y el Hospital de Santa Cruz (hoy museo) y su estupenda portada plateresca, ya en la calle Cervantes junto a la Plaza de Zocodover.

Queremos que esta marcha sea el comienzo de un camino nos lleve, en primer término, con una serie de marchas sucesivas hasta Escalona, y posteriormente continuar hacia Ávila por las rutas y senderos que nos llevan a Compostela. Es por ello que entregaremos para el que lo desee una Credencial de Peregrino para ir sellando por los lugares que vayamos pasando. (Burguillos, Toledo, Villamiel, Huecas, Novés, Quismondo, Escalona…) Finalizaremos el recorrido dirigiéndonos a la Iglesia de Santiago el Mayor junto a la puerta de Bisagra donde nos recibirán para visitarla y poder sellar las Credenciales. Es la ocasión para comenzar el Camino de Santiago desde la puerta de nuestra casa, una ilusión que muchos queremos ver cumplida en algún momento de nuestra vida.

Rutas jacobeas en España
camino de Santiago desde Toledo

EL CAMINO DE SANTIAGO A SU PASO POR TOLEDO, ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y REFERENCIAS JACOBEAS

Nadie duda que, el Camino comienza a la puerta de la casa del peregrino. Las peregrinaciones a Santiago son muy antiguas y desde nuestra tierra, el antiguo Reino de Toledo, cualquier persona que peregrinara hacia Santiago, no tenía otro medio que hacerlo desde su lugar de residencia.
A modo de ejemplo podemos citar el testimonio de un peregrino toledano peregrinando a Compostela a finales del siglo XVIII, reflejado en un artículo de Enrique Bande Rodríguez publicado en Cuadernos de Estudios Gallegos llamado «Registro del Paso de Peregrinos por las Rutas Jacobeas Orensanas según los libros Parroquiales»:

«En la Villa de Verín, el 28 de marzo de 1789 murió Diego Andrés natural del arzobispado de Toledo, recibió el sacramento de la penitencia y de la extremaunción, el de la eucaristía no pudo recibirlo. Venía de romería del Señor Apóstol Santiago y luego que llegó a esta Villa cayó postrado en tierra… Enterrose en San Lázaro de Limosna»

Admitido ese principio, hay que recordar a continuación que uno de los motivos del éxito del Camino en la actualidad, el haber preservado casi sin alteración durante más de mil años unos senderos tal y como los recorrían gentes de hace mucho tiempo. Cualquier peregrino que se lanza al Camino de Santiago, tanto de España como de muchos otros lugares del mundo, habrá de pisar las huelas dejadas por sus predecesores.

En la Baja Edad Media, los caminos para desplazarse de un lugar a otro, seguían en general el trazado de las antiguas calzadas romanas. Durante esta época prácticamente las obras públicas de ese estilo fueron escasas, y por eso se recurrió a ellas; quedando hoy por hoy, vestigios de muchos tramos de las mismas en perfecto estado. 

REFERENCIAS JACOBEAS EN TOLEDO

Toledo ha sido uno de los lugares más importantes de la Corona de Castilla: Se constituyó como capital del reino Visigodo en tiempos antiguos y desde entonces ha sido centro de los diversos reinos y ciudad primada, hasta que Felipe II instituye Madrid como capital del reino.

Es por ello que fue una referencia como ciudad de obligado tránsito para cualquier necesidad, tal y como hemos podido comprobar en los mapas donde se reflejaban las vías de comunicación por nuestra península.

Peregrino junto a la catedral de Toledo

Destacar una antigua tradición la llamada “Limosna del Mandato” que se detalla de la siguiente manera:

“En la catedral de Toledo acabada la misa mayor, todos los días el canónigo celebrante junto con los racioneros que intervienen en la liturgia, procedían a bendecir la comida a treinta pobres: 20 hombres y diez mujeres, llamándose limosna del mandato en la que merecen particular atención los peregrinos”

Indicar que la mención que se hace a los peregrinos se refiere a los que iban a rendir culto a la Virgen del Sagrario, ya que esta tradición es anterior al descubrimiento del sepulcro del Santo Apóstol. Por otro lado hay pruebas de  la existencia de un lugar llamado “El Mesón del Peregrino”

Mesón del peregrino

1766, abril, 11. Toledo. Expediente iniciado por solicitud de Manuel Félix Arroyo, administrador del mayorazgo de Hernán Suárez Franco, al que pertenece el Mesón del Peregrino, llamado de la Sangre de Cristo, y la Casa Taberna, frente a la Cochera de la Reina, para que se ordene a la Cofradía de la Santa Caridad, sita en la iglesia mozárabe de Santa Justa, que el “Cajón de los Difuntos Pobres” que se hallaba en la plaza de Zocodover, no se sitúe entre dichas casas y cocheras y se traslade a otro lugar menos perjudicial para sus negocios. (Fuente: Archivo Histórico Municipal de Toledo)

La grandeza histórica de Toledo no se ha debido únicamente a sus monumentos arquitectónicos más famosos. Buena parte de lo que Toledo significa para la Historia de España se debe a lugares y personas que dieron lugar a vivencias reales localizadas en escenarios concretos y contadas por personas de carne y hueso. Situaciones cotidianas en su momento que se desarrollaban en lugares muy comunes, pero que tuvieron la suerte de ser narradas por verdaderos genios de la literatura universal. Uno de ellos fue Miguel de Cervantes, buen conocedor de la ciudad de Toledo como se comprueba fácilmente con una lectura no demasiado profunda de sus textos.
Don Miguel retrató la vida de la ciudad en aquellos años de finales del XVI y principios del XVII en varias de sus obras, una de las cuales es la célebre novela ejemplar titulada La Ilustre Fregona. Buena parte de esta obra se desarrolla en el denominado Mesón del Sevillano, del que la primera mención en la novela es esta:

«(…) bajando por la Sangre de Cristo, dieron con la posada del Sevillano (…)»

El primer estudioso que quiso identificar el lugar concreto donde se situaba esta posada o mesón fue Antonio Martín Gamero en su obra «Recuerdos de Toledo, sacados de las obras de Miguel de Cervantes Saavedra» , escrita en 1869. Este autor dedujo acertadamente que la mencionada Sangre de Cristo no era sino el hoy conocido como Arco de la Sangre, pero, sin embargo, se precipitó al identificar como Mesón del Sevillano al primer establecimiento de esas características que existía al atravesar dicho arco, y que no era otro que la preciosa Posada de la Sangre.

Toledo olvidado
Posada de la Sangre

Sin embargo, hubo una persona que se atrevió a dudar e investigó más a fondo. Fue el cordobés Rafael Ramírez de Arellano, afincado en Toledo como secretario del Gobierno Civil. Estudió el texto cervantino y otros coetáneos, visitó archivos y bibliotecas hasta demostrar que la hipótesis de Martín Gamero era errónea.

De modo resumido, las tesis de Ramírez de Arellano se basaron en lo siguiente: en primer lugar, en un pasaje de la novela cervantina donde los protagonistas tienen este diálogo:

«En estas pláticas llegaron a la posada, y aún se les pasó en otras semejantes la mitad de la noche. Y, habiendo dormido, a su parecer, poco más de una hora, los despertó el son de muchas chirimías que en la calle sonaban. Sentáronse en la cama y estuvieron atentos, y dijo Carriazo:
-Apostaré que es ya de día y que debe de hacerse alguna fiesta en un monasterio de Nuestra Señora del Carmen que esta aquí cerca, y por eso tocan estas chirimías.»

Para terminar de confirmar la hipótesis, Ramírez de Arellano encontró en un texto de Lope de Vega, en concreto en su comedia titulada «Noche Toledana», esta referencia al mesón donde se dice lo siguiente:

«entrad, que cama hay; y si sintiéredes
que llama la Justicia, ¡a la ventana,
y dad con vuestros cuerpos en el Carmen!»

Con todos estos datos, Ramírez de Arellano fue capaz incluso de identificar la casa, que resultó ser el número 23 de la calle y que poseía un patio muy similar al de la Posada de la Sangre aunque algo más pequeño.

Os ofrezco hoy las fotografías más antiguas de este verdadero Mesón del Sevillano, tomadas algunas de ellas muchos años antes de que se descubriera su honorable pasado. Por suerte, su situación entre el Puente de Alcántara y el Alcázar hizo que apareciera en varias fotos de los primeros tiempos de la era fotográfica. La más antigua, la de Edward King Tenison en 1852:

Toledo olvidado
Fue Luis Astrana Marín el primero en identificar el patio en fotografías de comienzos del siglo XX. Todo un hallazgo que publicó a mediados del siglo XX:

Pero por desgracia, la Guerra Civil igualó los destinos de la Posada de la Sangre y del Mesón del Sevillano. Ambos fueron destrozados. El mesón fue pasto de los bombardeos republicanos contra el Alcázar.

Campana de Santiago

Otra curiosa referencia que nos relaciona Toledo con el lugar donde se alberga su sepulcro es la siguiente: El año 997 el primitivo templo edificado en Compostela, fue reducido a cenizas por el Caudillo musulmán Almanzor. Las puertas y las campanas de la iglesia, fueron portadas a hombros por cautivos cristianos hasta Córdoba y se añadieron a su mezquita. Cuando Córdoba fue tomada por el rey Fernando III Castilla en 1236, hay quien afirma que estas mismas puertas y campanas fueron transportadas por prisioneros musulmanes a Toledo, destinándose para las obras de la Catedral (Narciso Casas en «Historia y Arte en las Catedrales de España), sin embargo en las Crónicas del Arzobispo Jiménez de Rada este afirma lo siguiente:

«Y como las campanas de Santiago que, como dije, había trasladado Almanzor a la mezquita e Córdoba, estaban (allí) colgadas sirviendo de lámparas para vergüenza del pueblo cristiano, el rey Fernando hizo que esas campanas fuesen devueltas a la iglesia de Santiago, y a la iglesia de Santiago fueron llevadas. Al repicar ahora acompasadamente con las otras esquilas, la devoción de los peregrinos alaba a Dios en sus festividades»

Capilla de Santiago

En la Puerta del Perdón de la Catedral, aparecen las imágenes de los 12 apóstoles, con la del Salvador en el Centro, de frente a nuestra izquierda, podemos ver junto a la de San Pedro, la imagen de Santiago con sus atributos de peregrino.

imágenes de los apóstoles Puerta del Perdón de la Catedral

También destaca en la catedral la Capilla de Santiago, mandada edificar por D. Alvaro de Luna, comendador de la Orden de Santiago y Condestable de Castilla y que fijó como principal residencia de su corte, la Villa de Escalona, donde, en el interior de su castillo hay una capilla en cuya bóveda podemos contemplar una Cruz de Santiago rodeada de vieiras.

Capilla de Santiago, Catedral de Toledo

Hospital de Santiago

En Toledo asimismo,  existieron 18 hospitales, entre ellos destaca el Hospital de Santiago que fue fundado por Alfonso VIII a finales del siglo XII  tras el nacimiento de la Orden de Santiago para atender a los heridos de sus huestes. Estaba emplazado en un edificio inmediato al Alcázar adosado a la muralla y contaba con una iglesia mudéjar dedicada a Santiago el Mayor.

Hospital de Santiago. Foto antigua

Su fachada principal estaba presidida por una imagen de Santiago Matamoros que fue trasladada tras el derribo de este edificio en 1884 a la Calle Armas donde permanece hoy día.

Antigua fachada del Hospital de Santiago
imagen de Santiago en Calle de las Armas

Se conserva un artículo de 1923 publicado en la revista “Toledo” por Manuel Castaños Montijano en el que se indica que:

“Afecto a este hospital, había una casa con entrada por el Corralillo de San Miguel, destinada a dar hospitalidad a los peregrinos que iban de paso para Santiago de Compostela, a visitar el sepulcro del Apóstol, patrón de España, o que regresaban de su peregrinación”.


Imágenes extraidas del citado blog «Toledo Olvidado» http://toledoolvidado.blogspot.com.es/ realizado por Eduardo Sánchez Butragueño

Testimoniando de esta manera el tránsito de peregrinos a Compostela por nuestra ciudad y la acogida que aquí recibían.

También hubo un hospital promovido por la orden de San Antonio, que llegó a España en el siglo XII y que tras fundar la preceptoría de Castrogeriz en Castilla extendió sus dependencias por las principales rutas de peregrinación españolas.

«Osciló breves instantes, como protestando [la torre] contra su caída, y al fin se derrumbó con gran estruendo y polvareda deshecha en escombros.»

Así narraba en 1923 D. Manuel Castaños y Montijano en la revista Toledo la voladura con dinamita del célebre Hospital de Santiago con la finalidad de edificar en su solar el futuro picadero y otras dependencias militares. 

De la Encomienda Mayor de Castrogeriz dependían el resto de las castellanas entre las que podemos mencionar las de Murcia, Córdoba, Ciudad Real, Talavera, Cadalso de los Vidrios, Medina del Campo o Benavente, así como en Toledo: todos estos son lugares son tránsito de los Caminos del Sureste y Manchego, demostrando de esta manera que había una red de acogida a los peregrinos desde antaño.

«Junto a la ermita de San Eugenio, a Ia derecha de la carretera conforme se  sale de Toledo en dirección a Olías del Rey, estuvo situado el hospital do San Antonio Abad, cuya hermita, si hemos de dar crédito a D. Sixto Ramón Parro, caía próximamente donde hoy se levanta un modesto pilar de piedra, terminado en sencilla cruz de hierro de la misma figura. que la ostentada en sus habitos por los P. r. Antonianos.Este hospital fué fundado en 1316 por D. Gonzalo Ruiz de Toledo, señor de Orgaz, y con el fin exclusivo de curar cierta enfermedad conocida por entonces con el nombre de fuego sacro, o fuego de San Antonio»

En las dependencias del convento de Santa Fé, anejo al actual Museo de Santa Cruz, antiguo hospital de Toledo, también hubo una iglesia bajo la advocación del Apóstol. En su entrada por la calle Armas contemplamos la mencionada imagen trasladada del antiguo hospital de Santiago. También tiene otra entrada por el callejón de Santa Fé con otra portada en la que en su relieve vuelve a aparecer la imagen de Santiago Matamoros. Este convento fue sede de las Comendadoras de Santiago desde el año 1505 hasta 1935.

Imagen icónica del Apóstol Santiago

Iglesia de Santiago

Finalmente mencionar la Iglesia de Santiago el Mayor junto a la puerta de Bisagra, quizá el templo mudéjar más importante de Toledo, y donde podemos contemplar un retablo con una talla de Santiago Peregrino. Entendemos que este es el lugar más adecuado para iniciar nuestra peregrinación en Toledo, dirigiéndonos hacia Santiago tras cruzar la puerta de Alfonso VI.

Iglesia de Santiago El mayor o Santiago del Arrabal, Toledo

El Camino de Santiago pasa por Toledo, según la televisión alemana

Para la televisión pública alemana ZDF, el Camino de Santiago pasa por Toledo. En la miniserie ‘La Peregrina’ confundió la capital manchega con Santiago de Compostela.

Imagen de la serie «La Peregrina»

La Ruta Jacobea cuenta con una etapa más: Toledo. Al menos así lo será para los peregrinos alemanes. La miniserie ‘La Peregrina’, emitida en el segundo canal de la televisión pública de Alemania (ZDF) desvió el Camino de Santiago en más de 600 kilómetros, según informa el diario ‘La Voz de Galicia’.

‘La Peregrina’ narra las peripecias de una mujer mientras hace la Ruta Jacobea desde la localidad ficticia de Tremmlingen hasta Compostela. Aunque también se trata de un Santiago «ficticio», ya que se puede distinguir claramente el Alcázar de Toledo y el plano de la capital manchega que tantas veces hemos visto en los cuadros de El Greco. 

Web de referencia