¿Qué es un rastrillo?

Lista de lo visitado hasta ahora: (ver lista en página aparte)

Introducción

Seguimos con el tema de las obras de rehabilitación de distintos lugares de Toledo, con esos sorprendentes descubrimientos que consiguen que esta ciudad sea un poco distinta, más interesante, cada día. En este caso no es algo que estuviera tan escondido, porque somos muchos los toledanos que hemos atravesado el torreón del puente de Alcántara, aunque entiendo que no han sido tantos quienes han tenido la suerte y fortuna de adentrarse en su interior y ahí está el quiz de la cuestión, se pretendía que el torreón sea más visitable .

Los que somos de Toledo sabemos, o deberíamos saber, que la puerta de Valmardon, la que se encuentra junto a la mezquita del Cristo de la Luz, se cierra con un rastrillo, que es visible para todo el que pasa por allí.

De hecho, cualquiera que se acerque por el puente de Alcántara, sabe que en el torreón occidental, el que da a la ciudad, aún conservan las puerta de madera con las que esté se cerraba.

Puertas de madera del torreón, frente a la puerta de Alcántara

Incluso puede que alguno haya sentido la curiosidad de detenerse en mitad del torreón y mirar hacia arriba, para intentar descubrir sus entrañas, qué se podía descubrir por esa hendidura que divide el torreón por la mitad e imaginar que tal vez, alguna vez, hace muchos, muchos años, por ahí subía y bajaba el rastrillo del puente.

Hendidura por la que se desliza el rastrillo del torreón del puente de Alcántara / Foto: Fidel Manjavacas

A partir de ahora podremos echarle un poco menos de imaginación y encontrarnos con que ese hueco ya no está tan vacío, porque, además, según la información recogida al respecto, no se trata de una idea innovadora de las instituciones públicas de la ciudad para atraer al turismo y darle a la ciudad un aspecto un poco más medieval, sino del rastrillo original que vuelve a estar a la altura que le corresponde, a la vista de todos.

El Puente Alcántara de Toledo

El Puente de Alcántara será el primer puente que verás, si vienes a Toledo desde la zona de Madrid, si llegas en autobús a la estación de autobuses de Toledo o si llegas en AVE.

Desde el puente de Azarquiel podrás hacerle la mejor foto antes de subir, por las escaleras mecánicas del Miradero, a la Plaza de Zocodover.

El torreón occidental, cuya construcción las referencias históricas sitúan en 1214, es un auténtico «hito» visual en la ciudad de Toledo. Se trata de una torre-puerta exteriormente ejecutada con fábrica de sillería granítica, con una altura sobre su nivel de arranque en la ribera que supera en algunos puntos los 30 metros.

Arranca la rehabilitación del Torreón medieval del Puente de Alcántara de Toledo

Toledo 24/03/2021

El torreón del Puente de Alcántara , uno de los espacios más emblemáticos del sistema de fortificación y defensa de Toledo será sometido desde este miércoles a una restauración para hacerlo accesible al público. También se recuperará el mecanismo de accionamiento del rastrillo original, un elemento de excepcional interés que podrá volver a accionarse tras estos trabajos, que se prolongarán durante 11 meses con un presupuesto de 200.00 euros , financiados por la Fundación Montemadrid.

La restauración

El proyecto de restauración dirigido por la Fundación Montemadrid recuperará la estancia superior y el sistema defensivo completo de esta torre-puerta. Esto supondrá la puesta en valor de este monumento, proporcionando la contemplación de un elemento de arquitectura militar medieval excepcional, con el añadido de una gran estancia con miradores inéditos sobre el Tajo y la ciudad de Toledo para disfrute de sus visitantes. La visita permitirá llegar desde el nivel del puente hasta el piso primero y a partir de éste, una vez contemplado el rastrillo y su funcionamiento, acceder al terrado con su adarve o andador perimetral.

El Puente de Alcántara de Toledo es uno de los más importantes elementos del complejo y variado sistema de fortificación de la ciudad. Su origen se remonta a la época romana, si bien la primera noticia en crónicas históricas data del año 788. En él confluían los caminos que desde el otro lado del Tajo provenían del este y del sur y tenía una enorme importancia defensiva y estratégica, pero también fiscal (cobro del impuesto del pontazgo), ya que era paso obligado para acceder a la ciudad .

El torreón occidental, cuya construcción las referencias históricas sitúan a comienzos del siglo XIII, permanece inalterado prácticamente desde 1590 y es un auténtico “hito” volumétrico visual en la ciudad de Toledo. Se trata de una torre-puerta exteriormente ejecutada con fábrica de sillería granítica, con una altura sobre su nivel de arranque en la ribera que supera en algunos puntos los 30 metros.

ABC Toledo

Historia del Puente de Alcántara

El Puente de Alcántara de Toledo es uno de los más importantes elementos del complejo y variado sistema de fortificación de la ciudad. Su origen se remonta a época romana, si bien la primera noticia en crónicas históricas data del año 788. No obstante, el puente actual se debe a una reconstrucción en época de Alfonso X acometida tras los estragos que un gran diluvio provocó en 1259.

El Puente de Alcántara, ya desde la época romana (siglo III), fue uno de los accesos principales a la ciudad de Toledo debido a que, gracias a él, Toledo se comunicaba con otras ciudades como Segóbriga y Caesar Augusta (Zaragoza).

Un cruce de caminos, un punto de encuentro desde donde, también, partían caminos hacia el sur.

Ya sería cuando, a finales del siglo X, los árabes llevarían a cabo una reforma en él y le dieron el nombre de Alcántara (al-qantara), que vendría a significar “puente”. Dicha reforma fue llevada a cabo por Almanzor, en el año 997.

Posteriormente, en tiempos ya de Enrique I, se levantaría un torreón defensivo.

Hay que pensar que los puentes podían ser los puntos débiles de la ciudad, ya que por ahí se podía cruzar el río Tajo, que nos funcionaba de defensa natural, como foso. Una mala defensa de un puente suponía un gran punto débil por el que los enemigos podían entrar a la ciudad sin ningún impedimento.

El torreón pegado a la ciudad, también sería modificado en tiempos de los Reyes Católicos. De hecho, pueden verse sus armas decorando su muro en el parte interior (el yugo, las fechas y el escudo).

A través del puente de Alcántara también se podían controlar las mercancías que entraban a la ciudad a través de un impuesto llamado pontazgo.

El derecho de pontazgo se trataba de un impuesto de origen medieval que se cobraba a las personas que atravesaban un puente.

La cantidad a pagar iba a depender de su lugar de procedencia, las mercancías que pretendía entrar a la ciudad. Dependiendo de tu origen, podía darse el caso de que estuvieras exento de pagar este impuesto.

El pontazgo era similar al portazgo (ubicado en las puertas de entrada a las ciudades).

De hecho, los vecinos de los Montes de Toledo, solían estar exentos de este tributo a la hora de acceder a Toledo con sus mercancías para el mercado.

Vistas desde el puente

No te vayas de Toledo sin cruzar por el Puente de Alcántara ya que, justo al lado, podrás ver restos del antiguo acueducto romano que abastecía Toledo y que traía el agua desde la presa de Alcantarilla.

La subida del agua desde el río hasta la parte alta de la ciudad siempre fue un tema complicado. Los propios romanos tuvieron que abastecerla a través de este acueducto que existió en esta zona.

También, en esta zona, se ubicó el famoso «artificio de Juanelo Turriano» (así lo llamó el Greco), un ingenio que ideó este relojero para subir el agua desde el propio río hasta los palacios (el alcázar).

Además, justo por debajo pasa la senda ecológica, un paseo muy agradable por la rivera del río tajo y su entorno.

Muy recomendable hacerlo al atardecer; Puedes ir hasta el puente de San Martín o, alejarte un poco de la ciudad, en dirección al Palacio de Galiana, que podrás ver desde fuera (el palacio que se ubica justo detrás de la estación del AVE).

El Puente de Alcántara, en el año 1921, fue declarado Monumento Nacional. Además, uno de los mejores momentos y cuando más está decorado este puente en durante las fiestas navideñas.

Torreón del Puente de Alcántara

El torreón occidental, cuya construcción las referencias históricas sitúan en 1214, es un auténtico “hito” visual en la ciudad de Toledo. Se trata de una torre-puerta exteriormente ejecutada con fábrica de sillería granítica, con una altura sobre su nivel de arranque en la ribera que supera en algunos puntos los 30 metros.

Las entrañas del torreón del Puente Alcántara

También se restaurará el escudo situado en la parte exterior, que está partido y que es de época de los Reyes Católicos, se limpiará el escudo de armas ubicado más arriba y otro con una lápida de inscripción de época de Felipe II, que tiene «un texto muy interesante», ha dicho Morate. «Felipe II quitó todas las lápidas islámicas que había a lo largo de todas las murallas de la ciudad y las puso en cristiano, recogiendo gran parte de la información documental e histórica que aparecía en las lápidas árabes pero añadiendo otras cosas»

Escudo en el muro de torreón
Interior del Torreón
Interior del torreón

El rastrillo

Hallan el rastrillo original de la puerta del torreón del Puente de Alcántara de Toledo

La datación a través del Carbono-14 del rastrillo original de la torre-puerta ha permitido situarlo entre 1156 y 1266, desvelando que se trata de uno de los más antiguos datados fehacientemente en Europa. El rastrillo, elemento defensivo que aunque ya se conocía en la Antigüedad se populariza en la Baja Edad Media, es una reja que se desliza verticalmente entre hendiduras laterales para poder bloquear rápidamente el pasaje de ingreso a una fortificación. Su enorme importancia en este caso no sólo fue defensiva sino estratégica, al confluir en esta torre-puerta los caminos que desde el otro lado del Tajo provenían del este y del sur, así como también fiscal (cobro del impuesto del pontazgo), policial y sanitaria, ya que ayudaba a aislar la ciudad en momentos de epidemias. Gracias a esta restauración se ha reconstruido su mecanismo de izado en el cuerpo superior de guardia del torreón, permitiendo así que la visita sea más atractiva, didáctica y excepcional.

Mecanismo de izado del rastrillo

Este rastrillo es coetáneo a la construcción del torreón, fechada en 1214, mientras que los muy pocos rastrillos que se conservan en el mundo son o bien del siglo XIV o bien reconstrucciones contemporáneas y están realizados con listones de madera de madera de hierro a modo de reja. Precisamente en este caso el hecho de que este rastrillo esté compuesto por pesados tablones de madera y de que se haya conservado a lo largo de los siglos convierte en más insólito aún el hallazgo .

Asimismo, esta intervención ha permitido redescubrir la buhedera practicada en una de las bóvedas y los orificios practicados en las dos bóvedas que probablemente sirvieran para disponer contrapesos que aligeraran las maniobras del rastrillo.

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