Pastores de Belén

Intro del noticiero
Imperium Romanum TV News

Presentador: Ave, amigos de Imperium Romanum TV News.

Seguimos en la búsqueda de José y su esposa María, que está embarazada. Van camino de Belén. Van a cumplir con el censo del emperador Octavio Augusto César.

Aún no tenemos constancia de que hayan llegado a Belén. Nuestros reporteros no han conseguido localizarlos. Por lo cual, mientras les esperamos, queremos aprovechar para hablar con los vecinos de la localidad para que compartan con nosotros sus primeras impresiones.

Ave, reportero, ¿Dónde te encuentras esta mañana?

Conexión

Reportero: Ave. Estoy aquí, en Bet Sahur, a ocho kilómetros de Belén, donde los pastores suelen traer a pastar a las ovejas.

Belén y su comarca ocupan un terreno suavemente ondulado. En algunas lomas, la pendiente ha sido escalonada en terrazas y se han plantado olivares; en los valles, las zonas más planas están divididas en campos de cultivo; y en las tierras sin labrar, donde enseguida aflora el estrato rocoso, crece una vegetación dispersa, típicamente mediterránea, formada por pinos, cipreses y varias especies de arbustos.

Estas colinas inclinadas también contienen huertos de olivos en terrazas, parches expuestos de roca caliza perforada con cuevas naturales y grandes extensiones de maleza natural, todo lo cual hace que el campo alrededor de Belén sea ideal para el pastoreo de rebaños de ovejas y cabras. 

Los campos de pastoreo de Belén son unas zonas rurales donde los pastores cuidan de sus rebaños de ovejas y cabras. Estos campos se encuentran a unos dos o tres kilómetros al este de Belén, cerca del pueblo de Bet Sahur, “la casa de los vigías”.

Los campos de pastoreo de Belén tienen una una importancia histórica y simbólica, ya que aquí apacentó el Rey David los ganados de su padre cuando fue ungido por Samuel, y también se relacionan con el lugar bíblico llamado Migdaleder, donde Jacob acampó tras la muerte de Raquel.

Los campos de pastoreo de Belén son, por tanto, un lugar de conexión entre el un escenario de la manifestación de la gloria de Dios a los humildes.

Sin embargo, bajo el reinado de Herodes el Grande, estos campos y tierras de pastoreo han sido incorporadas al interior económico más grande de Jerusalén, la poderosa ciudad-templo en el centro del reino de Herodes.

Gran parte de los productos agrícolas de los alrededores de Belén, así como muchas de las ovejas y cabras que se crían aquí, se usan para suministrar las diversas ofrendas y sacrificios necesarios para el templo de Jerusalén, como se implica en fuentes rabínicas posteriores

Se vislumbra el paisaje de la campiña circundante, incluidas las grutas naturales para albergar animales; vallas bajas de piedra para delimitar los espacios de pastoreo; torres de vigilancia hechas de piedras de campo apiladas para ofrecer seguridad; y pequeñas piscinas de inmersión (miqva’ot) excavadas en la roca madre, lo que permite a los trabajadores agrícolas mantener los estándares bíblicos de pureza ritual requeridos para manejar productos o animales que serían enviados al templo.

Sin embargo, en la actualidad, los pastores son despreciados en gran medida por los israelitas más observantes, ya que ellos – al tener que cuidar y atender las necesidades de los rebaños de ovejas – no pueden cumplir todos los detalles de las leyes ceremoniales y los preceptos.

Pero, eso sí, esos mismos israelitas que les miran por encima del hombre, a la hora de ofrecer sacrificios en el templo, o para sus fiestas, a la hora de conseguir los mejores corderos, tienen muy claro a quién acudir.

El buen pastor

Larga vida al Buen Pastor // Bing Image Creator

La figura del buen pastor se encuentra en el Antiguo Testamento, donde Dios es descrito como el pastor de Israel, que los saca de Egipto, los conduce por el desierto y los lleva a la tierra prometida.

El salmo 23 es una de las expresiones más bellas de esta relación:

“El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. Él restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre” .

(Salmo 23:1-3)

También los profetas anuncian que Dios enviará un pastor mesiánico, que apacentará a su pueblo con justicia y misericordia (Ezequiel 34:23-24; Miqueas 5:4).

Quizá algún día alguien honrará al buen pastor y dirá algo como:

El buen pastor es aquel su vida da por las ovejas. Conoce a sus ovejas y que ellas le conocen a él.

Que, si tiene cien ovejas y una se le pierde, deja las noventa y nueve en el desierto y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra. Y cuando la encuentra, se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se perdieron;

Es quien entra por la puerta del redil de las ovejas, las llama por su nombre y las conduce a pastos verdes. Los ladrones y los salteadores que intentan entrar por otro lado son rechazados por las ovejas, que no reconocen su voz

Jesucristo (Evangelios)

Entrevista

Entrevista a un pastor de Belén // Bing Image Creator

Reportero: Buenos días, señor. Soy un reportero del Imperium Romanum TV News, estamos investigando los acontecimientos que se están produciendo en Judea por el censo del emperador Augusto César. ¿Puedo hacerle unas preguntas?

Pastor: Bueno, depende de lo que quieras saber. No tengo mucho tiempo. Tengo que cuidar de mis ovejas.

Reportero: Entiendo. Le agradezco su colaboración. Dígame, ¿qué sabe usted de José y María, el matrimonio que viene desde Nazareth? Dado que María está embarazada se dan por sentado que el niño nacerá en Belén.

Pastor: Pues, la verdad, es que no sé mucho. Sé que son de Nazareth, vienen a empadronarse aquí, porque José es de Belén y descendiente del Rey David, y que María está embarazada. Pero no los conozco personalmente, ni sé dónde se alojarán.

Reportero: ¿Y qué opina usted de que el niño vaya a nacer en Belén?

Pastor: Bueno, algunos dicen que el futuro rey de Israel, el Mesías prometido por los profetas, nacerá en Belén, pero yo no lo creo. ¿Cómo va a ser el rey de Israel un niño que nace en un pesebre, rodeado de animales? ¡Eso no tiene sentido!

El Rey de Israel tiene que ser alguien poderoso, que nos libere de los romanos y que restablezca el reino de David. No un pobre campesino que no tiene ni dónde caerse muerto.

Reportero: ¿No le parece extraño que haya tantas mujeres, que creen ser las madres del Mesías, vengan a dar luz a Belén, siguiendo esa antigua profecía?

Pastor: Sí, me parece muy extraño. Y también muy molesto. Por culpa de ellas, no hay sitio en la posada, ni en las casas, ni en las cuevas. Todo está lleno de gente, de ruido, de suciedad.

Y encima, dicen que hay una estrella muy brillante que señalará el lugar donde va a nacer el niño.

¿Qué será lo próximo? ¿Ángeles cantando en el cielo? ¿Tres sabios venidos del lejano oeste trayendo regalos para postrarse ante el niño?

¡Esto es una locura! Te lo digo yo.

Reportero: Muchas gracias por su testimonio, señor. Ha sido muy interesante. Le deseo que tenga un buen día y que sus ovejas estén sanas y salvas.

Pastor: De nada, hombre. ¡Qué tengas suerte con tu reportaje! Y que Dios te bendiga. Adiós.

Reportero: Ave. Les devolvemos la conexión con el estudio.

Devuelve la conexión

Imperium Romanum TV News

Presentador: Ave, reportero, buen trabajo.

Curioso el comentario de este pastor, a quien se le ve que está un poco harto de profecías, cuando él lo único que pretende es que le dejen tranquilo y no molesten ni estresen a su ovejas.

Investigaremos eso de la estrella del cielo, si ese rumor es cierto o no son más que palabrería entre los pastores, que no tienen otra cosas con la que entretenerse por las noches mientras cuidan de sus rebaños.

Por lo que nos parece entender, será complicado que José y María encuentren alojamiento en Belén. Sin embargo, si el embarazo de María está tan avanzado como parece, ya no es cuestión de que se den la vuelta y regresen a Nazareth.

Campanas de Belén

¿Serán José y María conocedores de esa profecía y por eso acuden a Belén?

No sabemos cuántas mujeres habrán venido a Belén con el anhelo de que sus hijos se conviertan en los próximos reyes del pueblo judío, pero entendemos el malestar y las molestias que ello puede suponer para la sencilla y tranquila gente de Belén.

Cuando este pastor se refiere al ‘Lejano Oeste’ debe ser Hispania o quizá lo que haya más allá del Cabo de Finisterre, el océano Atlántico, si es que hubiera algo. Adónde el poder de Roma aún no ha llegado.

Tres sabios del ‘Far West’ (lejano oeste) adorando al Niño // Bing Image Creator

Los pastores se pasan muchas horas en el campo y tienen demasiado tiempo para divagar y filosofar.

Despedida

Recuerden que el censo es una oportunidad para demostrar su lealtad al emperador y su gratitud por todo lo que ha hecho por nosotros. ¡Viva el emperador César Augusto! ¡Viva el Imperio romano!

Y a ustedes, queridos espectadores, les invitamos a seguir atentos a nuestra cobertura especial de este acontecimiento histórico.

Hasta una próxima conexión

Ave, amigos de Imperium Romanum TV News.

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