Ovejas y camellos pastan juntos

Intro noticiario
Imperium Romanum TV News

Presentador: Ave, amigos de Imperium Romanum TV News.

La noticia sigue estando en torno al portal de Belén, donde la llegada de la comitiva de los tres sabios de Oriente parece generar alguna que otra discrepancia a consecuencia de lo imprevisto de su llegada.

Nuestro reportero ha querido contrastar las opiniones de los principales afectados por esta situación

Ave, reportero, ¿Dónde te encuentras esta mañana?

Conexión

Reportero: Ave. Estamos aquí en Belén, donde se celebra el Nacimiento del niño Jesús.

Entre los muchos visitantes que han venido a adorar al Mesías, hay unos invitados muy especiales: los sabios de Oriente, que han traído regalos de oro, incienso y mirra.

Ovejas y camellos pastando juntos

Pero no todos están contentos con su presencia, especialmente las ovejas que pastan en los campos cercanos. Hemos encontrado a una de ellas, que nos ha contado una historia sorprendente.

Entrevista a una oveja

Reportero: ¿Cómo te llamas, amiga oveja?

Entrevista a una oveja

Lana: Me llamo Lana, y soy una de las ovejas del rebaño del pastor David.

Reportero: Lana, ¿qué ha pasado esta mañana con los camellos de los Reyes Magos?

Lana: Pues verás, estábamos tranquilamente pastando en nuestro campo favorito, dónde hay una hierba verde y fresca, cuando de repente vimos llegar a unos animales enormes, peludos y con jorobas. Eran los camellos de los tres sabios de Oriente, que venían a beber agua del pozo. Pero no se conformaron con eso, sino que se pusieron a comerse nuestra hierba, sin pedir permiso ni nada.

Reportero: ¿Y qué hicisteis vosotras, las ovejas?

Lana: Pues al principio nos asustamos, porque nunca habíamos visto unos bichos tan grandes y feos. Luego nos enfadamos, porque nos estaban quitando nuestra comida. Y por último, intentamos defender nuestro campo, bala que te bala, pero no nos hicieron caso. Los camellos eran muy glotones y muy mal educados. Se comieron casi toda la hierba, y nos dejaron muy poco para nosotras.

Reportero: Vaya, qué situación tan injusta. ¿Y los sabios, no hicieron nada para evitarlo?

Lana: No, ellos estaban muy ocupados preparando sus regalos para el Niño Jesús. No se dieron cuenta de lo que hacían sus camellos, o quizás les daba igual. La verdad es que no nos parecieron muy majos. Nosotras preferimos a los pastores, que nos cuidan y nos quieren.

Reportero: Entiendo. Bueno, Lana, muchas gracias por compartir tu testimonio con nosotros. Espero que podáis recuperar vuestro campo y vuestra hierba, y que disfrutéis de esta noche tan especial.

Lana: Gracias a ti, reportero. Y feliz Navidad a todos los que nos escuchan.

Entrevista a un camello

Entrevista a un camello

Reportero: Hemos encontrado a uno de los camellos de los sabios, que nos ha contado una historia diferente. ¿Cómo te llamas, amigo camello?

Camello: Me llamo Gaspar, y soy uno de los camellos de los sabios.

Reportero: Gaspar, ¿qué ha pasado esta mañana con las ovejas de Belén?

Camello: Pues verás, nosotros veníamos de un viaje muy largo y cansado, desde Oriente, siguiendo la estrella que nos guiaba hasta el lugar donde había nacido el niño Jesús. Estábamos sedientos y hambrientos, y necesitábamos reponer fuerzas para seguir nuestro camino.

Así que cuando llegamos a Belén, buscamos un lugar donde beber agua y comer algo. Y encontramos un campo donde había un pozo y una hierba muy apetitosa.

Reportero: ¿Y qué hicisteis vosotros, los camellos?

Camello: Pues lo que haría cualquier animal en nuestra situación: nos acercamos al pozo y bebimos agua, y luego nos pusimos a comer la hierba, que estaba muy rica y jugosa.

Reportero: ¿Y no os importó que esa hierba fuera el alimento de las ovejas que vivían allí?

Camello: La verdad es que no nos dimos cuenta de que había ovejas por allí, hasta que empezaron a balar y a protestar. Pero nosotros no les hicimos caso, porque pensamos que había hierba suficiente para todos. Además, nosotros éramos los invitados de honor del Niño Jesús, y merecíamos un trato especial. Las ovejas eran muy egoístas y muy envidiosas. No querían compartir su hierba con nosotros.

Reportero: ¡Vaya, qué situación tan polémica! ¿Y los sabios, no os dijeron nada al respecto?

Camello: No, ellos estaban muy orgullosos de nosotros, porque hemos sido muy valientes y fieles durante todo el viaje. Ellos saben que nosotros somos los mejores camellos del mundo, y que llevábamos los mejores regalos para el niño Jesús. No se preocuparon por las ovejas, que eran unos animales insignificantes y sin importancia.

Reportero: Entiendo. Bueno, Gaspar, muchas gracias por compartir tu testimonio con nosotros. Espero que podáis entregar vuestros regalos al niño Jesús, y que disfrutéis de esta noche tan especial.

Camello: Gracias a ti, reportero. Y feliz Navidad a todos los que nos escuchan.

Reportero: Ave. Les devolvemos la conexión con el estudio.

Devuelve la conexión

Imperium Romanum TV News

Presentador: Ave, reportero. Buen Trabajo.

Confiamos en que llegue haber un buen entendimiento entre ovejas y camellos, que sean capaces de pastar juntos durante el tiempo que los sabios permanezca en Belén, que entendemos no será mucho tempo. Lo justo para adorar al Niño y reponer fuerzas antes de continuar su viaje

Despedida

Recuerden que el censo es una oportunidad para demostrar su lealtad al emperador y su gratitud por todo lo que ha hecho por nosotros. ¡Viva el emperador Augusto César! ¡Viva el Imperio romano!

Y a ustedes, queridos espectadores, les invitamos a seguir atentos a nuestra cobertura especial de este acontecimiento histórico.

Hasta una próxima conexión

Ave, amigos de Imperium Romanum TV News.

Origen

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