

Presentador: Ave, amigos de Imperium Romanum TV News.
La humilde aldea de Belén no es como la ciudad de Jerusalén, de manera que la llegada de la caravana de los tres sabios precedentes de tan lejanos países no pasa inadvertida para nadie.
¿Cómo reaccionarían ustedes si de pronto se les presentan en la puerta de casa gente extraña preguntándoles por el lugar donde ha nacido el Mesías, el rey de Israel?
¿Qué pensarán si les dicen que ha sido Herodes el Grande, que no cuenta con la simpatía del pueblo, quien les ha mandado a Belén?
Ave, reportero, ¿Dónde te encuentras esta mañana?
Conexión
Reportero: Ave. Estoy aquí, en Belén, frente a la gruta
Estamos presenciando un acontecimiento histórico: la llegada de los sabios venidos de Oriente para adorar al Niño Jesús.
Los tres sabios, Melchor, Gaspar y Baltasar, han recorrido un largo camino siguiendo la estrella que les ha guiado hasta este humilde lugar. Han traído consigo regalos de gran valor: oro, incienso y mirra, para ofrecer al recién nacido.

Pero no todo ha sido fácil para estos ilustres visitantes. Al llegar a Belén, se han encontrado con la contrariedad de los pastores, que han visto sus tierras de pasto ocupadas por los camellos de la caravana. Los pastores, que también han venido a ver al Niño, se han quejado de que los animales les han espantado a las ovejas y les han comido el forraje.
Pero la mayor sorpresa se la ha llevado José, el esposo de María, la madre del Niño, al ver a gente vestida de manera tan diferente a la gente de Belén llamar a su puerta con intención de adorar al Niño. ¡se ha quedado atónito! No sabía quiénes eran ni qué querían. Pero al ver la reverencia y el respeto con que se han llamado a la puerta, ha comprendido que se trataba de unos hombres sabios y piadosos, que han reconocido al Niño como el Mesías prometido.

José les ha dado la bienvenida y les ha permitido entrar al portal. Allí, los sabios se han postrado ante el Niño y le han entregado sus regalos. El Niño les ha sonreído y les ha bendecido con su mano.

María, la madre, ha agradecido a los sabios su visita y sus obsequios.
Entrevista
Para conocer más sobre la situación de los pastores, vamos a entrevistar a uno de ellos, que se llama David.
Reportero: ¿Qué nos puedes contar sobre lo que ha pasado?
David: Han llegado los sabios, con sus camellos y sus regalos. Y se han puesto pusieron a montar un campamento alrededor del portal. Y ahí empezaron los problemas. Porque sus camellos se comerán nuestro pasto, y espantarán a nuestras ovejas, y nos quitarán el sitio. Y nosotros, al principio nos enfadamos, y les dijimos que se fueran, que no eran bienvenidos, que nos dejaran en paz.
Reportero: ¿Y cómo reaccionaron los reyes?
David: Los sabios han sido muy amables y comprensivos. Nos han pedido perdón por las molestias, y prometido que nos compensarán por los daños. Nos han invitado a compartir su comida y su alegría.
Nos han explicado quiénes son y qué venían a hacer. Nos han dicho que son unos hombres sabios, que habían visto la estrella y que habían venido a adorar al Niño, porque es el Rey de los judíos y el Salvador del mundo.
Y nos han explicado sus regalos: oro, incienso y mirra. Y comentado que esos regalos simbolizaban la realeza, la divinidad y la humanidad del Niño.
Reportero: ¿Y qué pensasteis de eso?
David: Pues al principio, nos pareció extraño y raro. No entendíamos por qué le traían esas cosas, ni por qué le llamaban Rey y Salvador. Nosotros solo le veíamos como un niño pobre y humilde, que había nacido en un establo.
Recordamos lo que nos había dicho el ángel, y lo que habíamos sentido al ver al Niño. Y nos dimos cuenta de que los sabios tenían razón, de que el Niño es más que un niño, de que es el Mesías prometido, el que va a traer la paz y la salvación a todos los pueblos.
Reportero: Gracias por tu aportación, que tu dios te bendiga.
David: Gracias a vosotros. Que Dios os Bendiga.
Reportero: Así ha sido, queridos oyentes, la llegada de los sabios de Oriente a la gruta de Belén. Un momento único e inolvidable, que hemos tenido el privilegio de contarles en directo.
Ave. Les devolvemos la conexión con el estudio.
Devuelve la conexión

Presentador: Ave, reportero. Buen Trabajo.
Ya lo ven, este niño ha venido a traer la paz entre los pueblos. Se han resuelto los problemas de convivencia, porque pueden pastar juntos los camellos y las ovejas, participar de la misma celebración los sabios llegados de lejos y aquellos que viven en una pequeña aldea de Galilea que han estudiado los justo e imprescindible para cuidar de sus ovejas.
¿Será acaso esta la Pax Romana? ¿Debería el pueblo judío aceptar la presencia de Roma en sus tierras? Les hemos traído nuestras leyes, nuestras costumbres, abierto fronteras para que puedan comerciar y viajar.
Despedida
Recuerden que el censo es una oportunidad para demostrar su lealtad al emperador y su gratitud por todo lo que ha hecho por nosotros. ¡Viva el emperador Augusto César! ¡Viva el Imperio romano!
Y a ustedes, queridos espectadores, les invitamos a seguir atentos a nuestra cobertura especial de este acontecimiento histórico.
Hasta una próxima conexión
Ave, amigos de Imperium Romanum TV News.
Origen
- Conversación con Bing
- Epifanía – Wikipedia, la enciclopedia libre

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