Día de San Valentín

La historia de San Valentín y su relación con el amor y la amistad tiene varios posibles orígenes.

1. Fiestas de las lupercales

Uno de ellos se remonta a la antigua Roma, donde se celebraban las fiestas de las lupercales, dedicadas a la fertilidad y al dios Fauno.

Estas fiestas coincidían con el 15 de febrero y consistían en rituales de sacrificio y azotes con pieles de animales.

Estas se celebraban ante diem XV Kalendas Martias, lo que equivalía al 15 de febrero. Supuestamente la palabra deriva de lupus (lobo) un animal que representaba al dios Fauno, que tomó el sobrenombre de Luperco, y de hircus, por el macho cabrío, un animal impuro.

Los acólitos se reunían en una cueva sagrada y, siguiendo la tradición, el sacerdote sacrificaba una cabra y, a continuación, los niños salían a la calle para azotar a las mujeres con la piel de los animales para incentivar su fertilidad.

2. Juno Februata

Otra teoría remonta el origen de San Valentín a una fiesta romana llamada Juno Februata, en la cual era costumbre que los jóvenes varones escogieran el nombre de su pareja durante esos días extrayendo de una caja un papel con el nombre de la muchacha en cuestión.

Estas uniones sexuales temporales a veces acababan en matrimonios duraderos.

Celebración del Juno Februata
Celebración del Juno Februata // Bing Image Creator

Fue Alban Butler, un sacerdote católico y hagiógrafo del siglo XVIII cuando en su célebre obra Butler’s Lives of Saints (La vida de los Santos de Butler) describe un aspecto de las Lupercales como una fiesta de ‘Juno Februata’, en un intento por explicar por qué el Día de San Valentín tiene relación con los amantes, probablemente por un malentendido o mala interpretación de dies februata o «día de purificación». y bajo el apartado del 14 de febrero:

‘Para abolir las costumbres obscenas y supersticiosas de los chicos que escribían los nombres de las chicas, en honor de su diosa Juno Februata, el día quince de este mes, varios pastores sustituyeron los nombres poniendo en su lugar los de los santos de este día’.3

Y a partir de Jack Oruch, que anotó la ingeniosa confusión de Butler, señaló además que fue adornada por Francis Douce, en sus Illustrations of Shakespeare, and of Ancient Manners (Ilustraciones de Shakespeare y de los modales antiguos), nueva edición. Londres, 1839, p. 470, tomando tal fiesta para las Lupercales, afirmando:

‘Durante un gran mes de febrero … en honor a Pan y Juno … En esta ocasión, en medio de varias ceremonias, los nombres de las chicas se pusieron en una caja, de donde fueron extraídos por los chicos según un azar dirigido’. Douce repitió la descripción de Butler del intento de sustituir los nombres de las chicas por los de los santos, y concluía que ‘como la fiesta de las Lupercales había comenzado a mediados de febrero, [los cristianos] parecen haber elegido el día de San Valentín para celebrar la nueva fiesta, porque ocurrió casi al mismo tiempo.’

Se supone que en pequeños papeles, los chicos escribirían los nombres de las chicas solteras de la comunidad y en honor de la diosa Juno Februata, al extraer al azar uno de los nombres por un joven soltero se formaba una pareja con una relación temporal durante los juegos eróticos que tenían lugar durante la fiesta y luego permanecían como pareja durante los siguientes 12 meses. Muchas veces estas prácticas derivaban en matrimonios que perduraban en el tiempo.

3. San Valentín

Otro posible origen se basa en la vida de un sacerdote cristiano llamado Valentín, que vivió en el siglo III bajo el reinado del emperador Claudio II.

Según la leyenda, Valentín desobedeció la prohibición imperial de casar a los jóvenes soldados, ya que se creía que el matrimonio los hacía menos aptos para la guerra.

Valentín casaba a las parejas en secreto y por eso fue encarcelado y ejecutado el 14 de febrero. Antes de morir, le envió una carta a la hija del carcelero, de quien se había enamorado, y la firmó como “tu Valentín”

Santoral

La Iglesia católica, con el papa Gelasio I, estableció el 14 de febrero como el día de San Valentín en el año 494, con el fin de reemplazar las fiestas paganas de las lupercales.

La festividad se borró del calendario eclesiástico por la Iglesia católica en 1969, como parte de un intento por eliminar santos de un origen posiblemente legendario, aunque siguen celebrándola algunas parroquias locales.

Desde entonces, la Iglesia dedica el 14 de febrero a la advocación de los santos Cirilo y Metodio. Así, el 14 de febrero pasó a ser una fecha con santo, pero sin celebración, hasta que el consumismo del siglo XX lo eligió como el día ideal para incrementar las compras.

Con el tiempo, la celebración se fue asociando al amor romántico y a la amistad, y se adoptaron símbolos como los corazones, las flores y los cupidos.

Flores por el día de los enamorados
Flores por el día de los enamorados // Bing Image Creator

Al final, la leyenda unida al consumismo ha vencido al silencio con el que la Iglesia quiso postergar a San Valentín. Y al final, el imaginario y la tradición populares han unido sus fuerzas para convertir la celebración oficiosa de San Valentín el día de los Enamorados. 

Origen