Introducción

Presentador: Salve, amigos de Imperium Romanum TV News. En el año 747 ab urbe condita. (7 a. C.)
En la emisión especial de les traemos las noticias más destacadas del mundo romano y más allá.
Hoy nos trasladamos a la Hélade, cuna de la gloria atlética, donde hace cinco años, en el 12 a.C., el gran Herodes I, rey de Judea, demostró una vez más su generosidad y compromiso con la cultura griega. Con los Juegos Olímpicos enfrentando tiempos difíciles por la falta de recursos, Herodes intervino con una generosa suma de oro, asegurando que la sagrada tradición de los juegos no desapareciera.

Este acto de magnificencia no pasó desapercibido. En agradecimiento, los organizadores olímpicos otorgaron a Herodes la ciudadanía olímpica, un honor reservado sólo para los más ilustres benefactores. Así, el rey de Judea no solo ha asegurado la continuidad de la competencia, sino que también ha reforzado sus lazos con el mundo helenístico.
Desde Roma, los senadores y hombres de estado observan con interés el ascendente prestigio de Herodes, cuya lealtad al divino Augusto y sus grandes proyectos de construcción lo han convertido en una figura clave en Oriente.

Seguiremos informando sobre los acontecimientos del Imperio. ¡Que los dioses bendigan a Roma y a nuestros aliados!
Conexión con Toletum
Reportero: ¡Salve, ciudadanos del Imperio! Les habla su reportero de confianza en las provincias del Imperio. Hoy nos encontramos en Toletum, en la Hispania Citerior, donde hemos hallado a un ciudadano judío que nos hablará sobre una cuestión que ha generado gran debate entre sus compatriotas.

Reportero: Como bien sabemos, hace cinco años, en el 12 a.C., el rey Herodes I el Grande destinó grandes sumas de dinero al patrocinio de los Juegos Olímpicos en la Hélade. Pero no todos han recibido esta noticia con júbilo. Muchos judíos se muestran preocupados y hasta indignados, pues estos fondos provinieron de impuestos recaudados en Judea.
Aquí conmigo está Eliyahu ben Yosef, un comerciante de Toletum, quien nos dará su opinión sobre este asunto.

Reportero: ¡Salve, Eliyahu! Dinos, ¿cómo ha reaccionado la comunidad judía ante el patrocinio de los Juegos Olímpicos por parte de Herodes?
Eliyahu ben Yosef: ¡Salve, Marcus! No puedo hablar por todos, pero muchos de nosotros estamos muy molestos. Los impuestos que se recaudan en nuestra tierra deberían ser para nuestro pueblo, para mejorar nuestras ciudades, nuestras cosechas, nuestros templos… ¡y no para juegos de griegos! La Torá nos enseña a vivir según nuestras costumbres, y estos juegos están llenos de idolatría y desnudez, cosas que van contra nuestras creencias.
Reportero: Algunos defienden que el apoyo de Herodes a la cultura helenística le ha dado prestigio y ha reforzado sus lazos con Roma. ¿No beneficia esto, de algún modo, a Judea?
Eliyahu ben Yosef: ¿Prestigio? Tal vez entre los griegos y romanos, pero en Judea muchos ven esto como una traición. Herodes construye templos a dioses extranjeros, levanta teatros y anfiteatros, y ahora usa nuestro dinero para juegos paganos. ¡Pero al mismo tiempo impone tributos cada vez más pesados sobre nuestro pueblo! No todos en Judea lo ven como un benefactor, sino como un rey que ha olvidado las enseñanzas de nuestros padres.
Reportero: Interesante perspectiva, Eliyahu. Algunos dicen que este enojo podría causar disturbios en el futuro. ¿Crees que habrá resistencia al gobierno de Herodes?
Eliyahu ben Yosef: (mirando alrededor con cautela) Muchos ya murmuran en las calles, Marcus. Quizás no ahora, pero el pueblo no olvida. Algún día, los verdaderos hijos de Israel se levantarán contra los opresores. Pero eso… solo el Altísimo lo sabe.
Reportero: Palabras firmes y llenas de sentimiento. Sin duda, esta es una cuestión que seguirá dando de qué hablar. Desde Toletum, les ha informado Marcus Decimus para «Imperium Romanum TV News».
Veremos cómo afectará esta noticia a la participación de Toletum y sus ciudadanos en los Juegos Olímpicos del próximo año.

¡Que los dioses les favorezcan, y que la paz reine en las provincias del Imperio! 🎙️
Devuelve la conexión.

Presentador: Salve, reportero. Felicidades por la entrevista.
Olimpiadas en Grecia
Se sabe que la primera Olimpiada se celebró en el año 776 AEC, y la última en el 393 EC. Es decir, casi mil doscientos años de Olimpiadas (las actuales apenas llevan un poco más de cien). Regularmente se celebraban cada cuatro años, así que el término “olimpiada” se refería, específicamente, a dicho período de tiempo.
Los ideales griegos respecto a las Olimpiadas fueron, en su momento, muy avanzados. No sólo estaba la idea religiosa de rendirse ante Zeus y su consorte Hera en la sede de su culto religioso –la antigua Olimpia–, sino que también se usaban las Olimpiadas como modo de motivar la concordia entre la gente de diferentes naciones. Por supuesto, no todo era simplemente bonito: sólo podían participar hombres libres y que hablaran griego.
Estos ideales se mantuvieron vigentes hasta el siglo IV, cuando la invasión macedónica vino a revolucionar toda la cultura helénica. Filipo II, y luego su hijo Alejandro Magno, se encargaron de la expansión de una cultura –la griega– que nunca había tenido la vocación de conquistar otros lugares del mundo. Por lo tanto, alteraron muchos de sus objetivos y de sus perfiles originales. Los nuevos Juegos Olímpicos –y otros más que surgieron en imitación suya– frecuentemente estuvieron dedicados a los gobernantes y no a los dioses, cosa que los griegos veían con desagrado.
La decadencia definitiva vino con la conquista romana y su intrusión en las Olimpiadas antiguas, que pasaron a convertirse en mero espectáculo (sanguinario incluso, a diferencia de lo que sucedía en las épocas griegas). La llegada del Cristianismo vino a rematar esta decadencia, y en el año 393 se celebró la última justa deportiva, antes de que Teodosio las prohibiera por estar dedicadas al “culto pagano”, y de que los germanos invadieran la zona y destruyeran la ciudad de Olimpia.
La conquista romana provocó otro problema: desde entonces (año 146 AEC), Olimpia empezó a tener problemas para financiar las Olimpiadas.
No eran un evento barato: había cinco días de competencias, pero además había que alimentar y dar hospedaje a una gran cantidad de atletas, jueces y visitantes. Además, el último día se ofrecía una Hecatombe (es decir, el sacrificio de cien bueyes). Todo ello resultaba notablemente caro, y las finanzas de la ciudad no mejoraron con la invasión romana. De hecho, fueron decayendo poco a poco y un poco más de un siglo después, en el año 12 AEC, llegaron al colapso definitivo.
Se cumplió la Olimpiada como período de tiempo, y no había dinero para organizar los juegos.
Herodes puso a disposición de la ciudad de Olimpia no sólo el dinero para celebrar las justas deportivas, sino también para los sacrificios y los banquetes en honor a Zeus, la remodelación o reconstrucción de los santuarios donde se realizaban los eventos, la ceremonia inaugural, el pago de los jueces y funcionarios, y la elaboración de las estatuas de los vencedores. Flavio Josefo dice que incluso hizo donativos para que los Juegos Olímpicos de años posteriores estuviesen garantizados.
Por todo ello, Herodes fue nombrado “presidente de las Olimpiadas” de manera vitalicia (un rango honorario que, hasta donde parece, se inventó para él).
A su regreso a Judea Herodes introdujo mucho de esta cultura deportiva. En Cesarea Marítima mandó a construir un teatro, una arena y un hipódromo; en Jerusalén, un teatro y un gran anfiteatro (aunque de este último no se han encontrado restos arqueológicos). Y decretó que se celebraran juegos cada cuatro años en honor al César.

Cuando Cesarea Marítima fue inaugurada en el año 9 AEC, hubo torneos musicales y atléticos, carreras de caballos y luchas de gladiadores contra bestias.
Despedida
Hasta una próxima conexión.
Ave, amigos de Imperium Romanum TV News.
Origen
- Conversación con Copilot
- La Olimpiada que se financió desde Israel
- Herodes el Grande
- Juegos Olímpicos en la antigüedad Wikipedia

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