Intercambio epistolar (3)

🎙️ Noticiario imperial: año 747 ab urbe condita (7 a.C.).

serie: Corinto

[INICIO DE TRANSMISIÓN – FANFARRIA DE TROMPETAS ROMANAS Y RUIDO DE PÚBLICO EN UN TEATRO]

Presentador: ¡Salvete, ciudadanos del Imperio! Salvete, cives Romani, y a todos los pueblos bajo la sombra del águila imperial. Les habla Lucius Valerius. Hoy traemos noticias de especial interés cultural y espiritual desde los confines de nuestras provincias occidentales y orientales.

Presentador del programa

Un hecho singular ha cruzado las fronteras del Imperio: se ha establecido un intercambio epistolar entre miembros de la comunidad judaica de Corinto, en la provincia de Achaia, y sus hermanos de fe en la recién romanizada ciudad de Toletum, en Hispania.

Desde Corinto, el notable Eliezer ben Menajem —erudito, comerciante y figura respetada del barrio hebreo cercano al ágora— envió una misiva a su correligionario Ezra bar Hillel, recientemente asentado a orillas del río Tajo. En ella, expresa su interés por el destino de los judíos en las nuevas ciudades romanas del occidente, su integración cultural, y cómo se conservan las costumbres de Moisés en tierras tan lejanas de Jerusalén.

📜 Carta de Eliezer ben Menajem, desde Corinto, a Ezra bar Hillel, en Toletum.

Corinto, día 12 del mes de Tishrei, a Ezra bar Hillel, en la ciudad de Toletum, provincia de Hispania.

La paz sea contigo y con tu casa, querido hermano en la fe,

Recibí con gozo tu último mensaje, portado por los mercaderes fenicios que bajan por el Mare Nostrum y se adentran en vuestras tierras lejanas. Sepas que tu carta fue leída en nuestra casa de reunión, y fue motivo de conversación entre los ancianos, que se alegraron al saber que la Torá sigue siendo respetada incluso en los confines del Occidente.

Aquí en Corinto, nuestras vidas transcurren entre las columnas del ágora y los ecos de lenguas múltiples. Griegos, romanos, egipcios, tracios… todos convergen bajo el techo del César. Nuestra comunidad mantiene una sinagoga cerca del puerto de Lequeo. Aunque somos pocos, celebramos el Shabat, enseñamos a nuestros hijos la Ley y no olvidamos el Shemá al caer la noche.

Los corintios nos miran con curiosidad, a veces con respeto. Algunos acuden a escuchar la lectura del rollo de Isaías o preguntan por nuestras costumbres alimenticias. No participan, pero nos observan. Nos llaman “el pueblo del único Dios”.

Hemos oído que en Toletum el río Tajo serpentea como la serpiente de bronce del desierto, y que la ciudad crece bajo la mirada de los arquitectos romanos. ¿Cómo es la vida allí para ti y los tuyos? ¿Hay ya espacio para una casa de oración? ¿Os permiten guardar las festividades sin hostilidad?

Aquí, convivimos bajo el ala del sincretismo, cuidando de no caer en idolatría. Las estatuas de Afrodita y Dionisio son muchas, pero nuestros hijos aprenden a desviar la vista. Nos sostenemos con el comercio de aceite y tejidos, y ayudamos a los necesitados según la halajá.

Te envío con esta carta un pequeño trozo de papiro que contiene una bendición escrita por nuestra hija Miriam. Dice que desea intercambiar palabras con tu hija Sara, si aún estáis dispuestos.

Que el Eterno bendiga tus pasos en Hispania, y que el Santo, bendito sea, haga florecer vuestra comunidad como el olivo junto a las aguas del Tajo.

Tu hermano en la fe y la diáspora,
Eliezer ben Menajem

📜 Respuesta enviada desde Toletum a Corinto.

Toletum, día 18 del mes de Kislev, a Eliezer ben Menajem, hermano en la fe, en la ciudad de Corinto.

¡Shalom alejem, Eliezer!

Recibí tu carta con emoción sincera, como el aliento que llega tras una jornada de fatiga en el campo. Me reconforta saber que en Corinto, pese al bullicio de sus dioses y plazas, la lámpara del Altísimo aún brilla sobre vuestras cabezas y que la sinagoga se alza firme junto al mar.

Aquí en Toletum, la tierra todavía huele a encina y a cereal. El río Tajo baja impetuoso desde las montañas, envolviendo la ciudad como un talit extendido sobre los hombros de nuestra esperanza. Junto a sus orillas, algunos de nosotros celebramos la Havdalá, mirando las estrellas reflejadas en sus aguas como señales del pacto eterno.

Somos aún una comunidad pequeña, de reciente establecimiento. Muchos vinieron desde Gades y Malaca, huyendo de persecuciones o buscando nuevas oportunidades. Compartimos tejados de adobe con íberos y carpetanos romanizados, quienes nos miran con mezcla de respeto y recelo. Los soldados romanos patrullan las calles con sus capas rojas, y los arquitectos comienzan a levantar columnas corintias —sí, como las que rodean vuestros foros— pero aún no se ha edificado ninguna sinagoga visible.

Celebramos el Shabat en casas particulares, y los niños aprenden el hebreo en voz baja, para no ser señalados por superstición. Los locales veneran a sus dioses domésticos, y la romanización avanza como el lento curso del Tajo en verano: constante, inevitable.

Tu hija Miriam desea escribir a nuestra Sara. ¡Bendito sea el Altísimo que une almas más allá del mar! Mi hija se alegrará enormemente. Tiene once años y pregunta cada día por Jerusalén, como si la imaginara en cada colina de estas tierras lejanas. Quizás en sus cartas florezca una amistad que mantenga viva nuestra identidad.

Gracias por tus palabras. Saber que allá en Corinto no estáis olvidados fortalece nuestro ánimo aquí, donde el silencio pesa a veces más que la piedra.

Que el Eterno te bendiga, a ti y a los tuyos, y que nuestras comunidades se mantengan puras en la tierra extranjera.

Ezra bar Hillel
Casa del olivo viejo, cerca de la vía fluvial del Tajo
Toletum, provincia de Hispania

Devuelve la conexión.

Historiador

Te habla de nuevo Decimus Aelius, historiador al servicio del conocimiento de nuestro Imperio. A continuación, te presento una comparación entre la evolución de la comunidad judía en Corinto y en Toletum, desde época de Augusto y a lo largo del primer siglo de nuestra era.

📜 COMPARACIÓN: COMUNIDAD JUDÍA EN CORINTO Y TOLETUM

AspectoCorintoToletum
Origen de la comunidadLa comunidad judía en Corinto tiene raíces más tempranas, vinculadas a la diáspora tras las guerras macabeas y la destrucción del Segundo Templo en Jerusalén. Ya en el siglo I a.C., había presencia estable.En Toletum, la presencia judía no es tan temprana. Se consolida de forma más visible en el siglo I d.C., como parte de las migraciones del oriente del Imperio hacia Hispania, especialmente tras la pacificación de la región.
Ubicación dentro de la ciudadBarrio propio cerca del ágora oriental; sinagoga identificada en época posterior. Presencia en comercio y medicina.Probablemente vivían cerca del río Tajo y la zona extramuros, aunque sin una judería formal como en épocas medievales. Su presencia era más discreta.
Grado de integraciónModerada. Participaban en el comercio y actividades intelectuales. Existían “temerosos de Dios” entre los griegos locales que asistían a la sinagoga.Menor integración. En Hispania romana predominaban cultos indígenas y el panteón romano; los judíos mantenían un perfil bajo.
Relación con la romanizaciónConvivencia con el sincretismo griego-romano. Aunque no participaban en los cultos imperiales, eran tolerados por su estatus de religión antigua.Más distantes del proceso de romanización directa. Su adhesión monoteísta los diferenciaba de la cultura local carpetana, que pasaba a ser romanizada.
Actividad religiosaPresencia de sinagoga. Guardaban el Sabbat, las leyes mosaicas y las festividades. Existía cierto respeto hacia su fe.No se documenta aún una sinagoga formal. La vida religiosa era privada y comunitaria. Su observancia era constante, pero menos visible.
Evidencia arqueológica o literariaInscripciones griegas mencionan la sinagoga. El apóstol Pablo predicó aquí hacia mediados del siglo I d.C., lo que confirma su vitalidad.No hay evidencia arqueológica directa del siglo I, pero sí hay rastros posteriores. La tradición judía toledana será muy influyente en siglos venideros.
Impacto posteriorCorinto fue una de las primeras ciudades con comunidades judeocristianas activas, lo que transformó en parte la comunidad original.En Toletum, los judíos se integrarían de forma más notoria en épocas visigoda e islámica. En el siglo I, eran una minoría reservada.

🏛️ CONCLUSIÓN HISTÓRICA

Corinto, ciudad portuaria y cruce de culturas, permitió una mayor visibilidad y protagonismo a la comunidad judía, que pudo desarrollar instituciones como la sinagoga y mantener un diálogo cultural con el entorno grecorromano. Su evolución fue hacia una convivencia con influencias filosóficas y, más adelante, con el cristianismo naciente.

Toletum, en cambio, estaba aún en proceso de integración plena en el mundo romano. La comunidad judía fue más discreta y reducida, pero con el tiempo crecería en importancia. A largo plazo, Toletum sería uno de los grandes centros judíos de la Península Ibérica, especialmente en la Edad Media.

Despedida

⚖️ Este intercambio de correspondencia ha sido bien recibido tanto por el Senado local de Toletum como por los representantes romanos en Corinto, quienes ven en estos lazos una muestra del sincretismo pacífico que Roma aspira a construir entre sus pueblos sometidos y protegidos.

Desde aquí, seguiremos atentos a las voces que cruzan montes, mares y culturas, tejidas en tinta, pergamino y esperanza.

¡Seguiremos informando! Desde el corazón del imperio.
¡Salve, Roma! ¡Salve el conocimiento!

Valete, amigos de Imperium Romanum TV News.

[CIERRE CON TROMPETAS Y MARCHA SUAVE]

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