✍️ Análisis literario de “Sevilla” – Ezio Oliva y Carlos Baute
Entre metáforas del alma y la música del corazón.
La canción «Sevilla» de Ezio Oliva y Carlos Baute es mucho más que un sencillo pop romántico: es una pieza cargada de simbolismo emocional, recursos poéticos y una estructura que la convierte en una declaración amorosa disfrazada de canción.
A continuación, exploramos sus elementos literarios clave:
💘 1. Tema central: El amor como experiencia sensorial y eterna.
Desde el primer verso, la canción se instala en el terreno del amor a primera vista. No es un amor platónico ni pasajero, sino uno visceral, sensorial y permanente:
“Nunca me olvidaré esa primera vez
Cuando te vi pasar sentí ese no sé qué…”
Aquí se usa la figura del «no sé qué», una expresión popular que encapsula una atracción inexplicable, reforzando la idea del amor intuitivo y fuera de control racional. Esta ambigüedad emocional será un hilo conductor a lo largo del texto.
🔄 2. Repetición y estructura cíclica
La frase “no se me va” se repite como un estribillo emocional, marcando el peso de la memoria, del deseo no resuelto, y del amor que persiste con el tiempo:
“Y no se me va, no se me va…”
La repetición, como recurso literario, ayuda a anclar el sentimiento en la mente del oyente. En términos semánticos, reafirma que el amor que se vive en la canción no es fugaz, sino permanente y recurrente, como una melodía que no se puede sacar de la cabeza.
🔊 3. Símil y metáforas auditivas: el amor como sonido
Uno de los aspectos más originales del texto es su uso de metáforas musicales para describir el amor:
“No sientas que es otra canción de amor
Es cómo suena tu mirada”
“Con el sonido que hay entre tú y yo
Como tambores en el alma”
Estas imágenes transforman lo intangible del sentimiento amoroso en experiencias sonoras. El uso de la metáfora “tambores en el alma” sugiere un latido intenso, tribal, instintivo. No se habla solo de emoción, sino de vibración interna, de una conexión que resuena más allá de las palabras.
🗣️ 4. La paradoja del lenguaje: el amor que no se puede decir
El texto también reflexiona sobre los límites del lenguaje amoroso:
“Hay 100 maneras de decírtelo
Pero no alcanzan las palabras”
“Hay tanto que decir ahora que estás aquí
No me sale ni la voz…”
Aquí aparece una paradoja poética: aunque el hablante tiene mil formas de expresar su amor, ninguna es suficiente. Se cuestiona incluso el valor del mismo acto de escribir o cantar una canción de amor, lo cual hace del texto una meta-canción, consciente de su género y de sus limitaciones.
🌆 5. Sevilla como símbolo del enamoramiento
El título y las líneas finales hacen referencia a la ciudad:
“Me enamoraste por Sevilla
Desde que te vi en Sevilla”
Sevilla se convierte en símbolo del origen del amor, un espacio emocional que activa los recuerdos, lo sensorial y lo profundo. No se describe la ciudad directamente, pero su sola mención invoca el exotismo, el calor, la pasión y el arte, típicos de la imaginería andaluza. Sevilla aquí funciona como un topos amoroso, un escenario idealizado.
💡 Conclusión: Una canción de amor que se niega a ser una más.
«Sevilla» se articula como una obra donde lo emocional y lo sonoro se entrelazan. A través de recursos como la metáfora auditiva, la repetición, la paradoja y el simbolismo espacial, Oliva y Baute logran construir un texto lírico con profundidad literaria, a pesar de su formato pop.
En esencia, esta no es solo otra canción de amor. Es un testimonio emocional donde la música no es solo acompañamiento, sino metáfora viva de lo que se siente cuando el amor —como el sonido— resuena en el alma.
Letra de la cancion
Nunca me olvidaré esa primera vez
Cuando te vi pasar sentí ese no sé qué
Que no sé yo qué fue lo que me hiciste
Morí de amor y tú me reviviste.
Y no lo olvidaré porque se siente igual
Igual que esa primera vez que nos besamos
Parece que fue ayer, pero llegaron años
Y no se me va, no se me va.
Hay 100 maneras de decírtelo
Pero no alcanzan las palabras
No sientas que es otra canción de amor
Es cómo suena tu mirada.
Hay 100 maneras para hablar de amor
Pero ninguna se compara
Con el sonido que hay entre tú y yo
Como tambores en el alma.
Esta no es otra canción de amor
Es el sonido de mi corazón.
Hay tanto que decir ahora que estás aquí
No, no, no, no
No me sale ni la voz, no sé qué pasó
Desde que llegaste todo me cambió.
Mi boca solo me habla de ti, de ti
Mis ojos solo te ven a ti, a ti
Y mientras tú te das vuelta yo caigo en la cuenta
Y no se me va, no se me va.
Hay 100 maneras de decírtelo
Pero no alcanzan las palabras.
No sientas que es otra canción de amor.
Es cómo suena tu mirada.
Hay 100 maneras para hablar de amor
Pero ninguna se compara
Con el sonido que hay entre tú y yo
Como tambores en el alma.
Esta no es otra canción de amor
Es el sonido de mi corazón.
Me enamoraste por Sevilla
Desde que te vi en Sevilla.
Hay 100 maneras de decírtelo
Pero no alcanzan las palabras
No sientas que es otra canción de amor
Es cómo suena tu mirada.
Hay 100 maneras para hablar de amor
Pero ninguna se compara
Con el sonido que hay entre tú y yo
Como tambores en el alma.
Esta no es otra canción de amor
Es el sonido de mi corazón.
Origen
- Conversación con ChatGPT
- LETRA Sevilla Ezio Oliva ft Carlos Baute
