Me iré calladamente (y 2)

Aquí tienes un post con el análisis literario de la canción «Me iré tranquilamente» de José Luis Perales, una reflexión poética sobre la despedida, el paso del tiempo y el regreso:

🎶 «Me iré tranquilamente» – José Luis Perales: La despedida como un acto de serenidad

José Luis Perales – Me iré calladamente (Versión 2019) (Audio Oficial)

«Me iré tranquilamente, como llegué un día.»

«Me iré tranquilamente» es una canción que, más allá de ser una simple despedida, se convierte en una meditación sobre la vida, el tiempo y el regreso. José Luis Perales nos invita a escuchar el silencio entre sus versos, un silencio lleno de recuerdos, de actos cotidianos, de lo que dejamos atrás y lo que nos llevamos con nosotros.

A través de sus palabras, Perales teje una despedida que no está llena de dramatismo, sino de aceptación tranquila. Un adiós que se desprende de lo que ha sido y se ofrece a lo que vendrá.

Me iré tranquilamente
Como llegué un día.
Me llevaré conmigo
Un cuerpo de guitarra
Y algún aplauso preso entre mis puños
Y alguna que otra herida en el alma.
Me iré calladamente
Sin lágrimas ni dudas
Sin palabras.
Tan solo mi equipaje
Y el polvo del camino hasta mi casa.
Mañana buscaré esa cometa
De papel en el desván
Y arreglaré la vieja bicicleta
Con que ayer jugué.
Y arrancaré la hierba del jardín
Y plantaré un cerezo y un rosal.
Mañana cuando vuelva, si vuelvo.
Mañana borraré cada minuto
De la esfera del reloj
Mañana colgaré en alguna percha
Lo que fue un disfraz.
Mañana alegrará mi corazón
La risa de unos niños al jugar.
Mañana cuando vuelva, si vuelvo,
Me iré pausadamente
Como llegué, sin prisas.
Me llevaré el recuerdo de lo que fue mi vida
Y alguna que otra carta en los bolsillos.
Tal vez algún poema prohibido.
Me iré calladamente, sin lágrimas, ni dudas
Sin palabras.
Tan solo mi equipaje y el polvo
Del camino hasta mi casa.
Mañana buscaré esa cometa
De papel en el desván
Y arreglaré la vieja bicicleta
Con que ayer jugué
Y arrancaré la hierba del jardín
Y plantaré un cerezo y un rosal.
Mañana cuando vuelva, si vuelvo.
Mañana borraré cada minuto
De la esfera del reloj.
Mañana colgaré en alguna percha
Lo que fue un disfraz.
Mañana alegrará mi corazón
La risa de unos niños al jugar.
Mañana cuando vuelva, si vuelvo.

Figuras literarias y recursos poéticos

1. Anáfora

La repetición de la frase «Mañana cuando vuelva, si vuelvo» a lo largo de la canción no solo refuerza el sentido de incertidumbre, sino también el de renovación. La palabra «mañana» actúa como un símbolo de esperanza, de lo que podría ser, pero que aún no está claro. Aquí, el tiempo se descompone, se diluye, y la expectativa es la verdadera protagonista.

2. Metáforas cotidianas

“Me llevaré conmigo un cuerpo de guitarra”

La guitarra no es solo un instrumento musical en esta canción; se convierte en un símbolo del alma del protagonista, como si la música fuera el verdadero equipaje con el que se va. Las heridas del alma también son una metáfora de los recuerdos, esos recuerdos que no se pueden borrar, pero que se llevan con serenidad.

3. Oxímoron

“Sin lágrimas ni dudas”

En una despedida, la falta de lágrimas y dudas podría parecer un contrasentido. Sin embargo, aquí se utiliza como una representación de la paz interior que viene con la aceptación de que todo tiene su final. La ausencia de sufrimiento no significa que no haya emociones; más bien, señala que el protagonista se va sin arrepentimientos, solo con lo que la vida le ha dado.

4. Imágenes nostálgicas

«Mañana buscaré esa cometa de papel en el desván»

Aquí, la cometa de papel funciona como un símbolo de los recuerdos de la niñez, de los sueños perdidos y de lo simple y sincero. También, «la vieja bicicleta» y «el jardín» evocan la nostalgia de tiempos pasados, cuando la vida era más simple y, probablemente, más feliz.

🌿 El simbolismo del regreso y la reconciliación con el tiempo.

El regreso es una constante en la letra, pero no en términos de un retorno físico. Más bien, el protagonista quiere regresar al lugar donde las cosas eran más sencillas. Es un regreso a los recuerdos, a los lugares, a los momentos que han quedado grabados en su memoria.

«Y arrancaré la hierba del jardín y plantaré un cerezo y un rosal.»

Este acto de plantar un árbol, un símbolo de la vida y la renovación, nos habla de reconstruir lo perdido y de la voluntad de dejar algo atrás para el futuro.

💡 El tiempo como tema central

La canción también reflexiona sobre el paso del tiempo. La frase “Borraré cada minuto de la esfera del reloj” no es solo una declaración de olvido, sino un acto de liberación. El protagonista no busca borrar lo vivido, sino dejar atrás lo que no sirve, lo que ya no tiene peso. El reloj se convierte aquí en un símbolo de las prisas que ya no existen.

🎤 Conclusión: Un adiós lleno de serenidad y esperanza

«Me iré tranquilamente» es una canción cargada de serenidad. Es la despedida de quien ha vivido lo suficiente para saber que no tiene que hacer ruido al partir. Cada verso refleja un paso hacia la aceptación. Es una despedida sin lágrimas, sin gritos, pero llena de nostalgia, amor y esperanza.

Es una canción que habla no solo del final de un ciclo, sino de la renovación que siempre puede surgir a través de la reconciliación con lo que fuimos y lo que dejamos atrás.

🎶 ¿Tú también crees que algunas despedidas se dan mejor en silencio?

Comparte tu reflexión en los comentarios. Tal vez, también haya algo que dejar ir tranquilamente en tu vida.

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