No pasarán hambre

🎙️ Noticiario imperial: año 747 ab urbe condita (7 a.C.).

serie: Toletum

🪶 Desde el foro de Roma, en el año 747 ab Urbe Condita (7 a.C.), transmite Lucius Valerius, mensajero fiel de los acontecimientos del orbe romano…

Salvete, cives Romani, desde el confín más occidental del orbe conocido, donde el sol se inclina sobre el abismo del océano y la tierra parece terminar bajo el juicio de los dioses.

Lucius Valerius, Presentador del programa

📜 Menú de travesía de los toletanos rumbo a Fisterra

Te presento un “menú de travesía” tal y como podrían haberlo cargado nuestros pescadores toletanos antes de lanzarse al río Tagus y al océano en tiempos de Augusto.

Menu/ChatGPT

🌅 Desayuno del navegante (ientaculum)

  • Galleta dura de trigo (panis nauticus), mojada en vino aguado o en posca.
  • Un puñado de higos secos o pasas para dar energía rápida.
  • Queso curado de cabra, fácil de conservar.

☀️ Comida en cubierta (prandium)

  • Guiso sencillo de lentejas o garbanzos cocidos en puchero de hierro.
  • Pescado salado (sardinas o caballa) acompañado de pan duro.
  • Vino mezclado con agua de río (si aún la hay fresca en los toneles).

🌙 Cena marinera (cena)

  • Bizcocho duro untado con aceite de oliva.
  • Carne en salazón (si la hay, a menudo cerdo o cordero).
  • Dátiles o nueces como postre.
  • Un poco de mulsum (vino con miel) reservado para ocasiones especiales o celebraciones de buena fortuna.

Raciones de emergencia

  • Sacos extra de farro y espelta para moler y cocer a bordo.
  • Garum en ánforas para sazonar (y disimular el sabor de lo rancio).
  • Sal, tanto para conservar como para cocinar.

En resumen, un menú austero pero resistente, pensado no para el paladar, sino para la supervivencia y la fuerza de brazos y espíritu.

🔱 LOS NOMBRES DE LOS VALIENTES:

  • Trebatius Lupo, veterano de la Legio X, reconvertido en barquero.
  • Carpetanus Rufus, nativo de la ciudad, aprendiz de astrólogo y carpintero naval.
  • Quinto Sabinus, pescador desde los doce inviernos, con más cicatrices que años.
  • Helvia Marcia, la única mujer de la tripulación, es famosa por cruzar sola el Tajo a nado para advertir a los vigías durante una crecida.
  • Draco, un exesclavo liberto, navegante del Mare Internum que desea conocer el «fin de la tierra» antes de su final.

📜 Entrevista exclusiva desde el foro de Toletum — Año 747 ab Urbe Condita (7 a.C.)

🎙️ Gaius Valerius, reportero del Noticiario del Imperio

Reportero Gaius Valerius

Amables oyentes, aquí Gaius Valerius desde el puerto improvisado junto al río Tagus, donde las embarcaciones toletanas se preparan para su aventura. Hoy entrevisto a quienes han llevado sobre sus hombros el peso más invisible y, sin embargo, decisivo de la empresa: los encargados de la logística.

A mi lado, se encuentran Sextus Flavius, veterano de la legión, ahora convertido en intendente; y Aurelia Materna, conocedora de las artes del almacenamiento y la conservación de víveres. Escuchemos sus palabras.

Gaius: Sextus, dinos, ¿cómo ha sido organizar el abastecimiento de una travesía tan arriesgada?

Sextus Flavius: —Difícil, amigo mío, muy difícil. El río engaña, el mar devora y los hombres siempre comen más de lo que prometen. Hemos preparado sacos de trigo tostado, aceite en ánforas, garum para dar sabor y, sobre todo, agua en odres, aunque sabemos que no bastará para todo el trayecto. También hemos previsto vino aguado: no solo para beber, sino porque mantiene el ánimo cuando el mar parece infinito.

Gaius: Aurelia, tú te ocupaste de conservar lo perecedero. ¿Cómo logras que los alimentos resistan tanto tiempo?

Aurelia Materna: —Con ingenio y paciencia. He preparado legumbres secas, higos prensados, quesos curados en sal y carne ahumada que puede resistir semanas. Los pescadores creen que podrán alimentarse de lo que el mar les dé, pero yo les recuerdo que Neptuno no siempre se muestra generoso. Por eso, cargamos también con habas y lentejas: alimento humilde, pero seguro.

Gaius: Y decidme, ¿qué ha sido lo más difícil de coordinar?

Sextus Flavius: —Convencer a los hombres de que no todo el espacio era para redes y aparejos. Una barca no es un gran navío de guerra: si se cargaba demasiado, el río mismo los haría zozobrar antes de alcanzar Olissipo.

Aurelia Materna: —Y añadiría que el miedo. El miedo también pesa. Se necesita pan, sí, pero más se necesita confianza. Por eso, hemos repartido entre ellos amuletos, pequeñas ramas de olivo bendecidas y hasta una tablilla con la inscripción: “Después de Roma, Toletum.” Eso también alimenta.

Gaius (mirando a la cámara del Acta Diurna):

—Amigos, he aquí la cara invisible de la aventura: no son los remos ni las velas, sino las manos que llenan las ánforas, que atan los odres, que calculan el peso de cada saco de trigo. Si los toletanos llegan a Finisterre, será gracias a la audacia de sus pescadores… pero también a la prudencia de estos guardianes de la logística.

📜 Yo soy Gaius Valerius, y esto ha sido todo desde el muelle del Tagus.

📜 Conversación con el experto

Reportero Gaius Valerius

Muy buena cuestión. Voy a responderte como historiador especializado en navegación antigua:

El viaje desde Toletum hasta el cabo Finisterre en época de Augusto era una empresa que dependía de múltiples factores: el tipo de embarcación, la corriente del río, los vientos atlánticos y, sobre todo, la pericia de los marineros.

1. Tramo fluvial (Toletum – Olissipo, actual Lisboa)

  • Distancia aproximada: unos 500 km por el río Tajo.
  • La corriente era favorable, pero el Tajo tenía tramos de orografía difícil, meandros, rápidos y zonas poco navegables.
  • Las barcas utilizadas serían pequeñas embarcaciones fluviales, con vela y remo.
  • Duración estimada: entre 15 y 25 días, dependiendo de paradas, transbordos y necesidad de arrastrar la embarcación en ciertos tramos.

2. Tramo marítimo (Olissipo – Finisterre)

  • Distancia: unos 600 km de costa atlántica.
  • Los romanos conocían bien la navegación de cabotaje (siempre cerca de la costa, sin adentrarse demasiado en mar abierto).
  • Avanzarían con viento favorable entre 40 y 60 km diarios.
  • Duración estimada: 10 a 15 días, siempre que Neptuno no les regalara tormentas.

3. Duración total del viaje

Sumando ambos tramos, más descansos, reparaciones y condiciones climatológicas:
👉 El viaje completo de Toletum a Finisterre podría durar entre 30 y 45 días.

No era, por tanto, un paseo ligero. Para los estándares romanos, era casi una odisea menor, comparable a las rutas de cabotaje hacia la Galia o Britania.

Despedida

✨ Roma escucha. El Senado considera. Y nosotros, fieles noticiarii, lo contamos.

🦅 Así concluye este boletín desde la Roma eterna. Que los dioses favorezcan la justicia, y que Hispania siga dando frutos no solo de aceite y hierro, sino de virtud cívica.

Sigan atentos, ciudadanos.

Valete, amigos de Imperium Romanum TV News.

“Vox Romana: “Audimus, videmus, narramus”.

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