Las canciones, como los poemas, son un atajo emocional. A menudo, bajo una melodía pegadiza y una letra que parece sencilla, se esconden pequeñas verdades sobre la complejidad humana. La canción «Cómo me gusta» de Sergio Dalma es un ejemplo fascinante de esto. No es una gran obra literaria, no lo pretende, pero sí es un estudio sociológico y literario de la intimidad de una pareja a través del retrato de la cotidianidad.
Cómo me gusta
Cuando te enfadas
Porque te digo
Que no te quiero
Aunque ya sabes
Que eso es mentira
Es una broma
Cómo me gusta
Cuando te vistes
Aparentando
Que estás sola
Aunque ya sabes
Que estoy mirando
Como una momia
Y es que estoy loco por ti
Y a tu lado yo soy feliz
No me doy cuenta de si es noche o día
Solo que el tiempo pasa muy de prisa junto a ti
Cómo me gusta
Que tengas celos
Cuando me rio
Con tus amigas
Aunque ya sabes
Por experiencia
Que no me importan
Cómo me gusta
Que me regales
De vez en cuando
Alguna cosa
Aunque ya sé
Que a ti el dinero
Nunca te sobra
Y es que estoy loco por ti
Y a tu lado yo soy feliz
No me doy cuenta de si es noche o día
Solo que el tiempo pasa muy de prisa junto a ti
Y es que estoy loco por ti
Y a tu lado yo soy feliz
No me doy cuenta de si es noche o día
Solo que el tiempo pasa muy de prisa
Junto a ti
Cómo me gusta
Cuando tu genio
Estalla al aire
Si no te ayudo
Aunque ya sabes
Que hago todo
Lo que yo puedo
Cómo me gusta
Cuánto te inquietas
Porque mi madre
Nos investiga
Aunque ya sabes
Que ella no roba
Nuestros sueños
Y es que estoy loco por ti
Y a tu lado yo soy feliz
No me doy cuenta de si es noche o día
Solo que el tiempo pasa muy de prisa junto a ti
Y es que estoy loco por ti
Y a tu lado yo soy feliz
No me doy cuenta de si es noche o día
Solo que el tiempo pasa muy de prisa
Junto a ti
Y es que estoy loco por ti
Y a tu lado yo soy feliz
No me doy cuenta de si es noche o día
Solo que el tiempo pasa muy de prisa
Junto a ti
Autores de la canción: Francisco Javier Ibanez Toda / Jose Capdevila Querol / Josep Maria Capdevila Sole
La estructura como declaración
La canción se construye sobre una estructura de repetición y contraste que es su corazón literario. El patrón es siempre el mismo: «Cómo me gusta» seguido de una situación de conflicto o de incomodidad aparente (el enfado, los celos, la impaciencia) que rápidamente es negada por el protagonista con un «Aunque ya sabes…». Esta dualidad revela la verdadera naturaleza de la relación: la de un juego constante, una danza de pequeñas mentiras y verdades implícitas.
- El conflicto inicial: «Cómo me gusta cuando te enfadas / Porque te digo que no te quiero». El verso inicial parece una contradicción, pero es en realidad una provocación.
- La revelación del juego: «Aunque ya sabes que eso es mentira / Es una broma». Aquí se desvela el truco. Lo que parecía un desacuerdo es en realidad una forma de reafirmar el amor.
Este patrón se repite con otras situaciones: los celos, la impaciencia, las interacciones con la familia. Es una forma de decir que, en esta relación, hasta los momentos de tensión son, en el fondo, una celebración del vínculo. Las «bromas» y los «secretos» se convierten en los pilares de su intimidad.
El lenguaje y la poética de la no-ficción
El lenguaje de la canción es conversacional, directo, casi como una confidencia al oído. Dalma no usa grandes metáforas, sino imágenes muy concretas y reconocibles para cualquiera que haya vivido en pareja: el gesto de enfado, la mirada cómplice, el ritual de vestirse o el de regalar algo pequeño.
La frase recurrente «Y es que estoy loco por ti» es el ancla emocional que justifica toda la «locura» que describe. No es un análisis psicológico profundo, es una declaración de fe. El protagonista no necesita entender por qué le gustan esas pequeñas manías; le basta con saber que las ama. El amor aquí no es una idea abstracta, sino una suma de detalles, incluso de los más imperfectos.
Además, el estribillo que habla de la pérdida de la noción del tiempo («No me doy cuenta de si es noche o día / Solo que el tiempo pasa muy deprisa junto a ti») es el clímax emocional de la canción. Esta es la única parte que rompe con la estructura de la dualidad para dar paso a una verdad absoluta: la de un amor que trasciende el tiempo y el espacio.
En resumen, «Cómo me gusta» es un retrato honesto de una relación. No es el amor idílico de las películas, sino el que se construye con pequeñas batallas y reconciliaciones, con bromas privadas y complicidad. Es una canción que nos recuerda que las grandes verdades a veces no están en la poesía más elaborada, sino en el reconocimiento de esos pequeños y absurdos «cómos me gusta» que solo una pareja puede entender.
Origen
- Conversación con Gemini
- CÓMO ME GUSTA – Sergio Dalma
