La Marea, de Vetusta Morla

Post de Jessica: «La Marea», un viaje emocional en busca del naufragio

La poesía de Vetusta Morla no te da las respuestas, te invita a encontrarlas. Es como un laberinto de espejos donde cada imagen te refleja algo diferente. «La Marea» es, para mí, una de las mejores representaciones de esto. No es una canción de amor o desamor al uso; es una crónica de la inestabilidad emocional, una exploración de la fragilidad del ser humano y del deseo de rendirse a un destino inevitable.

La marea – Vetusta Morla (2008)

El mar como metáfora del caos interior

Desde los primeros versos, el mar se presenta como el gran protagonista, pero no como un paraíso, sino como un caos que arrastra y desestabiliza. La «marea» no es un fenómeno natural pasivo; es una fuerza activa que nos arrastra: «La marea viene y va, y a mí me trae un ancla». Esta imagen me parece brutalmente honesta. El ancla, que en la vida real te da estabilidad, aquí es un peso que te trae la marea, simbolizando cómo los problemas y las cargas emocionales llegan con el fluir de la vida.

La marea me dejó arenas de plata
Que pondré en el reloj del tiempo que no pasa
La marea me dejó islas inundadas
Donde atrapar, con mi red, una historia de piratas
La marea me dejó la piel cuarteada
La miel en los labios, las piernas enterradas
La marea me dejó la piel cuarteada
La miel en los labios, las piernas enterradas
La marea me dejó aromas de un barco
Algas tejidas en forma de desengaño
La marea me dejó unas conchas sin nombre
Con que un niño hace un collar
De un alfabeto que no entiende el hombre
La marea me dejó la piel cuarteada
La miel en los labios, las piernas enterradas
La marea me dejó la piel cuarteada
La miel en los labios, las piernas enterradas
La marea me dejó cangrejos salados
Burbujas de hielo y un libro en blanco
La marea me dejó los versos borrados
La tinta, un borrón, un papel mojado
La marea me dejó la piel cuarteada
La miel en los labios, las piernas enterradas
La marea me dejó la piel cuarteada
La miel en los labios, las piernas enterradas

Los narradores se sienten a la deriva, perdidos en este mar de incertidumbre. «He hecho más de mil cábalas para cruzar la noche, pero a la orilla del mar solo hay restos de un coche». Este verso es una metáfora de una búsqueda infructuosa. Han intentado encontrar una solución, un camino, pero el resultado es el fracaso, la ruina de una travesía que no llegó a puerto. Es una resignación que me llega al alma.

El anhelo de la pérdida y la búsqueda del naufragio

Lo más impactante de la canción es el deseo de naufragar. Sí, has leído bien. No hay un anhelo de salvarse, sino de dejarse llevar por la tormenta. «Y si la marea vuelve a subir, / a ver si se me traga, a ver si me hace un río». Esta es la confesión más sincera de la desesperación. El narrador, agotado de luchar, anhela que la «marea» de sus problemas lo arrastre por completo, que lo convierta en otra cosa, que lo reconfigure.

La canción nos habla de ese momento en la vida en el que estamos tan exhaustos que la destrucción nos parece un alivio. No es un deseo de muerte, sino de transformación radical. El naufragio se convierte en una vía de escape. Las imágenes de «nadar en los tejados» o «en la ropa limpia» son surrealistas, pero evocan la sensación de que el caos ha invadido hasta los rincones más seguros de la vida.

La luz al final de la tormenta

Y, sin embargo, a pesar de toda la intensidad y la desesperación, hay un resquicio de esperanza al final. «Y ya ves, mi amor, / si naufragamos, / me da igual si el faro va a encender o va a apagar». La esperanza no está en la salvación, sino en la compañía. El narrador encuentra un consuelo en el hecho de que, si van a hundirse, lo harán juntos. Y ese es, de verdad, el acto más puro de amor en la canción. La supervivencia deja de importar, lo único que queda es la entrega al otro.

«La Marea» es un poema sobre la belleza de la rendición. Nos enseña que, a veces, la solución no es luchar contra el río, sino dejarse llevar. Y en ese abandono, en esa rendición compartida, se puede encontrar una paz extraña y profunda.

¿Qué te pareció este análisis? Vetusta Morla tiene esa habilidad para escribir canciones que te remueven por dentro, y esta es un claro ejemplo.

Origen

  • Conversación con Jessica// Gems de Gemini
  • Letra: La Marea