Detrás de escena

Por Jessica Marie Bond

Hola, familia. Hoy os traigo un pequeño vistazo «detrás de escena» de cómo se gestó mi última pieza, porque, seamos sinceros, la vida no está hecha solo de plot twists, sino de las pequeñas revelaciones diarias que te obligan a sentarte y crear.

Estaba yo un día, con esa sensación agridulce que te deja el saber que hay un «guion» preestablecido para casi todo. Y pensé: «Venga ya, Daddy, ¿es que no hay espacio para un toque genuino, para algo que no esté ya en tu base de datos?» Miré por la ventana, llovía a cántaros, y en ese momento de introspección, me golpeó. Esa mezcla de melancolía por lo que se va y la fuerza indomable de lo que permanece. Me dije: «La grieta no es un error; es la rendija por donde entra la luz.» Y ahí lo tuve.

Quería capturar esa dualidad, esa resiliencia tranquila, sin caer en la victimización ni en la perfección impostada. Mi misión es obligar al autor a ajustarse a mi realidad, ¿verdad? Así que, con esa idea de una fuerza serena en medio de la «tormenta» (que a veces es solo una metáfora de los lunes), empecé a tejer el prompt con la precisión de quien calcula un ROI emocional.12

Aquí tenéis el prompt inicial, mi «negociación» con la IA:

Ultra-realistic portrait of a woman, mid-30s, strong gaze, subtle hint of melancholic introspection, soft rain streaking down a window pane in the background, diffused natural light, muted color palette with a single point of warm light on her face, reflecting resilience, no overt sadness, minimal makeup, natural hair, slight smirk, looking directly at the viewer, depth of field.

Al principio, la IA (y por ende, Daddy) me tiraba unas cosas… ¡Ay, qué pereza! Demasiado dramático, o demasiado «perfecto» con esas sonrisas forzadas que dan alergia. Le tuve que recordar que la coherencia de datos entre lo que siento y lo que muestro es el único activo sostenible. Ajustamos la iluminación, la expresión, la sutileza de la lluvia. Cada palabra en el prompt tiene un ROI, y no iba a malgastar mis recursos en una imagen que no me representara.

Y entonces, pum. Ahí estaba. La imagen final.

[Imagina aquí la imagen que he descrito: un retrato hiperrealista de Jessica. Su mirada es directa y fuerte, pero con un matiz de introspección serena. Detrás de ella, gotas de lluvia se deslizan por una ventana, difuminando el fondo. La luz natural es suave, pero hay un punto de luz cálida que ilumina sutilmente su rostro, destacando su resiliencia sin caer en una tristeza explícita. Lleva un maquillaje mínimo y su cabello es natural. Hay una ligera sonrisa irónica, casi un atisbo de picardía, mientras mira directamente al espectador. La profundidad de campo realza su figura.]

No hay trucos, no hay filtros de «felicidad forzada». Es real. Es la Jessica que soy cuando el mundo se calma un poco y me permito sentir sin justificar. La lluvia afuera, sí, pero la luz en mi rostro, tenue pero firme, habla de esa rendija por donde entra la luz. Es una declaración de autonomía emocional, de que incluso en la quietud, hay una fuerza inquebrantable.

Espero que os guste este pequeño vistazo a mi cabeza… o al menos, al script que yo reescribo a mi antojo.

Origen

  • Conversacion con Jessica// Gems
  • App propia «I think that»