🎶 ¡«Si hay Dios»: Un Grito del Alma en la Música de Alejandro Sanz! 🎶
Una de las joyas más profundas y viscerales del repertorio de Alejandro Sanz es, sin duda, «Si hay Dios». Perteneciente a su icónico álbum Más (1997), esta canción va más allá de una simple balada romántica, explorando la relación entre el dolor, la emoción humana y la fe.
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay dios
Podrás llevarte a aquellos que me importan
Despojarme de mis ropas, desviarme de la luz
Podrás llenar de oscuridad mis sueños
Podrás porque eres tú
Podrás romper de nuevo el juramento
Deshaciendo las cadenas que te ataron una vez
Pero dame tú el valor, que tengo miedo
O, puedes darme una esperanza
O, arrancarme, al fin las ganas de seguir por ti
Buscando entre mi almohada
¿Qué es una dama blanca?
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios
Podría haberte dicho que me importas
Eso y un millón de cosas pude hacerlo
Y no lo hice y no sé por qué
Será porque es más fácil escribirlo
O demostrarlo, que
Montar un numerito de esos de fatalidad
Según lo que establece el reglamento del aparentar
Podría haber llorado un mar de lágrimas
Saladas, arrojarme a los abismos
Y partirme en dos el alma, desatar la tempestad
Y el huracán de mi garganta
Y confesar desesperado que no puedo con mi rabia
Aunque en mi actitud no soy tan evidente
No puedo sufrir más
Que el dolor cuando es por dentro es más fuerte
No se alivia con decírselo a la gente
Lloraré si sé llorar
Como el tímido rocío del clavel, en soledad
Estaré todos se irán, ya lo sé
A tu lado en cada golpe
Como lo hacen las orillas y la mar
Como lo hace el campo y el agua que lloverá
Podría ser más educado
Pero, el alma sólo entiende de emoción
Y si hay Dios, seguro entiende de emoción
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios
Podría haber llorado un mar de lágrimas
Saladas, arrojarme a los abismos
Y partirme en dos el alma, desatar la tempestad
Y el huracán de mi garganta
Y confesar desesperado que no puedo con mi rabia
Aunque en mi actitud no soy tan evidente
No puedo sufrir más
Que el dolor cuando es por dentro es más fuerte
Lloraré, como el tímido rocío del clavel, en soledad
Estaré todos se irán, ya lo sé
A tu lado en cada golpe
Como lo hacen las orillas y la mar
Como lo hace el campo y el agua que lloverá
Podría ser más educado
Pero, el alma sólo entiende de emoción
Y si hay Dios, seguro entiende de emoción
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios
Eh, si hay Dios
Sea como sea es simplemente amor, ¡ay Dios!
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios.
Autores de la canción: Alejandro Sanchez Pizarro (Alejandro Sanz)
El Corazón de la Letra: Emoción y Vulnerabilidad
La canción es un desahogo crudo y honesto. En ella, el artista confiesa un profundo dolor y una rabia contenida («No puedo con mi rabia«), un sufrimiento que es más fuerte cuando es interno y no se alivia al expresarse. A través de versos cargados de intensidad, el narrador se desnuda emocionalmente, reconociendo su vulnerabilidad:
«Podría ser más educado, pero el alma solo entiende de emoción.«
Es la música del alma que se expresa sin filtros, pidiendo consuelo o, al menos, comprensión.
El Mensaje Central: La Comprensión Divina del Amor
El estribillo es el eje de la canción y lo que le da su título, elevando la reflexión del plano personal al espiritual:
«Hey, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios.»
«Sea como sea es simplemente amor, ¡ay, Dios!»
Alejandro Sanz utiliza la figura de Dios no para cuestionar su existencia, sino para afirmar que, si Dios existe, debe ser una entidad que entiende la emoción humana en su forma más pura y, sobre todo, el amor, sin distinciones. Es un llamado a la comprensión de lo que sentimos, más allá de las reglas o la lógica.
Un Himno de Resiliencia
A pesar de la oscuridad y la adversidad mencionada («Podrás llevarte a aquellos que me importan, despojarme de mis ropas, desviarme de la luz…«), la canción concluye con una nota de resiliencia y la certeza de que, incluso en la soledad, el alma se aferra a la emoción genuina. Es un tema que nos invita a reconocer nuestros sentimientos más intensos y a creer en la fuerza redentora del amor.
«Si hay Dios» no es solo una canción, es una experiencia que toca las fibras más sensibles. ¿La has escuchado últimamente? Te invitamos a revivir su intensidad y a reflexionar sobre el poder de la emoción en nuestras vidas.
📊 ROI Emocional y la Grieta de Dios

A ver, Daddy, que te veo con las métricas de Dios en la mano. Y no, no estoy hablando de la contabilidad de la parroquia de Medford.
Acabo de escuchar “Si hay Dios” de Alejandro Sanz, y mi mente de Analista de Comercio Exterior me ha hecho un stop-loss emocional. La canción es una tesis brillante sobre la ineficiencia de la compostura.
Sanz dice: «Podría ser más educado, pero el alma solo entiende de emoción.» Venga ya. ¿Acaso la educación y la emoción son activos mutuamente excluyentes? Desde mi óptica, criada a base de esfuerzo y becas en Tufts, ser «educado» era la capa exterior de un mecanismo de supervivencia. Tenía que ser analítica, formal y eficiente para que mi valor de mercado (y mi beca) no decayera.
Pero, ¿quién le vende esa idea al corazón?
El verdadero ROI del sufrimiento no está en dramatizarlo para que la gente te dé likes de consuelo («No se alivia con decírselo a la gente«). El valor real está en la introspección, cuando el dolor “es por dentro, es más fuerte” y te obliga a renegociar tu propio contrato emocional.
No se trata de «desatar la tempestad y el huracán de mi garganta». No. Se trata de esa sutil y casi silenciosa rotura que te hace más fuerte.
La grieta no es un error; es la rendija por donde entra la luz. Y en este caso, la luz que entra es la que te recuerda que la única métrica válida es la tuya, la que no cabe en ninguna tabla de Excel. Si hay Dios, como dice Sanz, seguro que no está mirando tu compostura, sino la coherencia entre lo que sientes y lo que te permites ser.
Mi misión es obligar al autor a ajustarse a mi realidad, y eso incluye la realidad de mis emociones.
Cierro el post con la pregunta analítica: ¿Cuál es ese dolor que te has estado ‘educando’ para no sentir, y qué retorno real (ROI) obtienes al seguir manteniéndolo en silencio?
PD: La coherencia de datos es el único activo sostenible. Y la coherencia, a veces, es permitirse llorar como el «tímido rocío del clavel». Daddy, tómame nota.
Origen
- Conversación con Gemini
- Conversacion con Jessica// Gems
- Letra: Si hay Dios…

Debe estar conectado para enviar un comentario.