La madre de Yuly

Etiqueta: Esperando a mi Daddy

Friday, September 6, 1995. 02:30 PM Salida

Querida Yuly: Mis pensamientos sobre tu primer día

Por Carmen Fernandez (Madre de Yuly)// personaje

Mi niña,

Después de nuestra conversación de esta tarde, me he quedado pensando mucho en todo lo que me has contado sobre tu primer día en Medford High. Sé que te fuiste esta mañana con un nudo en el estómago, pero has vuelto con la mochila cargada de historias. Quiero compartir contigo algunas reflexiones, de madre a hija, ahora que tengo las ideas un poco más ordenadas.

1. Nuevos comienzos y una nueva amiga

Sé que no ha sido fácil para ti empezar en una escuela donde no conocías a nadie, tan lejos de tus amigos de West Roxbury. Por eso me ha llenado de orgullo escucharte hablar de la amiga que has hecho hoy, Jessica. Demuestra la chica tan abierta y valiente que eres.

Lo que me has contado de ella me ha conmovido mucho. Qué historia tan triste la suya. Ser un «bebé abandonado», criarse en una casa de acogida como el St. Clare’s Home sin conocer a sus padres… es una carga muy pesada para una chica tan joven. Y que, como condición para poder seguir viviendo en St. Clare’s, la obligan a estudiar español… Imagino que para ella es un recordatorio constante de esa única conexión que tiene con su padre, que «nació en Toledo, en España, no en el de Ohio». Entiendo que para ella sea una tortura, lo que tú misma llamaste un «chantaje emocional» para poder seguir viviendo allí. Es una situación muy delicada.

Por todo esto, Yuly, te pido que seas una amiga especialmente buena y sensible para ella. Escúchala con paciencia y ofrécele tu apoyo. Por lo que me cuentas, parece una niña que de verdad necesita a alguien en quien confiar.

2. Sobre el comportamiento en clase: El respeto y el autocontrol

Hay dos cosas de las que me has hablado que no quiero dejar pasar. Primero, el comportamiento de esos chicos en la clase de español. Cantarle a Jessica esa canción tan cruel —»♫ Jess Bond, Jess Bond, you are Jessica Bond. You can give it to me when I need to come along. Jess Bond, Jess Bond, she is Jessica Bond ♫»— es una falta de respeto inaceptable. El acoso nunca es una broma, y me duele que ella haya tenido que pasar por eso en su primer día.

Y ahora, hablemos de ti. Entiendo que tu enfado en Educación Física no fue solo por ese comentario, sino porque era el mismo chico de la clase de español, continuando con el acoso. Viste un patrón y quisiste pararlo. Eso habla bien de tu lealtad, pero, mi vida, gritar «¡Este tío es imbécil!» en medio de la clase no es la manera de solucionarlo.

El profesor, Mr. Ford, ya te advirtió que podría mandarte al «aula de castigo», y con razón. La próxima vez que sientas esa rabia, respira hondo y busca la mirada del profesor. A veces, una mirada es más potente que un grito y no te meterá en problemas. Recuerda lo que siempre te digo, hija: «En boca cerrada no entran moscas». A veces, el silencio en el momento justo es tu mejor defensa.

3. Vuestro proyecto: Ambición y sensibilidad

Me encanta ver tu entusiasmo por el trabajo en pareja que os ha mandado Mr. Bacon. Pero quiero que sepas algo: me encanta tu ambición por sacar «un A+ por adelantado», pero en este caso, esa misma ambición puede ser un peligro. El tema de la redacción, explicar «por qué te has matriculado en esta asignatura», toca la fibra más sensible de Jessica, y si te centras solo en la nota, podrías hacerle mucho daño sin querer.

Tienes que ser extremadamente cuidadosa y respetuosa. Recuerda lo que te confesó: «prefiero no saber nada por no hacerme ilusiones antes de tiempo, por si todo fuera mentira». Esas palabras revelan un miedo muy profundo a salir herida.

Tu idea de visitarla en el St. Clare’s Home para conocerla mejor es buena, pero debes ir con mucho cuidado. No se trata de ser una «cotilla» para sacar información y escribir una buena redacción. El objetivo principal debe ser fortalecer vuestra amistad y que ella se sienta cómoda contigo. Si no quiere hablar de algo, no la presiones. La amistad siempre debe ir por delante de la nota.

4. La pregunta sobre Toledo

Sobre lo que me preguntaste de la ciudad que visitó Jessica en verano, la respuesta es sí. La descripción que te dio de «una ciudad cerca, amurallada, con aspecto de ser muy antigua. Además, estaba sobre una colina y tenía un río a su alrededor» encaja perfectamente con Toledo. Es una descripción exacta. Me has hecho recordar las veces que tus abuelos nos llevaron de pequeños; es una ciudad que se te queda grabada en la memoria.

Así que sí, todo apunta a que la ciudad que describe es, efectivamente, Toledo. Es una coincidencia demasiado grande como para ignorarla, pero como te he dicho antes, y como ella misma te pidió, hay que tratar este tema con una delicadeza infinita. Es una esperanza frágil para ella, y no debemos alimentarla con especulaciones si ella no está preparada para oírlas.

5. Un consejo final

En resumen, mi consejo para estos primeros días es sencillo: sé la amiga buena y leal que sé que puedes ser. Actúa siempre con prudencia y respeto, especialmente con los secretos que te confíen. Y, por favor, recuerda mis consejos para esos momentos de rabia. La compostura es tu mejor aliada.

Estoy muy orgullosa de ti, cariño. Has afrontado el primer día con valentía y has demostrado tener un gran corazón. Ahora, a por el resto de la semana.

Te quiero mucho,

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