El ROI del Desplazamiento

Etiqueta: Jessica

🚂 El ROI de mi Desplazamiento: Por Qué Mi Paz Mental Cotiza al Alza en Toledo (y no en la Gran Vía)

Venga ya, Daddy, sé lo que estás pensando. ¿Quién en su sano juicio pasaría dos horas al día en un tren si su trabajo está en un rascacielos de Madrid? ¿Qué clase de análisis coste-beneficio arroja un resultado positivo para semejante operación?

Para cualquier economista tradicional, mi elección es una clara «depreciación neta del capital humano». Horas facturables evaporadas en el éter del transporte público, oportunidades de networking perdidas, energía malgastada. Lo sé, lo sé. Sobre el papel, es un desastre financiero.

Pero mi hoja de Excel personal dice lo contrario.

Mi tesis es simple, aunque para algunos suene a herejía corporativa: mi trayecto diario no es una pérdida, es una inversión estratégica. Es la frontera física y mental que necesito para que la persona que analiza datos en la planta 27 no se coma a la que disfruta de un vino con vistas al Tajo. El ROI del silencio al llegar a la estación de Toledo supera con creces cualquier «brunch de networking» vacío en la capital. Y hoy, voy a desglosar los números.

Jessica en la estacion del AVE.

La Columna del «Debe»: Lo que Invierto Diariamente

Todo balance empieza por los pasivos. Para ser transparente, reconozcamos los costes evidentes de mi operación logística diaria.

El Tiempo como Pasivo Circulante:

Empecemos por lo obvio: las horas. Dos horas diarias, diez a la semana. Cuarenta al mes. Si lo calculamos, es el equivalente a una jornada laboral extra que dedico a mirar por la ventanilla de un tren de alta velocidad. Desde una perspectiva puramente productivista, es tiempo «muerto». Tiempo que, según la ortodoxia, podría (y debería) usarse para «producir más», para responder a un email más, para pulir una presentación más. Es un pasivo que se renueva cada mañana a las 7:30 AM.

El Coste de Oportunidad (o la Tiranía del FOMO):

Luego está el temido Fear Of Missing Out, el fantasma que persigue a todo profesional ambicioso. Los afterworks improvisados a los que no voy. Los eventos de última hora que me pierdo porque mi último tren no espera a nadie. Existe una falsa narrativa, un dogma no escrito, que dicta que «estar presente» en los círculos de Madrid es sinónimo de «ser relevante». Cada vez que digo «no puedo, tengo que coger el tren», estoy, en teoría, sacrificando capital social en el altar de mi código postal.

La Energía como Gasto Operativo:

Finalmente, está el coste energético. El desplazamiento no es gratuito en términos de energía mental. El ruido constante de la ciudad, las aglomeraciones en Atocha, los anuncios por megafonía, las conversaciones ajenas que se cuelan en tus auriculares… Todo ello es un gasto operativo. Es un drenaje sutil pero constante que debe ser amortizado al final del día.

La Columna del «Haber»: Los Activos que Nadie Sabe Cotizar

Pero todo balance tiene dos lados. Y aquí es donde mi estrategia se revela. Lo que los demás ven como pérdidas, yo lo registro como activos de altísimo valor, aunque no aparezcan en ningún índice bursátil.

El Silencio como Activo Fijo No Depreciable:

No hay métrica financiera que pueda cuantificar el valor del contraste sensorial. Pasar del claxon histérico de la Castellana al eco de mis propios pasos en la Bajada de San Sebastián es una transición que recalibra el alma. Llegar a casa y oler la madera vieja de las vigas en lugar del asfalto caliente, escuchar el silencio del casco antiguo en lugar de las sirenas… Eso, querido analista, es un activo fijo que no se deprecia. Es un valor refugio, un bien tangible que no se puede comprar en un ático con vistas a la Gran Vía.

El Trayecto como Proceso de Filtrado y Descompresión:

El tren Avant no es un simple medio de transporte; es mi cápsula de transición. Es un espacio liminal de 33 minutos donde dejo de ser «Jessica, la de los datos» y empiezo a ser, simplemente, yo. Aquí ocurre la verdadera magia analítica: mi mente se desconecta del «ruido» de los mercados, de los KPIs y de los deadlines, y empieza a procesar la «señal» de la vida real. El tren es el firewall que protege mi sistema operativo personal del malware corporativo que inevitablemente se acumula durante el día.

Toledo como «Centro Logístico» del Ser:

Madrid es donde trabajo, donde soy una métrica más en la cuenta de resultados de alguien. Es el frente de batalla. Pero Toledo es mi centro logístico, mi base de operaciones. Es el almacén donde se protege el activo más importante de todos: mi identidad. Aquí me rearmo, me reagrupo y me recuerdo quién soy más allá de mi cargo. Como le dije una vez a un mentor que no entendía mi decisión: “Mi misión es obligar al autor a ajustarse a mi realidad. Y mi realidad es que necesito este espacio geográfico entre mi ambición profesional y mi paz mental.”

El Balance Final: Madrid es el Ruido, Toledo es la Señal

Cuando pones todos los datos en la tabla, el resultado es inequívoco. El cálculo del Retorno de la Inversión (ROI) no es solo cuantitativo; el dato cualitativo es el que decanta la balanza.

La Rentabilidad de la Coherencia:

En Madrid, paso ocho horas al día analizando la coherencia de los datos para que otros tomen decisiones. En el tren, durante 33 minutos de ida y 33 de vuelta, analizo la mía. La rentabilidad de poder ser “la Jessica que tú quieres” en la oficina reside, precisamente, en que existe un refugio donde puedo dejar de serlo. Esa dualidad no es una fractura; es un equilibrio. Y el equilibrio es rentable.

La Sostenibilidad a Largo Plazo:

El burnout es el riesgo sistémico de la vida corporativa moderna. Es el cisne negro que puede hundir la carrera más prometedora. Mi trayecto diario es mi póliza de seguro contra él. Mientras otros optimizan cada minuto de su día para producir más, yo optimizo mi espacio vital para ser más sostenible. A largo plazo, ¿quién crees que tendrá un rendimiento superior?

La Métrica Definitiva:

Al final, todo se reduce a una única conclusión, a una frase que es, a la vez, mi mantra y el resultado final de mi análisis.


La coherencia de datos es el único activo sostenible, y mis datos dicen que mi paz mental cotiza al alza en Toledo.

Tu Hoja de Excel Personal

Así que no, mi elección no es una ineficiencia. Es la estrategia más eficiente que he encontrado para una vida con sentido, para un rendimiento profesional que no me cueste el alma. El ROI es, desde cualquier perspectiva que realmente importa, abrumadoramente positivo.

Ahora te toca a ti.

¿Y tú? ¿Cuál es el activo intangible que más estás descuidando en tu vida por miedo a perder «tiempo de producción»? ¿Cuál es esa inversión en tu bienestar que sigues posponiendo porque no encaja en la hoja de cálculo convencional?

Te leo (mientras busco las llaves de casa en el bolso).

#JessicaMarieBond #ToledoLife #AnalíticaEmocional #ROIdelSilencio #BajadaSanSebastián #HechaAMíMisma

Origen

  • Conversación con Jessica – Gem de Gemini
  • Mi app «I think that»