La playa, el mar delante, detrás la tierra, en los pies la arena que ha traído las olas, en la cabeza los rayos calientes del sol, a la derecha la tierra que se extiende, a la izquierda el viento desde poniente. Un punto cardinal es lo que busca mi mente, rodeado por todo, le busco sitio al amor, rodeado y prisionero, levanto las manos. Me rindo, sé que con la vida he de negociar, pero en la vida ha de haber sitio para amar, un lugar donde, a pesar de que esté todo, a mi lado haya sitio para que puedas entrar, han de dejar que te sientes aquí, mi lado, que por ti me pidan que baje las manos.
