Arriba las manos

La playa, el mar delante, detrás la tierra,
en los pies la arena que ha traído las olas,
en la cabeza los rayos calientes del sol,
a la derecha la tierra que se extiende,
a la izquierda el viento desde poniente.
Un punto cardinal es lo que busca mi mente, 
rodeado por todo, le busco sitio al amor,
rodeado y prisionero, levanto las manos.
Me rindo, sé que con la vida he de negociar,
pero en la vida ha de haber sitio para amar,
un lugar donde, a pesar de que esté todo,
a mi lado haya sitio para que puedas entrar,
han de dejar que te sientes aquí, mi lado,
que por ti me pidan que baje las manos.