LA CHICA DE TIERRA Ya no vienes a verme al puerto levanté anclas y me fui Ya no recibo ni tus cartas si es que algún día las recibí Hundido en este mar de dolor teniendo tan lejos tus ojos esa mirada de compasión la sonrisa de una amiga una puerta para mi vida Quería hacerme como todos pero tú me dijiste adiós pusiste un tabique en tu puerta abriste la veda a mi corazón Por eso se hundió mi barco por eso perdí tu compasión Yo un día me hice marinero y la chica que conocí en la tierra de mi nombre se olvidó.

Descubre más desde Tras el último verso
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Derechos de autor // Política de privacidad
Diseño y creación de Manuel Pellicer Sotomayor