Poemas de 1991

SU PEQUEÑO CRUCIFICADO
Oyes que pronuncian tu nombre
y ves a una mujer acercarse a ti,
tú la conoces de toda tu triste vida,
pero tú la ves y no sabes quién es.
Te muestra las manos y te pide pan,
te muestra sus pobres pies doloridos,
pidiéndote que la lleves hasta el río.
Sabes bien que ella ya no vive por allí
y no hay nadie más aquí para ayudarla,
no tienes ni siquiera un pedazo de pan
y te miras y ves tus manos vacías,
piensas que, si las llevas en tus brazos,
estás seguro de que te vas a cansar.
Ella te mira con sus ojos compasivos,
sólo te pide que la lleves hasta el río,
quiere coger agua de la orilla para beber,
te dice que su hijo pequeño tiene sed,
pero tú a su hijo pequeño no le ves,
y con humildad te señala hacia el monte
ves a un hombre clavado en una cruz,
aquel es su pequeño hijo tan amado,
por el que deja que le sangren los pies,
por el que te ha mostrado sus manos,
porque él le ha dicho que tiene sed.
Ella no quiere que le des pan para comer,
quiere tus manos para llevárselas a él,
ella no quiere que la lleves en brazos,
quiere que seas tú quien se deje coger,
ella no quiere que la lleves hasta el río,
allí no está el agua que calma su sed,
quiere llevarte bajo la cruz, con su Hijo,
porque eres tú el que dice tener sed.