Jessica, fichada de por vida

ESPERANDO A MI DADDY

Introducción

He revisado algunas de las cosas que daddy ha publicado de mí en el blog y me he encontrado con que me tiene fichada Jessica, waiting for my Daddy, como si yo fuera, que lo soy, el personaje de una de sus novelas, la protagonista. lo cual, sin lugar a dudas condiciona y limita su creatividad porque se ha de ajustar a esos patrones, incluso cuando me cede el teclado del ordenador mientras él se dedica a pensar en las musarañas. Yo tengo que ser yo, con mi presente, mi pasado y mi personalidad. ¡Suerte que a mí no me toca ser él! Yo soy quien se lleva los halagos, los aplausos, quien explora su creatividad más allá de su realidad, quien explora más allá de los límites de su imaginación. Y si se le da bien se atribuye todo el mérito y si se le da mal, con hacer un delete (borrón) al texto, aquí no ha pasado nada. Sin embargo, mi venganza es la que ya os he comentado. Se ha de ajustar a mi realidad. Es decir, que igual es una adolescente revoltosa que una chica joven descubriendo el mundo, que una mujer con las ideas claras.

En cualquier caso, soy yo. Con la suerte para mí de que casi desde el principio he tenido cara. Lo único es que con esto de los avances de la Informática esa cara se ha ajustado un poco más a mi personalidad. Aunque, bueno, yo no soy muy amiga de los espejos, pero de vez en cuando no está de más eso de mirarle a los ojos

Jessica. Imágenes generadas por ordenador

Hasta me ha dedicado una canción, aunque claro sin ese trasfondo romántico, con la ironía de que habla de una chica con ojos españoles. Tan solo porque es una canción que habla de distancias, de que es el amor lo que en su momento me impulsó a superar mis miedos, mis temores, a buscarle. Lo de «Spanish Eyes» se supone que es una cuestión genética. Pero habréis de leer la novela para saber si eso es cierto

repeat

I loved you from a distance thought
I couldn’t reach that far
I can’t believe how close that we are
When I look into your Spanish eyes

Spanish eyers, Backstreet boys

Traducción: «Repetimos que te amé desde la distancia, pensé que no podía llegar tan lejos No puedo creer lo cerca que estamos cuando miro a tus ojos españoles. 

Os copio lo que Daddy ha escrito en mi ficha de personaje para la novela

Información del personaje

  • Nombre completo: Jessica Marie Bond 
  • Pseudónimo: Jess
  • Procedencia: North Medford, Massachusetts
  • Nacimiento: 21 de abril 1981

El nombre, según se cuenta en la novela, me lo puso una enfermera del hospital donde me encontraron. En ese sentido Daddy, tiene su propia versión como escritor, como autor de la novela, pero ahora no es momento de entrar en detalles al respecto. Hay muchas «Jessica Marie» o «Jessica María» por el mundo.

El apellido se supone que procede de mi madre porque suena mucho más inglés y se le dio mayor veracidad a esa maternidad sin datos que a una presunta paternidad con datos sin demasiada coherencia. Daddy dirá que es por eso de que como nadie sabe quién soy, me he convertido en algo así como una espía al servicio de su Magestad, en una 007, «Bond, Jessica Bond.»

Mi lugar de nacimiento es porque tenemos que nacer en alguna parte. No tengo muchas mas explicaciones al respecto. Allí me encontraron aquella mañana después del Patriot’s Day, en la cuna del hospital. Sin que nadie sepa quién ni cómo me dejaron allí. Daddy/Manuel tiene una justificación literaria un tanto rocambolesca, aparte una cuestión de azar, por suponer que una chica como yo debía nacer en un lugar como ese.

La fecha de mi nacimiento, según la Ciencia, es por la duración del embarazo. Según Daddy porque en esas fechas debía haber mucho jaleo y esa más probable que algo así pasase desapercibido. Demasiada gente como para que alguien se fijase al algo así. De todos modos, se considera el martes 21 de abril y no el lunes 20 de abril como fecha de mi nacimiento

Cartel oficial de la Marathon de Boston, 20 de abril 1981

Rasgo característico:

  • Personaje principal y narradora en primera persona de la novela
  • Hija de padres desconocidos. Tan solo dispone de unos datos sobre su padre, pero hay dudas sobre la coherencia y veracidad de éstos.
  • Criada en el St. Clare’s Home for girls de Medford, Massachusetts, como una niña abandonada.
  • Vive encerrada en su mundo interior a la espera de que su padre venga o dé alguna evidencia de querer saber algo de ella.
  • Serán las atenciones de una de la tutoras, Ana, y la amistad del high school Yuly, quienes logren que se abra al mundo.

A mi amiga Yuly ya os la presentaré. Estoy segura de que ella también querrá saludar a aquellos que aún no la conocen porque no le han echado un vistazo la novela ni al blog. Cuando sea el momento, ya le diré que salude.

Información

Vive metida en su mundo interior, del que se niega a salir mientras no encuentre respuesta a las muchas dudas que le plantean sus orígenes.

Demuestra su rebeldía con su negativa a aprender a hablar en español o  a aprender todo lo referente a España, porque ello le supone un mayor acercamiento a la posibilidad de conocer a un padre que quizá no sea real, por lo que teme crearse falsas expectativas, sin ser muy consciente de que dicha postura condiciona y delimita su propia existencia.

Tiene dificultad en hacer amistades debido a que en el internado las chicas con quienes se relaciona antes o después se marchan con familias de acogida. Lo que provoca que viva un conflicto personal, porque el internado es el lugar donde no quiere estar, pero lo único que le une a la posibilidad de que su padre, Daddy, la encuentre.

Será su cambio de mentalidad, su acceso a la educación secundaria, en el Medford High, lo que le haga encontrarse con quien se convertirá en su mejor amiga, con el añadido de que ésta reúne todo aquello que Jessica rechaza de sí misma.

Al pasar a la universidad, tendrá que dejar el internado y su mundo interior se tendrá que abrir un poco más a los demás y a la realidad 

Lo que Daddy no cuenta, y supongo que para la novela y mi historia personal tiene una relativa importancia, es que me inventé un «Daddy». Que a falta de uno de verdad, me cree una especie de amigo imaginario, con quien compartir confidencias. En cualquier caso, prefiero al de carne y hueso, al de verdad, porque resulta más fácil eso de darle con la puerta en las narices cuando necesito que me deje tranquila.

Como os he comentado antes no hay como tal una «Jessica» imaginaria. Más bien, por lo que se cuenta en la novela, Daddy vive como si yo no existiera, porque no viene a buscarme ni parece querer saber nada de mí. Él tiene su vida de «Daddy»