cabecera de "Silencio en tus labios" Ana

Nos veremos en Toledo

Introducción

El encuentro mensual del grupo del mes de junio en Toledo, el que finaliza el curso está previsto para el sábado, 28 de junio. Lo que supone el culmen de todo el año y la preparación para el curso siguiente. es el anticipo de las actividades programada para los meses de verano. Es la excusa para que todos los miembros del grupo acudan a Toledo y así tener una celebración todos juntos.

Calendario de junio 2003 //Ana

No ha podido celebrarse antes en parte debido a las celebraciones del Corpus Christi de ese año. Aunque sin duda ésta hubiera sido una buena razón para que Ana acudiera a Toledo, pero dado que la relación y la comunicación entre Manuel y ella estaba rota desde mediados de mayo por causa de un desencuentro, lo de hacer planes se planteaba inviable.

Aparte que, si en Toledo el día grande del Corpus es el jueves y ni en la provincia ni en la ciudad donde Ana reside es festivo, cualquier insinuación en ese sentido se habría encontrado con un impedimento lógico. Hubiera sido Ana quien rehusara la invitación, que probablemente también recibiera por parte de sus amigas. Es la fiesta grande de la ciudad, de Toledo. Pero como entendemos, Ana no estaba con ánimos ni para hacer una escapada, ni aun cuando trabaje en la empresa familiar y se hubiera podido tomar ese día de asuntos propios.

La fecha es el encuentro mensual

En ninguna de las dos versiones de la novela se menciona esa celebración del Corpus Christi ni se plantea como un posible reencuentro. Todo se centra en el encuentro de final de mes, con el único aliciente de que esta vez Ana sí se muestra dispuesta y partidaria a acudir, tras haber recibido ese mensaje por parte de su amigo del chat, de «El poeta».

El caso es que aunque Ana haya cortado la comunicación con Manuel, por darle un escarmiento y por sentirse defraudada con éste después de que le haya fallado, como sabemos tampoco se ha aislado del mundo ni perdido el contacto con las amigas, no se desentiende de sus responsabilidades laborales ni de su compromiso como dirigente de su grupo parroquial y enlace con la gente de Toledo

Ante lo cual entendemos que le cuesta poco contactar con unos y con otros para conocer sus planes y disponibilidad para ese fin de semana, desde la tarde del 27 de junio hasta la mañana del domingo 29 de junio, para saber quiénes de su parroquia tienen previsto acudir a Toledo, en qué fecha y la disponibilidad de alojamiento para el tiempo que se vayan a quedar.

Su intención es acudir el viernes por la tarde y regresar el domingo por la mañana, condicionada en cierto modo por ese reencuentro con Manuel y lo que de esto se pueda derivar. En principio ella pretende ser positiva, optimista y no se cierra a nada. Quiere confiar que después de esa llamadas perdidas, esas cartas no respondidas y esos mensajes de s.m.s por parte de éste, aun queda espacio para que rebrote la ilusión.

De hecho, condiciona su participación en las actividades programadas en función de cómo sea ese reencuentro. En ocasiones anteriores no había dejado que la ruptura con su anterior pareja le afectara y había disfrutado como la que más del campamento y de las convivencias. Sin embargo, a pesar de que lo suyo con Manuel haya durado nada y menos, se siente derrotada. sobre todo que su salud anda un poco falta de vitalidad porque no está teniendo un buen año en ese sentido.

¡Eso no se pregunta!

Como se trata de Ana, una chica que se ha ganado por derecho y méritos propios el aprecio de todos, si ella quiere ir a Toledo ese fin de semana, resulta fácil que encuentre a alguien que la lleve, si no quiere ir en su propio coche ni sola, basta con que diga a qué hora le viene mejor que pasen a recogerla y a qué hora llega a Toledo para haya quien la reciba.

Entre la gente de su parroquia encuentra bastante entusiasmo por ese viaje, que son dos horas de coche, como si son doce. Saben que en Toledo les recibirán con los brazos abiertos y que antes de pedirles que se marchen, porque las visitas demasiado largas terminan por ser un incordio, harán que pasen un fin de semana que les compense en todos los sentidos, actividades del grupo el viernes por la noche y la mañana del sábado, para por la tarde/noche irse de fiesta.

¿Y qué pasa con Manuel?

En principio, dado que la comunicación entre ellos está rota, se ha abierto un paréntesis hasta que Manuel demuestre que de verdad se quiere comprometer en serio y haga algo al respecto, se mueva de Toledo y vaya a reconquistar el corazón de Ana sin que se lo impidan la distancia ni los obstáculos que el mismo se auto imponga.

Ana con gesto triste (imagen oficiosa para la web) // Copilot designer

Si aún le pudiera considerar su novio, sería la primera interesada en avisarle de sus planes, pero casi prefiere que sea un reencuentro casual, que no se considere tan afortunado porque sea ella quien acuda a su encuentro. Tampoco es que pretenda actuar ante él como una chica fría y calculadora, insensible, ya que en el fondo será ella quien le pegue cuatro tiros bien dados se le ocurra ignorarla.

Ana confía en que Manuel acudirá al encuentro, no tiene muy seguro que vaya desde la vigilia del viernes, pero está segura que a lo del sábado no faltará. Es muy probable que desde primera hora, de manera que aunque ella no le vaya a estar esperando en la puerta, no descarta hacerle un sitio en su banco. ¡Pobre de él como no la busque o no se percate de ese detalle!

Y la gran pregunta ¿Cómo ha de vestir?

Se trata de acudir a una celebración con un claro contenido religioso, pero tampoco precisa de demasiada formalidad. Más bien ropa cómoda para pasar el día en la iglesia, entre amigos, entre hermanos. Pero también con idea de que el sábado por la tarde se irán de cena, en plan amigos.

Se trata de decidir si dentro de ese sentido de formalidad y compostura, se admite algo de sutileza femenina, porque ella espera reencontrarse con Manuel, a quien no ve desde hace dos meses y con quien lleva casi un mes y medio enfadada, desencantada después de que éste rehusara su plan, la dejase plantada y ella le dejase con la palabra en la boca porque le colgó el teléfono.

Se trata de buscar el perdón y la reconciliación, de darse una segunda oportunidad, esta vez con un poco más de compromiso e implicación por parte de los dos.

Los demás han de mantener ese buen concepto, esa imagen de chica seria y responsable, que Ana es una chica cercana y afable con todo el mundo, esa luz y esa alegría que destaque, que cautive. Sin embargo, Manuel ha de ver lo mucho que se pierde por hacer el tonto y no valorarla como se merece, ha de percatarse de lo disgustada y defraudada que se siente a consecuencia de aquella separación, pero también ha de entender a simple vista que ella se muestra receptiva a escucharle, a intentarlo de nuevo.

¿Hay algo en su armario, en su vestuario que se ajuste?

Un vestuario con un poco de chica merecedora del aprecio de los demás, pero también de ser una chica que espera ser tomada en serio por el chico del que se siente enamorada;

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Un vestuario juvenil y alegre, formal, para acudir a un encuentro con ese carácter religioso, pero a la par le dé un aspecto seductor capaz de reconquistar el corazón más frío, que provoque que Manuel se fije en ella en cuanto se cruce con ella y ya no pueda entender su existencia sin ella.

Un vestuario que soporte las miradas y las críticas de los demás por el asombro de ver cómo se esfuerza por recuperar el cariño de un chico al que las demás han dado calabazas y que ante cualquier duda o recelo provoque que todos la vean como la chica más feliz del mundo al lado de un chico a quien ella considera maravilloso.

Ella es una chica, una mujer joven, trabajadora, responsable y, hasta cierto punto, independiente, aunque trabaje en el negocio familiar y aún viva en casa de sus padres. Es una chica que ya hace tiempo que se viste sola, que tan solo se encuentra un poco más condicionada por sus problemas de salud. pero por encima de todo es una chica, una mujer, en la que todo el mundo sabe que se puede confiar, que no defrauda.

Ana // Copilot designer

De manera que sí, que podemos estar seguros de que, si lo precisa, rebuscará en su armario y encontrará el vestuario perfecto para una ocasión como ésta, algo que logre que Manuel no se reprima a la hora de volver a luchar por su corazón y que la haga estar a la altura de las circunstancias en cuanto a la celebración del sábado.

¡Ya verás como todo sale bien y se terminan las penas!

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