Más allá de las respuestas en blanco

Etiqueta: Esperando a mi Daddy

Thursday, September 7th, 1995. 09:50 AM

Más Allá de las Respuestas en Blanco: Una Reflexión Pedagógica

Mr. Bacon, profesor de Spanish, personaje

Introducción: La Verdad Oculta en un Cuestionario Diagnóstico

El segundo día de clase, propuse a mis alumnos un cuestionario de autoevaluación. Mi intención, sin embargo, nunca fue la de una simple diagnosis académica para ajustar el ritmo del curso. Se lo dije claramente: «El objetivo es que os convenzáis de que conocéis el idioma mejor de lo que suponéis». Quería que fuera una herramienta para construir confianza, no para medir carencias. Como era de esperar, los resultados dibujaron un amplio espectro de habilidades, pero un caso en particular me invitó a una reflexión más profunda, una que trasciende las respuestas correctas para explorar la compleja diferencia entre el conocimiento que un alumno posee y el rendimiento que es capaz de demostrar.

1. Los Dos Extremos del Aula: Una Visión General

Los resultados del cuestionario mostraron claramente los dos polos opuestos que a menudo encontramos en un aula de idiomas. Sin necesidad de nombrar a nadie, estos dos perfiles anónimos sirven para ilustrar la diversidad de puntos de partida.

  • La Fluidez Evidente: En un extremo, una alumna completó el cuestionario de veinte preguntas en apenas unos minutos, anunciando con seguridad que lo había repasado tres veces sin encontrar fallos. Su rendimiento demostraba una base sólida y una confianza arrolladora. De hecho, tuve que gestionar activamente su impaciencia, recordándole con amabilidad: «Ten un poco de paciencia. Habrás de mantenerte al ritmo de tus compañeros». Su caso representaba el desafío de mantener motivado a quien ya domina la materia.
  • El Silencio en el Papel: En el extremo opuesto, otra alumna apenas había logrado abordar las tres primeras preguntas cuando el tiempo se agotó. Su hoja, casi en blanco, proyectaba una imagen de profunda dificultad. La primera conclusión, la más superficial, habría sido asumir una falta casi total de conocimiento del español, un lienzo en blanco sobre el que habría que empezar a trabajar desde cero.
Resultados cuestionario leccion 1 de Jessica

2. Análisis Detallado: Lo que un Cuestionario Inacabado Puede Revelar

Aquí es donde comienza el verdadero trabajo pedagógico. Aunque la cantidad de respuestas de la segunda alumna fue mínima, un análisis detenido de la calidad de esas pocas interacciones con el texto ofrece una perspectiva radicalmente distinta y mucho más optimista.

2.1. Pregunta 1: «¿Qué día es mañana?»

La primera pregunta requería seleccionar la respuesta adecuada a «¿Qué día es mañana?». Asumiendo que su respuesta, «viernes», fue correcta (dado que la prueba se realizó un jueves), esto demuestra un conocimiento que es a la vez fundamental y funcional. Saber los días de la semana y comprender una pregunta temporal básica es un pilar del uso práctico del idioma. La lentitud para llegar a esta respuesta probablemente no se deba a la ignorancia, sino a una vacilación o a una falta de confianza que frena la ejecución de una tarea que, en esencia, domina.

2.2. Pregunta 2: «Seleccionar la palabra que NO pertenece»

La segunda pregunta presentaba un desafío cognitivo mayor. Se le pidió identificar el término que no encajaba en el siguiente grupo:

  • a. Así, así.
  • b. Muy bien.
  • c. Tengo catorce años.
  • d. Bien

Para seleccionar la opción c) como la correcta, la alumna tuvo que realizar un complejo proceso de categorización y exclusión. No se trataba de recordar vocabulario de forma aislada, sino de comprender que las opciones a, b y d pertenecen a la categoría semántica de «estados de ánimo» o «respuestas a la pregunta ¿cómo estás?», mientras que la opción c pertenece a la de «información personal». Identificar la excepción es una habilidad cognitiva superior que demuestra una comprensión del contexto y las categorías del lenguaje, mucho más allá de la simple memorización.

2.3. Pregunta 3: «— ¿___ eres, Armando? — Soy de Puerto Rico.»

La tercera pregunta completada era un diálogo que requería rellenar un espacio en blanco: «— ¿___ eres, Armando? — Soy de Puerto Rico.». Seleccionar la opción correcta, "De dónde", indica una comprensión intuitiva y arraigada de la estructura gramatical. Este es un punto donde muchos principiantes tropiezan, optando por una traducción literal como «¿Dónde eres?». El hecho de que ella seleccionara la forma correcta y nativa revela que, en algún nivel, el «sonido» correcto del español ya está presente en su mente. Es el tipo de conocimiento que se adquiere de forma latente, a través de la exposición al idioma.

3. El Diagnóstico Pedagógico: Un Bloqueo, No una Ausencia de Conocimiento

Al contrastar la evidencia, emerge un diagnóstico claro que va más allá de la superficie.

  • Rendimiento Observado: Una lentitud extrema que proyecta una imagen de desconocimiento casi total. Un rendimiento que, sin duda, alimenta el pesimismo y la frustración de la propia alumna.
  • Conocimiento Latente: Una base sólida en vocabulario funcional, capacidad de categorización semántica y exclusión, y una comprensión gramatical intuitiva.
  • Conclusión: Mi diagnóstico profesional es que esta alumna no sufre de una ausencia de conocimiento, sino de un profundo bloqueo. Ya sea por ansiedad, falta de confianza o experiencias pasadas, existe una barrera psicológica que le impide acceder y utilizar el conocimiento que, como demuestran sus respuestas, ya posee. Su lentitud no es un síntoma de su incapacidad, sino de la lucha interna por superar ese bloqueo. Es un diagnóstico que, sin yo saberlo en ese momento, la propia alumna se había hecho a sí misma; su monólogo interno, como descubriría más tarde, era el de sentirse «bloqueada» y convencida de no poder asimilar nada. Mi hoja de respuestas era solo la prueba externa de su lucha interna.

4. Mi Papel como Educador: Más Allá de la Gramática

Casos como este son el verdadero desafío y, a la vez, la mayor recompensa de nuestra profesión. Y me obligan a reflexionar no solo sobre el alumno, sino sobre mis propias acciones. Recuerdo haberle dicho, en un torpe intento de motivación con un toque de sarcasmo: «Cuando llegues a la última pregunta se habrán pasado las vacaciones de Navidad». Ahora veo que un comentario así, lejos de espolearla, probablemente solo sirvió para reforzar los muros de su bloqueo.

Mi objetivo con esta alumna, por tanto, no será simplemente enseñarle las conjugaciones verbales. Mi verdadera labor será ayudarla a derribar esas barreras internas, a construir la confianza necesaria para que se atreva a equivocarse y, sobre todo, a guiarla para que descubra y tome posesión del conocimiento que ya reside en ella. Estoy convencido de que, con el enfoque pedagógico adecuado, la paciencia y el estímulo correcto, esta alumna no solo puede alcanzar al resto de la clase, sino que puede llegar a sorprenderse a sí misma. Ese, y no otro, es el verdadero éxito en el aula.

Origen

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.