Etiqueta: Esperando a mi Daddy
Thursday, September 7th, 1995. 02:30 PM
Nuevas amistades, viejas inquietudes
Por Carmen, madre de Yuly, personaje
Carmen, la madre de Yuly, comparte con su marido sus inquietudes de madre con respecto a las nuevas circunstancias e inquietudes de Yuly

1. Introducción: La calma antes de la conversación

Cariño, ¿tienes un momento? Ya sé que es tarde, son casi las diez de este jueves y la casa por fin está en silencio. Yuly lleva un buen rato en su habitación, supongo que adelantando tareas después de su segundo día en Medford High. Desde que ha llegado esta tarde, no he dejado de darle vueltas a su conversación. Hay algo en esta nueva amistad suya que me inquieta profundamente y necesito hablarlo contigo.
2. Una nueva amiga, una nueva intensidad
Hoy Yuly ha llegado a casa como un torbellino. No hablaba del instituto, ni de los profesores, ni de las asignaturas. Solo hablaba de Jessica. Una y otra vez, Jessica. Parece que en apenas dos días ha hecho una amiga, lo cual, en principio, es una noticia maravillosa. Pero la intensidad me ha descolocado. Hablaba sin parar de ella, de sus conversaciones, de sus planes. Incluso me ha soltado, con una naturalidad que me desarmó, como si fuera la cosa más normal del mundo, que piensa visitarla «mañana por la tarde» en su casa. ¿Mañana? ¿Ya? Tú conoces a nuestra hija. Es estudiosa, centrada, a veces incluso demasiado reservada para hacer amistades con esta rapidez. ¿Recuerdas cuando era pequeña y se obsesionaba con un libro? Es esa misma vehemencia, pero volcada en una persona. Y eso, cariño, es un terreno que no conocemos.
3. Dos mundos en un pupitre
Lo que más me preocupa, sin embargo, es el abismo que parece separar a estas dos niñas. Según lo que Yuly me ha contado, sus realidades no podrían ser más distintas. He intentado ordenar las ideas para no dejarme llevar por el pánico, y el contraste es brutal:


- Jessica: Es, según las propias palabras de Yuly, una «bebé abandonada». Se ha criado en una casa de acogida, el «St. Clare’s Home», y no conoce a sus padres. Su vida ha sido, por lo que parece, una lucha constante en un entorno que ni siquiera podemos imaginar.
- Yuly: En cambio, nuestra hija viene de un hogar estable en West Roxbury, rodeada de una familia que la adora, con lazos que se extienden hasta nuestros veranos en Vigo. Tiene una red de seguridad, un puerto al que volver siempre.
Me aterra pensar en ella entrando en un mundo tan ajeno, tan lleno de carencias y de historias que desconocemos por completo. Es un entorno que no controlamos y que me resulta completamente desconocido.
4. Preocupación de madre, no recelo
Y quiero que me entiendas bien, no es recelo hacia la niña, hacia Jessica. Es pura y simple preocupación de madre. Nuestra Yuly, aunque no lo parezca, está en una posición muy vulnerable ahora mismo. Es nueva en el High school de Medford, viaja cada día desde West Roxbury sintiéndose, probablemente, como una extraña. Está en un entorno menos estructurado, más… americano en su caos, muy distinto al rigor al que estaba acostumbrada. Me preocupa que confunda la novedad con la confianza, que en su necesidad de encontrar un anclaje, de no sentirse sola, se aferre a la primera amistad que se le presente sin el discernimiento que siempre la ha caracterizado.
5. ¿Una amistad o un proyecto?
Hay algo más que me inquieta, y es la extraña dinámica que se ha formado en torno a la clase de español. Por un lado, tenemos a Yuly, con su dominio casi nativo del idioma y un expediente académico que roza la excelencia. Por el otro, a Jessica, quien, según me ha contado nuestra hija, no sabe una palabra de español y asiste a esa clase «bajo chantaje» de su tutora. No es una simple condición para permanecer en acogida; es el requisito para poder quedarse en St. Clare’s, su hogar, y evitar que la trasladen a otra residencia como Matignon High.
Y aquí es donde mi cabeza no para de dar vueltas. ¿No estará nuestra hija, con esa ambición que tiene por entrar en el nivel «honor» el próximo año, viendo a Jessica como una especie de «proyecto»? El profesor les ha mandado hacer una redacción juntas, precisamente sobre las motivaciones de Jessica para estudiar español, una tarea terriblemente personal. Tú y yo sabemos que cuando Yuly se fija un objetivo académico, el resto del mundo puede volverse borroso. Me pregunto si está viendo a una amiga o la oportunidad de una calificación perfecta, y si es consciente del daño que esa confusión podría causar… a ambas.
6. El ambiente de Medford High
Para colmo, Yuly me ha contado de pasada algo que ha terminado de encender todas mis alarmas. Al parecer, unos chicos de clase han estado molestando a Jessica, cantándole una «cancioncita» desagradable sobre ella. Este incidente, que para Yuly parecía una simple anécdota, para mí es la prueba de que Medford High es un ambiente más hostil de lo que esperábamos. Es la prueba de que su pasado en St. Clare’s no es un simple dato, sino una diana en su espalda. Y temo que Yuly, por defenderla, se ponga justo a su lado.
7. Conclusión: Confiar en su criterio
Sé que debo confiar en ella. Yuly es una niña inteligente, con un juicio sensato y a la que se le augura un gran futuro. Siempre ha sabido escoger su camino. Pero una madre no puede evitar sentir este nudo en el estómago. ¿Serán mis miedos infundados? Espero, de corazón, que esta amistad resulte ser algo genuino y positivo para ambas. Pero, aunque confíe en ella, no puedo evitar mantenerme vigilante. Al fin y al cabo, es nuestro trabajo, ¿no es así?
Origen
- Thursday, September 7th, 1995- página 4
- NotebookLM
