Etiqueta: Esperando a mi Daddy
Friday, September 8, 1995. Bedroom (04:00 PM)
Crónica de un trayecto a Medford: Por qué acompaño a Yuly esta tarde
Por Don Aidan MacWindsor, padre de Yuly// personaje

El trayecto de West Roxbury a Medford: Más que un simple viaje
Hoy es viernes, 8 de septiembre de 1995. Mientras conduzco mi coche por la ruta que nos lleva desde la tranquilidad la casa de mis padres en Boston hacia el norte de Medford, observo a mi hija, Julia Stephanie, por el espejo retrovisor. Para ella, este viaje es una aventura de libertad adolescente; para mí, es una misión de reconocimiento necesaria. Vamos de camino a St. Clare’s Home, en Fulton Street.
Yuly insiste en que necesita conocer a su nueva compañera, Jessica Marie Bond, para un proyecto escolar. Sin embargo, como padre, no puedo ignorar que este lugar no es un internado privado de prestigio, sino un hogar de acogida para chicas en situaciones familiares «complicadas», bajo la tutela de una mujer llamada Monica.
Mi deber paternal me dicta que, antes de que Yuly pase una sola tarde allí, debo inspeccionar personalmente ese entorno. En un mundo donde no hay teléfonos móviles para estar conectados, mi presencia hoy en el coche es el único filtro entre la seguridad de nuestro hogar y las realidades inciertas de North Medford.
El pretexto del «Trabajo de Spanish»: Análisis de un padre
Yuly ha presentado sus argumentos con la elocuencia de quien sabe que su padre valora la excelencia académica. El profesor de español, Mr. Bacon —a quien los chicos ya han apodado irrespetuosamente como «Mr. Panceta»—, ha encargado una redacción sobre las motivaciones para estudiar el idioma. He desglosado la situación de la siguiente manera:
- Argumentos de Yuly:
- Afirma que debe ayudar a Jessica, quien parece no saber «ni una palabra de español», para asegurar un A+ inmediato.
- Su objetivo real, según le confesó a su amiga, es asegurar la nota ahora para «tocarse la barriga» (descansar) el resto del curso.
- Observaciones del Padre:
- Me preocupa que Yuly use su bilingüismo —forjado por su madre Carmen y las lecciones de su tío Luis en Vigo— como una excusa para la pereza académica. Sus «yayos» en Vigo se horrorizarían si supieran que usa su lengua materna para evitar el esfuerzo.
- Dudo de la lógica del reparto de trabajo, para el estudio sobre los primeros pobladores del Amarica: ¿qué puede investigar Jessica en Medford que Yuly no sepa ya? Es evidente que mi hija cargará con todo el peso intelectual del proyecto.
- El ambiente del High school de Medford parece carecer de disciplina si permiten que los alumnos pongan motes como «Mr. Panceta» a los profesores.
La sombra de la duda: ¿Amistad o distracción peligrosa?
Lo que más me inquieta es la rapidez con la que Yuly ha buscado complicidad con esta chica. En apenas tres días de clase, ya se siente responsable de ella. He escuchado rumores desagradables sobre lo que ocurre en los pasillos del instituto; muchachos como George y Gabe han inventado una «cancioncita» burlona: «Jess Bond, Jess Bond, you are Jessica Bond…».
Me resulta repugnante que la apoden «Sex Bomb» y que mi hija, nuestra «perfect American girl» nacida un 4 de julio, se vea asociada a una chica marcada por el abandono y el recelo de sus pares.
Yuly es radiante y sociable, pero Jessica es el perfil de la «chica solitaria» que vive en una pesadilla personal. Temo que el instinto de «salvadora» de mi hija la distraiga de lo que verdaderamente importa: su futuro.
St. Clare’s Home vs. West Roxbury: Un choque de realidades
Existe un abismo entre la estabilidad de West Roxbury y la realidad de Fulton Street. En St. Clare’s Home conviven chicas que, a diferencia de Yuly, no tienen a un padre que las lleve y las traiga. Mi hija aspira a entrar en la universidad, quizás en la universidad privada local aquí mismo en Medford, y para ello necesita un GPA perfecto.
Como bien le explicó mi mujer a Yuly, la diferencia entre un 3.99 y un 1.4 en el promedio de calificaciones es lo que decide quién tiene un futuro y quién se queda en la calle. No permitiré que Yuly descuide su camino hacia el Nivel Honor por intentar rescatar el aprobado de una desconocida que, por ahora, solo parece ser una fuente de distracciones y rumores de pasillo.
Conclusión: El ojo vigilante del padre
Permito esta visita hoy porque confío en la educación que Carmen y yo le hemos dado, pero mi permiso tiene límites estrictos. Mi presencia en Fulton Street servirá para evaluar si ese hogar es un lugar adecuado para una chica de nuestra familia. He oído que Yuly ya planea quedarse a comer o pasar tardes enteras allí; seré muy claro: eso no sucederá a menos que mi impresión de hoy sea impecable.
Como mentor de mi familia, mi prioridad es que Julia Stephanie mantenga sus pies en la tierra y sus notas en el nivel más alto. Apoyaremos su trabajo escolar, pero siempre bajo mi supervisión directa. El futuro de nuestra hija no se pondrá en riesgo por una amistad de tres días.


Origen
- Esperando a mi Daddy. Friday, September 8, 1995- Página 5
- Conversación con Jessica// Gem de Gemini
- NotebookLM
