Midiendo el Tiempo de la Amistad

Etiqueta: Esperando a mi Daddy

Friday, September 8, 1995. St. Clare’s Home (06:30 PM)

Midiendo el Tiempo de la Amistad: Reflexiones sobre la Visita Perfecta

Por Jessica Marie Bond

Introducción: Cuando el Reloj se Convierte en un Dilema

Yuly acaba de marcharse. El coche de su padre ha desaparecido al final de la calle y un silencio extraño se ha quedado en mi habitación. Esta ha sido la primera vez que una amiga me visita en el St. Clare’s, y con la novedad han llegado un montón de preguntas que nunca antes me había hecho. No es como cuando jugaba con los chicos en el parque; esto es diferente, más formal, con reglas que no conozco. Y mientras pienso en todo lo que ha pasado, una pregunta se repite en mi cabeza: ¿cuánto tiempo debe durar una visita para que sea correcta? Ni tan corta que parezca que no te importa, ni tan larga que se convierta en un problema.

El Miedo a Equivocarse: Entre la Prisa y la Confianza

Desde que Yuly confirmó que vendría, empecé a sentir una especie de ansiedad por el tiempo. No quería que pensara que la estaba echando si la visita era muy corta, pero tampoco podía dejar que se alargara tanto como para que pareciera que se iba a quedar a dormir. Todo se siente más complicado porque es la «primera vez que he traído a una amiga al St. Clare’s». No tengo experiencia en esto. No sé cómo se supone que deben funcionar estas cosas, y el miedo a hacerlo mal ha estado ahí todo el rato.

No es solo el tiempo. Es que, si lo hago mal, quizás esta sea la única visita. Siempre pienso que en cuanto Yuly conozca a más gente, se olvidará de mí. Y esta visita, la primera, se sentía como la única oportunidad para demostrarle que vale la pena ser mi amiga.

Un Caso de Estudio: Hora y Media de Amistad

Al final, la duración de la visita de Yuly no la decidimos nosotras, sino el reloj y el horario de su padre. El plan, sugerido por la misma Yuly para que su padre no se preocupara, era que volviera en «hora y media». Pero al irse, su lamento fue claro: la visita «se le ha hecho corta». Y yo no podía estar más de acuerdo. Sentí que «en hora y media no ha habido ocasión para nada», y que para hacer todo lo que habíamos imaginado, necesitaríamos «por lo menos tres horas o más».

¿Qué Hace que una Visita sea «de Provecho»?

Me puse a pensar en el propósito de la visita y si lo habíamos cumplido. Por un lado, estaba el objetivo oficial. Le pedí permiso a Ana para que Yuly viniera para que «hiciéramos juntas el trabajo de Spanish». Pero este no era un trabajo cualquiera. Como Yuly ya sabe, me apunté a esta asignatura porque Ana «te lo puso como condición para que te quedases a vivir aquí». Así que esta visita no era solo para hacer amigas, era una prueba.

Luego estaba el objetivo no dicho, el personal: conocernos mejor y que ella viera mi casa. Tenía un plan para darle «una vuelta por la casa para que la vea». Sin embargo, el tiempo se nos echó encima. Al final, «nos hemos encerrado en mi habitación y al final no ha visto nada». Y creo que ahí está la clave. Una visita «de provecho» no es solo para cumplir con una tarea. Necesita tiempo suficiente para el motivo oficial, que en mi caso es crucial para mi futuro aquí, pero también para el personal, para la amistad, para enseñar tu mundo y conocer el de la otra persona.

La Perspectiva de los Padres: El Veredicto Final

Algo que me preocupa es lo que pensará el padre de Yuly. Él es quien tiene la última palabra sobre si podrá volver o no. Desde el principio fue cauteloso, como Yuly me contó: «la primera vez quiere saber dónde me meto». Y al final, su impaciencia era evidente. Justo cuando nos estábamos despidiendo con calma, sonó el claxon del coche. Después de eso, le lanzó una «mirada asesina» a Yuly.

Mi mayor temor es que él sintiera que la visita fue «por compromiso y no se volverá a repetir en el futuro». Para asegurar que haya próximas veces, creo que es crucial respetar el tiempo que los padres marcan, sobre todo la primera vez. También ayuda tener una buena justificación. Afortunadamente, Yuly me dijo que a sus padres «les ha parecido estupendo el asunto del trabajo», así que eso juega a nuestro favor. Su impaciencia me hizo sentir un nudo en el estómago, porque no solo se trataba de causarle una buena impresión a él. Sabía que Ana también estaría observando, decidiendo si esto era una distracción que crearía un «mal precedente».

Las Reglas No Escritas del St. Clare’s

Finalmente, está la perspectiva de mis tutoras. Aquí, en el St. Clare’s, las visitas no son algo normal. Como yo misma pensé, «No suelen venir visitas, de manera que mejor que no se cree un mal precedente». Ana me dio permiso, pero con unas condiciones muy claras, que se pueden resumir en tres reglas:

  1. Deben tener un propósito: Su advertencia fue directa: «Si no os dedicáis a hacer el trabajo, subo y os mando a la sala de estudio».
  2. No deben molestar: Me lo dejó claro: «Lo que quieras, pero no molestéis a nadie».
  3. Son una distracción del estudio: Justo cuando Yuly se fue, su comentario lo dijo todo: «Se han terminado las visitas y distracciones por hoy».

Para Ana, y supongo que para Monica también, la duración de una visita debe ser justificable. Tiene que ser productiva y no puede interferir con la rutina de estudio, que aquí es lo más importante.

Conclusión: Mi Veredicto sobre la Duración Ideal

Después de darle vueltas a todo, mi conclusión es clara: una hora y media no fue suficiente. Si tuviera que definir el tiempo perfecto, diría que sería de «por lo menos tres horas o más». Así podríamos hacer el trabajo del instituto sin prisas y aún nos quedaría tiempo para hablar, para enseñarle la casa y, simplemente, para ser amigas.

Sé que no es tan fácil. Encontrar el tiempo ideal no es solo cosa mía. Es un rompecabezas donde tengo que encajar las reglas de Ana, para quien cada minuto cuenta para mi futuro aquí, y los horarios de un padre que apenas me conoce y que, con razón, quiere a su hija en casa a la hora acordada. Pero, a pesar de todo el lío, me ilusiona la idea de que pueda haber más visitas. Me ilusiona seguir descubriendo cómo funcionan estas cosas de la amistad.

Origen

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.