Wednesday, November 8, 1995

06:20 AM. Bedroom

Suena el despertador

Hoy es el día del examen de Spanish. Debe ser una burla del calendario, si es que quieren que me asuste de verdad. Aunque, en vista del panorama y de cómo me ha ido hasta ahora, me temo que no soy demasiado optimista con respecto al resultado. Mi participación en clase aún es algo que me perjudica y mis progresos con el Spanish no se ven por ninguna parte, aunque mantengo la norma de llevar los ejercicios al día. Se los copio a Yuly porque por mi cuenta me resulta imposible, por mucho que Mr. Bacon se haya empeñado en sacarme a la pizarra un día sí y otro también. Al menos tiene la comprobación de que me tomo la asignatura con un mínimo de interés. Aunque tengo la impresión de que me ha tomado manía y no se olvidará de mí hasta que no consiga algún progreso por mi parte. Pero ya se debería haber convencido de que es una utopía. Nunca aprenderé, por mucho que los demás se empeñen. Hasta que no tenga noticias de Daddy, tengo la impresión de que mi mente se ha cerrado, que no asimilo nada y todo lo hago de manera mecánica, sin pensar. Eso es justo lo que se me exigirá en el examen, que sea capaz de entender lo que leo. Pero sería lo mismo que si se tratase de un examen en Chinese, que no lo he estudiado nunca. En realidad, hasta ahora no tengo muy claro cómo son los exámenes que pone Mr. Bacon, pero tengo muy claro que sencillo no será. Para colmo, aún le tengo que recitar el poema que me entregó hace dos meses y que apenas he tocado en este tiempo, porque no lo entiendo y la traducción que le he hecho no tiene ningún sentido.

Será mejor que me levante, confirme en la agenda que hoy hay clase, que es el día del examen y me prepare para ir a clase y sufra la tortura. Aún es posible que mi pesimismo se convierta en alegría al final del día. Sin embargo, si Mr. Bacon mantiene su advertencia, supongo que mis buenas intenciones y esfuerzo sirven de poco. Ya estoy suspensa y ni el exámen más fácil del mundo hará que cambie mi calificación. Salvo que yo hable en español y diga algo con un mínimo de coherencia. Pero ante eso tan solo tengo una respuesta ‘ I don’t speak Spanish’. Si la asistencia a clase y el copiarle los ejercicios a Yuly no es motivo suficiente para que me aprueben, no tengo más argumentos. Yuly se está ganando ese A+ a pulso y con una facilidad que me asombra porque, en comparación con ella, yo no hago nada. Se ha tomado demasiado en serio el hecho de que tiene que aprobar, conseguir la máxima calificación, y la advertencia de que, si yo suspendo, a ella le puede suceder lo mismo como no se espabile. Yuly sabe que yo no quiero ni intento perjudicarle y el hecho de que le copie los ejercicios durante los descansos a ella le sirve de repaso. De todas maneras, los descansos serían mucho más divertidos, si los dedicásemos a algo más provechoso, aparte de comer y hacer ejercicios de Spanish, porque la media hora no da para mucho más.

Ana: (Se asoma por la puerta) ¡Vamos, dormilona! Hora de levantarse. – Me dice. – ¡Qué no te venza la pereza por el hecho de que hoy tengas ese examen! – Me indica.

Jess: Buenos días. – Le saludo. – Ya voy. Tan solo me despertaba. – Justifico.

Ana: Irás a clase ¿Verdad? – Me pregunta. – No me gustaría que llamasen para preguntarnos dónde te has metido.

Jess: Sí, iré a clase. – Le confirmo. – Te prometí que haría lo imprescindible para aprobar esa asignatura y hasta ahora no te he fallado.

Ana: Ya sé lo mucho que te cuesta y que eso tiene todo su mérito, pero estaría mejor que, además, te sirviera de algo y no te cerrases en banda.

Jess: Aprobaré. – Le respondo convencida o intentando creerme que es posible. – Mr. Bacon no tiene argumentos para suspenderme. Acudo a clase todos los días y siempre llevo los ejercicios hechos. – Argumento. – Me he pasado más tiempo junto a la pizarra que en el pupitre. De manera que no me puede recriminar que no participe en clase. – Argumento en mi favor.

Ana: Pero ya te dijo que con eso no era suficiente. – Me recalca. – Tienes que ser un poco más participativa en clase; demostrar un poco más de iniciativa y no limitarte a calentar la silla. – Me recomienda. – Que te llame a la pizarra todos los días tampoco te asegura que sea más benévolo contigo que con el resto de tus compañeros.

Jess: ¡Siempre tengo los ejercicios hechos! – Reitero. – Además, hasta ahora no he faltado a clase ni un solo día y Mr. Bacon me tiene harta con eso de que sea voluntaria para salir a la pizarra cuando no hay. Aunque no sé si eso sirve de algo. – Alego en mi favor sin demasiado triunfalismo.

Ana: Bueno, ya veremos qué tal haces el examen y cómo te califica la evaluación. – Me contesta en un tono conciliador. – Sea como sea, aún tendrás el resto del curso para mejorarlo.

Notebook of Jessica
Quarterly Exams
Spanish
Science

La agenda no deja lugar a dudas. Hoy hay examen de Spanish y me temo que cuando llegue al Medford High no habrá ningún aviso de que Mr. Bacon no acudirá porque se ha puesto enfermo o se le ha estropeado el coche. Si no hacemos el examen hoy, será otro día. Como recomienda Ana, en estas ocasiones es mejor no desearles nada malo a los profesores, cuando, en realidad, debería estar enfada conmigo misma por no haber estudiado lo suficiente. Por el contrario debería estar contenta por todo el tiempo y esfuerzo dedicado a la asignatura, así como optimista frente al resultado. Con independencia de cuál sea el resultado en conciencia sabré que es el que me merezco. También debería descartar eso de que los profesores elaboran los exámenes con mala idea. No sé si Mr. Bacon será uno de esos porque ya nos advirtió que lo tiene todo en cuenta y lo del examen casi es un mero formalismo para justificar la calificación que nos merecemos. Que tan suspendido está uno que haga el examen perfecto, si en clase no tiene la actitud apropiada, como aprobado aquel que deje el examen en blanco, pero demuestra interés por la asignatura. Esto último espero que lo dijese por mí.

07:05 AM. Fulton Street & Fulton Spring Rd

El abrigo, un jersey de cuello vuelto, pantalones vaqueros, botas y por supuesto la ropa interior. Ese es mi vestuario para comenzar el mes de noviembre, para enfrentarme a la climatología de Medford en esta época del año con bajada de temperaturas y muchos días de lluvia y cada vez más nieve por las calles. Se echan de menos los calores del verano que, a pesar de las lluvias, la temperatura ambiente era mucho más agradable y no eran necesarias tantas capas de ropa. Tengo la impresión de que son mis pies quienes más sufren esta climatología por causa de las botas, como única manera de abrigarles contra el frío y las humedades del suelo. En verano llevo calzado más abierto, sandalias e incluso voy descalza por la arena de la playa. Pero, como cometiera la torpeza de hacer lo mismo en estos días, me temo que acabaría en el hospital. Por supuesto, aun así no me libraría del examen de Spanish. Dado que estoy segura de que, si no lo hago un día, lo haré otro. Tengo que aprobar esa asignatura por mis propios méritos. Esta vez no vale que los profesores pasen por alto mis ausencias de clase o que me haya esforzado más en el resto de las asignaturas. O apruebo por las buenas o será por las malas como acabe en Matignon High. De manera que más vale que salga bien abrigada, no pierda el bus y esté en el aula cuando comience el examen o mi próximo escondite o plan de fuga será para regresar al St. Clare’s, donde no dejarán que me quede ni un segundo más de lo que se tarde en dejar libre mi dormitorio.

Voy camino de la tortura. Si tuviera un poco de sentido común me daría la vuelta, me pensaría lo de pasarme la mañana en cualquier sitio y olvidarme del examen. Sin embargo, me arriesgaría a que mi ausencia se notara demasiado en clase, que la noticia le llegase a Ana y ésta dudara de cualquier excusa que me buscase. Si no quiero hacer el examen, lo tengo muy claro. No tengo más que regresar, recoger mis pertenencias y que me lleven a Matignon High. Donde es muy posible que también haya de estudiar la asignatura de Spanish y hacer exámenes como éste, sin que a nadie le importe si apruebo o suspendo.  Bueno, sí, supongo que les importara y que, a diferencia del St. Clare’s Home, allí disponen de mejores medios y me obligarían a que fuera a clases de refuerzo. Por lo que sé, allí no se admite a cualquiera y se exige un pago por la matrícula. Dinero del que yo no dispongo y que no sé si los administradores o donantes estarán dispuestos asumir. Según Ana, mucha gente estaría dispuesta a hacer ese pequeño esfuerzo, como lo hacen por las demás. La diferencia es que yo me he quedado y se me permite que tenga mi propia habitación porque soy mayor y se supone que necesito más espacio y tranquilidad.

Será mi primer examen en serio de la asignatura de Spanish. Lo que he hecho hasta ahora han sido con trampa y porque, según me han dicho, son obligatorios para pasar de nivel. Se supone que era una asignatura que se incluía en mi plan de estudios y, por lo tanto, se me debía evaluar al respecto. Sin embargo, el de hoy será sin trampas. La verdad es que me siento mucho más nerviosa, aunque esta vez tan solo esté en juego una evaluación y no todo el curso ni la graduación. Ya no cuento con la benevolencia ni consideración de los profesores. En el St. Francis preferían que me mantuviera al mismo nivel que mis compañeros, porque se trataba de una sola asignatura, dado que en las demás iba bien. Incluso en alguna mejor que la mayoría. Pero esta mañana se trata de Mr. Bacon y no escuchará a nadie que interceda por mí. Es más, si Ana o Monica han hablado con él, estoy segura de que le habrán pedido que sea justo con mi evaluación y me corresponda. Ya me advirtió que, si no había un cambio de actitud por mi parte, de poco o nada valdría mi esfuerzo. Mi único mérito es que tengo los ejercicios al día y soy la primera de la lista para salir a la pizarra. ¡Eso ha de servir de algo en mi favor! En mi contra tengo que aún me resisto a hablar y que tengo los oídos taponados, a pesar de que a Ana más o menos la entiendo porque se esfuerza.

07:50 AM. Classroom Spanish

Yuly: ¿Lista para la tortura? – Me pregunta. – Mr. ‘Panceta’ está a punto de llegar y no creo que a nadie le guste la sorpresa que nos tiene preparada.

Jess: Más o menos todo el mundo ya sabe la calificación que tiene para la evaluación. – Le comento. – Mr. Bacon es de lo que se aseguran de que todo el mundo esté enterado de sus progresos. – Le digo. – Tú tienes un ‘A+’ y yo no sé para qué pierdo el tiempo.

Yuly: El examen servirá para que alguno mejore esa calificación y demuestre que la valoración de Mr. ‘Panceta’ no es justa. – Me responde. – Tú aún estás a tiempo de conseguir ese aprobado. – Me indica. – Las dos sabemos lo mucho que te juegas con esta asignatura y hasta ahora no has hecho suficiente.

Jess: He acudido a clase todos los días y siempre te copio los ejercicios. – Le respondo porque no tengo otros argumentos. – ¡Eso se tiene que valorar de algún modo! – Justifico. – Muchos de los que se suponen que tienen el aprobado, estoy segura de que en más de una ocasión se han presentado en clase con los ejercicios sin hacer, porque se han confundido de día en el calendario o se les ha olvidado.

Yuly: ¡Sí, a cabezota no te gana nadie! – Me contesta con intención. – Pero, si no es porque Mr. ‘Panceta’ te llama a la pizarra en cuanto entra por la puerta, no te mueves de la silla ni participas en clase.

Jess: Ya hago bastante. – Me justifico.

El único argumento que Mr. Bacon tiene para suspenderme es que los dictados, que a veces hacemos en clase, a mí me salen de pena y todavía no ha conseguido que hable en español. Porque mi participación en clase está fuera de toda duda desde el momento en que soy a la primera que llama a la pizarra. Sin que hasta ahora me haya quejado por ello más de lo necesario. En la pizarra tan solo se trata de escribir algunas frases que copio de mi cuaderno. En ocasiones me obliga a leer en voz alta. Pero no me saca ni una sola palabra más en español porque para mí eso no es hablar, es ser un loro que lo repite todo. No pienso en lo que hago ni asimilo conceptos. Cuando escucho conversaciones en español, o no me entero de nada o lo entiendo por el contexto. Pero no me considero capaz de participar ni de implicarme, salvo que se me permita hablar en inglés. Sin embargo, como estamos en clase de Spanish, lo habitual es que mantenga la boca cerrada. Supongo que, si las clases de Physical Education fuesen en español, el profesor no nos tendría de llamar la atención. Aunque en ese sentido tampoco somos las más charlatanas del grupo. Pero que hablemos es incluso lógico porque en ocasiones resulta un tanto aburrido. Tanto cuando estamos en el aula como cuando estamos en el patio o el gimnasio. Durante la clase de Spanish estoy mucho más tensa y ya me siento bastante agobiado desde primera hora de la mañana ante la idea de que tengo esa asignatura. Lo que no me pasa con las demás.

Mr. Bacon: [Habla en español] (Entra por la puerta) Buenos días. – Saluda en tono afable. – Supongo que estaréis preparados para el examen, que habréis estudiado tanto que os parecerá demasiado fácil. – Nos dice para animarnos. – Lamento la fecha escogida, pero no puede ser otro día porque es el día que se le tiene asignado a esta asignatura.

Yuly: [Habla en español] Buenos días. – Le responde. – ¿En qué consiste el examen? – Le pregunta como si hablase en nombre de todos.

Mr. Bacon:  Haremos un dictado, una traducción y algunas preguntas sencillas. – Le responde. – Algo fácil. Estoy seguro todos lo haréis a la perfección, porque es lo mismo que hemos hecho en clase a lo largo de estas semanas.

Yuly: ¿Tendremos tiempo en hora y media? – Pregunta extrañada.

Mr. Bacon:  Pretendo que todos vayáis al mismo ritmo. – Le explica y habla para todos. – Los precedentes no son buenos y me parece que es la mejor manera de unificar el ritmo de toda la clase. – Argumenta.

Yuly: ¿Las tres partes puntúan igual? – Le pregunta. – Es por saber el tiempo que he de dedicarle a cada parte. – Le aclara. – No quiero perder una hora con la traducción, si tan solo puntúan un diez por ciento, por ejemplo. – Argumenta.

Mr. Bacon:  Lo de las preguntas será para quien quiera subir la nota. – Nos explica. – Lo que importa es el dictado y la traducción. – Explica. – Haremos un examen de lectura comprensiva.

Ya puedo recoger y marcharme, porque estoy más que suspensa. Incluso en el supuesto de que nos permitiera utilizar el diccionario. Mr. Bacon sabe que con los dictados soy pésima. Si encima he de traducir el texto, el resultado no tendrá ninguna consistencia. Tal vez tenga algo de suerte con las preguntas tipo test porque las responderé al azar. Aunque no entienda los enunciados, alguna acertaré. Sin embargo, a pesar de que ya de por sí me dé por suspensa antes de empezar, lo de irme no es tan fácil. Como me mueva de la silla y ello llegue a oídos de Ana, la próxima silla en la que me siente estará en las aulas de Matignon High. Casi es preferible un suspenso de los gordos aquí a la incertidumbre de lo que me encuentre allí. Tampoco es que vaya a morir con las botas puestas, que las llevo, pero me tendré que agarrar a lo que sea para que este sinsentido no sea un rotundo fracaso. En cierto modo, he asumido este reto para que Daddy se sienta orgulloso de mí. Aunque hasta ahora estoy segura de que no lo estará mucho porque no le habrán llegado buenas noticias en cuanto a mis progresos con esta asignatura. ¡Cuando le digan que yo solita me he ganado este suspenso se sentirá muy defraudado! Sin embargo, ya hago lo que puedo. Que para mí es mucho y para los demás no parece que signifique nada. Porque no he alcanzado los niveles mínimos que se exigen para ese aprobado y siempre que se le presenta la ocasión Mr. Bacon hace lo posible por complicarme la situación, en vez de ser un poco más benévolo y considerado conmigo. No sé si me tendrá manía, pero sabe muy bien dónde están mis límites y sus exigencias están muy por encima.

Mr. Bacon: [Habla en español] Alguno que reparta los folios del examen y empecemos. – Nos indica. – No tenemos toda la mañana. – Justifica con cierta exigencia. – Jessica, eres la única de la clase que aún no ha recitado su poema. – Me dice y constata. – Si te apetece, te doy la oportunidad de que ese sea el texto del dictado y el que habrá que traducir. – Me indica.

Jess: No me lo he traído y tampoco me lo sé de memoria. – Le contesto un tanto apurada.

Mr. Bacon:  Aparte de que en esta asignatura la norma es que todo el mundo hable en español, o al menos lo intente, eso no es excusa. – Me responde con gesto serio. – Si quieres aprobar esta asignatura, tendrás que poner algo más de tu parte. – Me advierte.

Jess: ¡Pero es que de verdad no me lo traído! – Me defiendo un tanto apurada. – Tampoco me lo sé de memoria. – Aclaro por si acaso.

Mr. Bacon: Pues para el próximo día tendrás que recitárselo a toda la clase. – Me indica. – Bueno, para el dictado escogeré otro texto, en vista de que Jessica no está muy animada. – Nos dice a todos. – Empiezo a dictar ya mismo. Intentad escribir con buena letra porque tendréis que intercambiaros los folios para la traducción. – Nos advierte. – Tendréis que traducir en base a lo que leáis.

No sé si decir que me alegro de no saberme el poema de memoria, porque así no se lo tengo que recitar a toda la clase, porque se reían de mí en cuanto me ponga a balbucear y a decir cosas sin sentido o lamentarme porque Mr. Bacon me ha dado la oportunidad de que me salga un examen de A+. Ya tengo la mitad del trabajo hecho y me hubiera evitado el trance de escribir al dictado, salvo que pretendiera que, además de recitárselo a los demás, lo escribiera. Ya que, en caso contrario, y como ha dicho, me encontraría con que no tendría nada que pasarle a los compañeros y no sería justo. Si me supiera el poema de memoria, tendría mucho ganado. Además recuerdo que ya me tomé la molestia de hacerle una traducción que también hubiera podido memorizar. De manera que tan solo hubiera tenido que escribirla, sin más esfuerzo. En cualquier caso, de nada sirve que ahora me lamente porque estoy en la misma situación que los demás: obligada a escribir un texto que desconozco de antemano y hacer una traducción con mis limitados conocimientos del idioma, con la certeza de que el resultado será mejorable, porque peor no se podrá hacer.

Mr. Bacon:  [Habla en español] Empiezo el dictado. – Nos anuncia. – ¿Preparados?

A escribir la sarta de incongruencias y sin sentidos de siempre, con el añadido de que esta vez es en serio, que se incluirá en mi expediente académico. Por primera vez quedará constancia oficial de que en lo referente al español no tengo nivel ni para asistir a una clase de iniciados. Que en las semanas que llevamos de curso no he progresado lo más mínimo. Que de poco o nada sirve ser la voluntaria forzosa para salir a la pizarra cada vez que Mr. Bacon pretende que participemos de manera más activa en clase. En realidad, como lo que escribo en la pizarra suele salir de mi cuaderno y es una copia exacta de lo escrito por Yuly, es como si fuera ésta quien lo escribiera. Pero soy yo quien me expongo ante toda la clase y quedo en evidencia ante el hecho de que, cuando se me pregunta por lo que he escrito, no sé responder. Con el añadido de que Mr. Bacon pretende que todos nos esforcemos por hablar en español y yo sigo sin soltar prenda. No me sale ni una palabra, salvo que haya una lectura no comprensiva, mecánica. Consciente de que tal vez tenga una buena pronunciación, pero me falta entonación y suena demasiado frío.

Medford High School 9th Grade
First Quarter 1995-96
Learns: Jessica Marie Bond	
1. - Dictation
Las flores del campus se rejaban can las jotas del ajua del rocío de la manzana. Point y seguido.
Era un sol helado día del prima vera, cuando los gestos salieron por la ventana de la casa coma en tren dos arbustos de la entrada coma los más verdes como correteaba un ratón banco.
Espero el vecino ladraba al otro lado de la vaya marrow, es un pelo gran de y pelo dos coma los guiños del bar dicen que par ese un hoso. Coma pero no un fuero animal de las Montana coma si no un cariño o hoso de pelo che. Coma como los de ahí en los puesto de la ferria que bien en la ciudad durante las hiervas.

Mr. Bacon: Lo leo un poco más despacio y después os doy a escoger entre la traducción o las preguntas. – Nos indica. – Quien quiera que haga las dos cosas. – Nos aclara. – Todo ayuda y a alguno le hace falta, si pretende aprobar esta evaluación.

Después de mi habitual desastre con el dictado, creo que optaré por las preguntas y dejaré la traducción para quienes sepan algo de español y se vean capaces. En cualquier caso, no les recomiendo que lo intenten con mi dictado porque me parece que no tiene el menor sentido. En cualquier caso, ya me doy por suspensa y dudo bastante que vaya a mejorar mucho mi situación con las preguntas tipo test, pero tendré una distracción hasta que suene la campana y sea hora de salir. Es una pena que por culpa del examen el almuerzo de retrase media hora. Si nos dieran la oportunidad de salir antes, supongo que sería de las primeras. Considero que ya he cumplido con mi compromiso, me he presentado al examen y confío en que al menos la intención sirva para que me permitan que me quede en el St. Clare’s hasta final de curso. Será mucho jaleo que haga el traslado en estas fechas y alturas del curso. En realidad, no quisiera verme en esa tesitura y aún no me doy del todo por vencida. Mi compromiso y promesa con Ana es que aprobaré la asignatura a final de curso. Aunque ahora mismo sea una utopía, aún no estoy vencida del todo. Tan solo es la primera evaluación del curso. Mr. Bacon nos dijo que él hace una evaluación continua y que un mal examen no significa más que uno bueno. Lo que importa es el conjunto del curso, los progresos que se hagan, y de momento yo parto de cero, a pesar de que después de dos meses tampoco he tenido progresos en ese sentido.

Mr. Bacon: Bueno, ya podéis hacer el intercambio, quienes quieran hacer la traducción. – Nos dice. – Coged el dictado del compañero que queráis. – Nos indica. – No se admiten las correcciones y la traducción ha de ser en base a lo que leáis, que, si alguno ha escrito que ha visto un burro volando, eso es lo que habréis de traducir.

Yuly: ¿Qué hacemos con las faltas de ortografía y caligrafía? – Le pregunta.

Mr. Bacon: Haced la traducción lo mejor que podáis. – Le responde y habla para toda la clase. – Dejad las correcciones y los fallos para cuando yo lo vea. – Le responde y explica para toda la clase.

Yuly: Mr. Bacon. – Le llama. – ¿Puedo coger el dictado de Jessica? – Le pregunta. – ¿Se tendrá en cuenta la dificultad?

Mr. Bacon: Coge el que quieras, mientras no sea el tuyo. – Le responde con toda tranquilidad.

Yuly: ¿Intercambiamos? – Me pregunta y propone. – No me apetece que sea otro quien ponga las manos en mi examen. – Se justifica.

Jess: Pensaba hacer las preguntas porque con la traducción estoy en blanco. – Le respondo. – ¡Como Mr. Bacon me vea con tu dictado no se lo creerá!

Yuly: Hazme ese favor. – Me ruega. – Tan solo me fío de ti. – Justifica.

Jess: Vale. De todas maneras, estoy suspensa haga lo que haga.

Nos intercambiamos los exámenes y, en contra de mis planes, me veo en la peor de las tesituras, obligada a traducir un texto que de antemano no entiendo. Por lo cual, la traducción me saldrá un churro. A lo largo de estos dos meses casi no he hecho traducciones y siempre han sido con ayuda del diccionario. Pero en esta ocasión Mr. Bacon no ha aludido a ello y parece que todo el mundo da por sentado que habremos de expresarlo con nuestras propias palabras y conocimientos. Lo siento por Yuly, pero su examen perfecto en mis manos acabará como el peor de toda la clase, incluso del mío. Porque, si es ella quien traduce lo que yo he escrito y le dará alguna coherencia. Lo mejorará demasiado y nadie se creerá que lo he escrito yo. Sospecho que esa es su intención y confío en que sea consciente de los riesgos que asume con ello.

Medford High School 9th Grade
First Quarter 1995-96
Learns: Julia Stephanie MacWindsor Fernandez	
1. - Dictation
Las flores del campo se regaban con las gotas del agua del rocío de la mañana. Era un soleado día de primavera, cuando los gatos salieron por la ventana de la casa; entre los arbustos de la entrada, los más verdes, correteaba un ratón blanco. El perro del vecino ladraba al otro lado de la valla marrón. Es un perro grande y peludo, los niños del barrio dicen que parece un oso, pero no un fiero animal de las montañas, sino un cariñoso oso de peluche, como los que hay en los puestos de la feria que viene a la ciudad durante las fiestas.

Lo que me entrega de manera disimulada junto con el folio del examen es un trozo de papel, con clara evidencia de que no quiere que Mr. Bacon ni ninguno de los compañeros se dé cuenta de ello. ¡Es una chuleta! La traducción en inglés.

Drops of water from the morning dew watered the wild flowers. It was a sunny spring day, when the cats came out the window of the house;  a white mouse run among the greenest bushes at the entrance. The neighbor’s dog was barking on the other side of the brown fence. It is a big and hairy dog, the children of the neighborhood say that it looks like a bear, but not a fierce animal of the mountains, but a affectionate teddy bear, as there are in the stalls of the fair that comes to the city during the holidays.

Le ha dado tiempo a hacerla mientras los demás estábamos con la repetición del dictado. Se ha aprovechado de que entiende lo que se dice a la primera y no necesita que se lo repitan dos veces. Mientras que yo hubiera necesitado unas cuantas más para empezar a darle algún sentido. La cuestión es que, como Mr. Bacon me sorprenda con esto, se me cae el pelo y ya es seguro que no me aprueba, aunque defienda mis argumentos en el español más vulgar. Lo último que me hubiera esperado de Yuly es que tuviera el atrevimiento de hacer trampas y más en estas circunstancias. Ella se juega también su nota, y le perjudica que en su expediente haya alusión a esto, si es que el próximo curso pretende que le permitan matricularse en el nivel honor porque el standard le resulta muy básico. ¡No debería ser tan osada y menos confiar en mi complicidad y discreción! Mr. Bacon no es tonto y, como no le entregue el folio en blanco, sospechará. Tampoco quiero pasarme el resto del tiempo hasta la hora del almuerzo cruzada de brazos, por lo que algo habré de inventarme.

¿Cómo era aquel poema? No quiero perjudicar a Yuly, pero tampoco me gusta la idea de dejar el folio en blanco. Decía algo de unas flores y no sé qué más. Quizá, si escribo lo que recuerde, Mr. Bacon lo tenga en cuenta a la hora de calificarme. Que al menos valore la intención, porque lo demás no creo que sirva de mucho. Así me evito recitar el poema a toda la clase. Me libraré de esa tesitura.

El poema decía algo así como que ‘las flores que yo olvidé eran donde tú estabas’. No tiene mucho sentido, pero se supone que es poesía y no debe tenerlo demasiado en cuenta. Después seguía con que algo se marchitaba porque no sé quién se marchaba o se iba y que, si te estropeas como una flor, no envejeces porque no sé qué de la inocencia o la belleza que son como las penas de los juguetes o que los juguetes lloran de pena porque nunca sonríen. Luego seguía con algo de los recuerdos de la memoria o que eres inolvidable, aunque te marches, porque eres un sueño frío en los ojos. Aunque eso no le importa porque se ha perdido y no encuentra el camino de vuelta a casa.

Quien escribiera ese poema debía estar un poco chiflado o es que yo no tengo mucha idea de sobre la poesía. En cualquier caso, quien escribiera el poema en esta ocasión quizá me evite el suspenso más gordo de lo que se han dado en todo el Estado.

Medford High School 9th Grade
First Quarter 1995-96
Learns: Jessica Marie Bond	
1. - Translation
Schoolmate: Nobody

Eres tú
Las flores que yo olvidé eran donde tú estabas
te marchitas, si pasa el tiempo
pero te marchitas, yo no envejezco,
Transformó tu inocente belleza,
transformado en otro dolor el gozo,
nunca me regalas una sonrisa.
Sin embargo, te quedas en mi memoria
como un sueño frío se crean tus ojos,
como destellos de luz que no importan,
despacio quise ir contigo y perdí el camino,
quería volver a casa y perdí mi dirección

10:50 AM-11:20 AM  Lunch

11:05 AM. MHS Toilet of girls

Yuly: Bueno ¿Al final qué tal te ha salido? – Me pregunta. – Ya he visto que tu dictado no tenía mucha relación con el texto original. – Me comenta. – Sigues con los oídos algo taponados y escribes lo que te parece, aunque no tenga ningún sentido. – Me recrimina.

Jess: Al final he preferido no traducir tu examen porque no lo entendía y, antes que escribir un churro, lo he intentado con la traducción del poema. – Le confieso. – No me acordaba muy bien, pero al menos no he dejado el folio en blanco.

Yuly: Ósea que no esperas aprobar de ninguna de las maneras. – Me dice.

Jess: Si es cierto eso de que el examen tan solo es una parte de la nota final, tal vez aún tenga posibilidades. – Le digo con un exceso de optimismo. – Mr. Bacon siempre insiste en que lo valora todo y que un examen perfecto no te libra del suspenso ni lo contrario.

Yuly: Si tan solo tiene en cuenta lo mucho que te esfuerzas y los agobios por los que pasa, yo te aprobaría. Al menos para que ello te sirviera de motivación y que no pienses que es algo tan complicado.- Argumenta con mucha benevolencia

Jess: ¡Cómo me apruebe y haya algún otro suspenso, se liará una buena! – Le advierto.

Yuly: No creo que a Mr. ‘Panceta’ le importe mucho lo que opinen los demás. – Me contesta. – A cada cual le pondrá la calificación que corresponda según sus méritos y esfuerzos. Tal vez tú no tengas lo primero, pero de lo segundo te sobra, aunque sea por tu empeño en que te deje copiar mis ejercicios para no ir a clase con el cuaderno en blanco.

Jess: Mr. Bacon no es tonto y seguro que sabe que el esfuerzo en realidad es tuyo.

Yuly: Si cumple con lo que nos propuso a comienzo de curso, quien se juega el suspenso soy yo. – Se justifica. – ¡Mis padres me dejan en Vigo como no apruebe esa asignatura! – Exclama alarmada. – No sé cómo serán los profesores en el Matignon High, pero te aseguro que, en comparación con mi tío, casi prefiero ponerme en tus zapatos.

Jess: Hago lo que puedo, aunque soy consciente de que no es suficiente. Pero, aun así, espero que Mr. Bacon sea benévolo conmigo a final de curso.

Yuly: ¿Has acabado? ¿Nos vamos? – Me pregunta. – Hoy no hay ejercicios y quisiera que almorzásemos, que la gente viera que hacemos algo más que estudiar. – Se justifica.

Jess: Sí, vamos. – Le respondo.

Ana no me lo ha mencionado ni me ha amenazado con ello, pero supongo que es lo que me espera en caso de que no apruebe la asignatura de Spanish. Lo quiera o no tendré que asistir a las clases de verano. Por lo que me han contado en el Matignon High se imparten. Por lo que supongo que ello irá implícito en mi compromiso con el curso y mi continuidad en el St. Clare’s. O apruebo o se me acabó la suerte. No puedo pasar de curso, si me quedan asignaturas pendientes. Lo que no me apetece es quedarme atascada en 9th Grade ni tener que seguir estudiando por mi cuenta como hace los del homeschooled. No creo que Ana ni Monica quieran asumir esa responsabilidad, porque no tienen tiempo ni entra dentro de sus competencias. Me entusiasme o no la idea, he de estudiar, esforzarme por ese aprobado, aunque vaya contra mis principios y planteamientos. Pero de verdad que, si no me esfuerzo más es porque me bloqueo. Es tal el sentimiento de frustración que soy incapaz de progresar. Leo bien porque lo hago de manera mecánica y sin pensar. Con los dictados me sucede más o menos lo mismo. No tengo ni idea de lo que escribo y lo hago de manera inconsciente. Lo que tengo es un bloqueo mental tan grande que es imposible que haya progresos o mejoras en ese sentido. Tan solo me ocurre con el español, ya que, por lo demás, soy una chica normal. Sin más problemas de los que tendría una chica de mi edad a la que hubieran abandonado al nacer. Mi salud es aceptable dentro de la normalidad. Como tal se supone que tengo la cabeza sobre los hombros y me funciona. Pero es aludir a cuestiones relacionadas con España y me quedo bloqueada ‘I don’t speak Spanish’.

Abrimos la puerta del servicio con intención de salir y dirigirnos a la cafetería antes de que suene la campana que nos avise que hemos de volver a clase y a quien nos encontramos en el pasillo, como si nos hubiera seguido y esperase a que salgamos, es a Mr. Bacon. Lo cual ya no sé cómo calificar. Las dos confiábamos en que después de casi una hora y media de examen estaría harto de nosotras y se tomaría un descanso antes de su próximo examen. Sin embargo, me da la impresión de que no se siente liberado de sus obligaciones y responsabilidades hacia nosotras. De todos, éste es el único profesor que no se desentiende de nosotras una vez que suena la campana. Por lo que he escuchado entre los compañeros, hay algunos que ya piensan que me tiene protegida en exceso y otros que me ha cogido manía y empeñado en que antes o después conseguirá que hable en español, porque soy la única de la clase que se le resiste. Para que de mis labios salga alguna palabra en español, me han de poner un texto delante y pedirme que lo lea. Pero ni sé lo que leo ni me importa. Para enterarme de algo necesito que alguien me lo traduzca al inglés, si es que no lo hago yo como mejor se me ocurre. Sobre el resultado hago mi propia mezcla. Soy una ignorante por convicción, aunque frente a la postura de otros años, tal vez ya no le tengo el mismo miedo que al principio, pero ello no ha provocado que me guste.

Mr. Bacon:  [Habla en español] Julia, esto debe ser tuyo. – Le dice y entrega un trozo de papel pisoteado. – He reconocido la letra y debería pensar que es una chuleta, pero estaba bajo la silla de Jessica y ella no ha hecho la traducción.

Yuly: (Ojea el papel) [Habla en español] Sí, es mío. – Reconoce porque entiende que no hay peligro de que le sancione. – Tan solo pretendía ayudarle, pero no quiso hacer trampas. – Alega en mi favor.

Mr. Bacon:  [Habla en español] Esta vez lo pasaré por alto, pero espero que para el próximo examen no se repita. – Le contesta. – Ya me he fijado que las dos habéis hecho el cuestionario a la par y dependerá de si Jessica te ha copiado en las preguntas del examen que tu calificación baje. – Le advierte.

Yuly:  [Habla en español] Las he contestado todas y creo que ella no ha tenido tiempo más que de contestar la primera, a escribir su nombre. – Le aclara.

Mr. Bacon:  [Habla en español] Intenta no ayudarla tanto y deja que se esfuerce un poco más. – Le recomienda y aconseja. – Si la conviertes en tu sombra, no se sentirá motivada.

Yuly:  [Habla en español] Entonces, ¿le ayudo o no? – Le pregunta contrariada.

Mr. Bacon:  [Habla en español] Sí, ayúdale, pero sé un poco más moderada. – Le responde. – Haced los ejercicios juntas, pero no los hagas tú por las dos porque de ese modo no se esfuerza y se trata de que aprenda español, no de copiar.

Yuly:  [Habla en español] Durante el rato del descanso, entre que pasamos por el baño y nos sentamos a comer, apenas nos queda tiempo para los ejercicios. – Le contesta. – No sé de dónde sacar más tiempo para ayudarla.

Hablan en español y no sé si me entero de lo que dicen o la traducción que me hago es pura invención. El caso es que intuyo que hablan de mí, que no hay que ser muy lista para sospechar que no puedo ser muy optimista con respecto al resultado del examen ni a las consecuencias que de éste se deriven. Es evidente que si Mr. Bacon ha encontrado la chuleta que Yuly me pasó y que no tuve la prudencia de esconder. Ella se ha metido en un buen lío y a mí se me considera responsable indirecta o cómplice. Aunque, en conciencia, mi alegato es que no hice trampas en el examen. A pesar de que después de leer la traducción del texto me enterase mejor del dictado. Trataba sobre un amanecer bucólico, por eso de las flores, el rocío del mañana y el perro que ladraba. Mi primera interpretación había sido que se trataba de la descripción de un barrio bastante bullicioso, por eso de que un chico espiaba a su vecina por la ventana y que en el jardín de la casa había un enorme oso que jugaba con los niños. ¡Vamos, que si le llego a hacer mi traducción a Mr. Bacon me obliga a repetir el examen porque se piensa que no he pasado por clase en estos dos meses!

Mr. Bacon:  Tenéis otro examen ahora de manera que no quiero distraeros y ya os he dicho todo. – Me dice. – No sé si Jessica se habrá enterado de algo, pero deja las explicaciones para otro momento.

Yuly: ¡OK! Gracias.

Mr. Bacon:  Tan solo he querido daros un toque de atención para que cada una haga su examen y no seáis injustas con vuestros compañeros. – Le dice. – Por esa chuleta debería suspenderos a las dos, pero por esta vez lo pasaré por alto.

Yuly: ¡OK! Gracias. – Le vuelve a decir.

Mr. Bacon:  Hasta el próximo día entonces. – Se despide.