Poema a una nariz, a una cara,
a aquella que divide la mirada,
a la flecha que señala al frente,
que se adelante al tiempo un instante
porque de la persona va delante
La llaman montaña, pico del Everest
cima a la que nunca escalé
puente elevadizo entre la boca y la mente,
frontera que no permite pasar a la gente,
a ese beso de una pasión ardiente.
Pirámide de Egipto, trozo de historia,
caballito que rota en la noria,
que sube o baja según la marea,
que atrae o espanta, según se vea.
Poema a una nariz, la que sea
puntiaguda, delgada, gorda o fea,
a aquella que situada entre los ojos,
como pacifista, evita toda pelea.
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