Éstas son las y no los «Carmelitas»

Lista de lo visitado hasta ahora: (ver lista en pagina aparte)

Introducción

Conserjería de Hacienda (Hospital Nuncio Nuevo) Calle Real

Regresamos junto a la Calle Real, frente al edificio del hospital del Nuncio Nuevo, que es la actual sede de la Conserjería de Hacienda y nos llama la atención el edificio sin ventanas que hay al lado, en una ciudad donde se busca la luz, éste, sin embargo, parece evitarla. No se atisba ni una sola ventana, lo que contrasta con la luminosidad de lo que hemos visitado hasta ahora ¿No os intriga?

A mí, sí, de manera que, si me acompañáis, vamos a llamar a la puerta, a ver qué nos cuentan, aunque me parece entender que ya hemos hecho mención de este edificio con anterioridad. queda un poco lejos de aquí nuestro recorrido y paseo por la plaza de San Román, pero, como ya hemos comprobado a lo largo de estos meses, dentro de la grandiosidad histórica de esta ciudad, de un modo u otro todo esta relacionado

Por si alguien tiene duda sobre dónde estamos o a dónde vamos, nuestra está de más buscar las señalizaciones que hay en los edificios

Placa de la calle

Como curiosidad personal, recuerdo que hace tiempo, en mi infancia, cuando esta calle era de doble sentido, junto a este muro había un semáforo y que había que darse prisa en circular por ahí no fuera a ser que a mitad de camino se encontrasen con un vehículo que subía porque el atasco podría ser gordo y la discusión por la preferencia y por determinar quién debía recular no lo era menos. En la actualidad la calle Real y la calle Carmelita Descalzos es de un único sentido, de la plaza de la Merced a la Puerta del Cambrón.

Convento de las Carmelitas de San José de Toledo

El Convento de San José, de las monjas Carmelitas Descalzas, ocupa el quinto lugar entre las fundaciones de Santa Teresa de Jesús, siendo el año 1569 la fecha de su fundación. Para dicha casa, la Santa recomendó a la Beata María de Jesús, a quien había terminado llamando «Mi Letradillo» tras obtener la opinión de ella en diversos asuntos.

En 1572 Fernando de la Cerda inició la construcción de sus casas en la calle Real. Posteriormente, en 1607 las casas pasaron a manos de las carmelitas descalzas, cuya orden fundada por Santa Teresa de Jesús, habían peregrinado por distintos lugares de la ciudad hasta recalar en este lugar. El artífice del remate de este convento fue fray Alberto de la Madre de Dios, especialmente en lo que atañe a la iglesia conventual de San José, iniciada en 1626, cuyas obras dirigieron Pedro de Villarroel y Alonso Miguélez.

Tras su fundación, su sede fue recorriendo diversos lugares de Toledo hasta que, en el siglo XVII, y sobre unas casas que habían pertenecido anteriormente a Don Fernando de la Cerda y eran entonces propiedad del Conde de Montalbán, se construyeron la Iglesia y el convento actuales. Si observamos este último desde la parte de la Vega, observaremos que en dicha fachada se unen dos tramos de construcción totalmente diferentes, siendo uno más grandioso y otro más humilde, como si los planos iniciales de construcción se hubieran simplificado. En la fachada principal de esta bella Iglesia de arquitectura greco-romana y sobre su portada, tenemos la estatua de San José, a cuya advocación están dedicados la Iglesia y el convento.

Convento de las Carmelitas Descalzas

La fachada principal queda rematada por un frontón triangular, con óculo central; se sitúa, aquí, la sencilla portada adintelada, en piedra, sobre la que se dispone una hornacina con la escultura de San José, santo titular del convento y su iglesia.

La iglesia tiene coro en alto a los pies, es de planta de cruz latina, y de una sola nave, con cúpula sobre pechinas en el tramo central del crucero. Tiene una amplia capilla mayor, con una colateral a la misma, del lado del evangelio; en tanto que, en el lado opuesto, con la pertinente reja, está el coro bajo de las religiosas.
Los alzados de los paramentos interiores quedan articulados mediante pilastras toscanas, sobre las que apoya en entablamento correspondiente, todo jaharrado y de sencillo molduraje. Las bóvedas son medios cañones con lunetos.

Al exterior, los paramentos de la iglesia son de ladrillo visto, con rafas de mampostería, y la cúpula queda embutida en un cimborrio cuadrangular.

Capilla del convento

Puerta de acceso

Plaza de Santa Teresa

Escondida tras las murallas que dan al Paseo del Recaredo y a pocos metros de la Puerta del Cambrón se encuentra un pequeño espacio ajardinado que gobierna la figura de Santa Teresa de Jesús, 
Es una escultura moderna que representa a Santa Teresa de Jesús. Está realizado por un escultor toledano contemporáneo Luis Pablo Gómez Vidales.

Monumento a Santa Teresa de Jesús

Flanqueada por un antiguo caserón y el Convento de San José, que data de la mitad del siglo XVI, de las Carmelitas Descalzas, orden de la que fue su fundadora y en la que aún residen algunas monjas.
Al igual que en otros muchos lugares de España y gracias a un rico comerciante, Martín Ramírez, el cual en su lecho de muerte le deja dinero para fundar una iglesia, Santa Teresa fundará en 1569 un convento en la capital manchega. 
En una primera instancia, el convento (o “Palomar de la Virgen” que era como Santa Teresa gustaba de llamar a sus fundaciones) se ubicaba en una casa en la calle San Juan de Dios, en plena judería Toledana. 

Muro exterior
Torreón de los abades con vistas al paseo de Recaredo y a la ciudad

Así acordó llamar el Ayuntamiento, en 1970, a la plaza de Carmelitas Descalzas. Aparte de olvidar la norma habitual en la Corporación de no cambiar los nombres, sino dedicar las vías que se estimara adecuado, aquí se ha cometido otro error, ya que la santa de Ávila nunca estuvo en el convento de esta plaza, fundado después de fallecer ella. Claro que, como era de esperar, se sigue utilizando el nombre antiguo. (Fuente: Historia de las Calles de Toledo)

Aquí, en la Plaza de Santa Teresa, se encuentra un edificio que rompe con la arquitectura de la zona desde hace unas cuantas décadas. cuando la modernidad quiso venir a Toledo

CONSEJERÍA DE AGRICULTURA Y MEDIO AMBIENTE EN TOLEDO

Gastronomía del Convento

El Convento de San José de las hermanas Carmelitas Descalzas es el 5ª Convento que fundó Santa Teresa de Jesús. Ella vivió en esta casa y estuvo bastante tiempo compartiendo estancias con la Comunidad de Carmelitas Descalzas de Toledo. Sin duda todo un lujo para Toledo poder contar con un espacio privilegiado donde la Santa vivió durante bastante tiempo.

Hoy en día el convento sigue adelante gracias a la fe y el trabajo de 11 hermanas y al buen hacer de la Madre María Rosa, Priora de la Comunidad.

Cuentan con un frondoso jardín, de innumerables árboles frutales, que miman cada día para que sus frutos sean de primera calidad. Unos frutos que las hermanas Carmelitas destinan a la elaboración de una mermelada exquisita y única en Toledo: La Mermelada de la Beata María de Jesús. 100% natural y extremadamente exquisita. Deben probarla.

Muro del patio

Para ello, pueden acercarse al Convento, que está en el Casco Antiguo de la Ciudad, muy cerca de la Puerta del Cambrón (bajando de la famosa Iglesia de San Juan de los Reyes). Ahí, podrán acceder al hall del locutorio que tienen preparado con un antiguo torno en donde las monjas podrán servir todas las mermeladas que sean necesarias.

Cuando hicimos las fotografías para poder preparar los perfiles de conventos, nos dieron a probar la mermelada, concretamente la de melocotón, y les aseguramos que es un auténtico “bocatto di Cardinale”. No deben perderse este manjar monacal.

Según la temporada de recolección de los árboles frutales elaboran un tipo de mermelada u otra, pero las más demandadas son:

  • Mermelada de melocotón.
  • Mermelada de pera.
  • Mermelada de fresa.
  • Mermelada de naranja.
  • Mermelada de ciruela.
  • Mermelada de membrillo.

La historia de la Comunidad de Carmelitas Descalzas nos la cuenta Madre María Rosa tras las rejas del locutorio antes de permitirnos pasar a tomar algunas fotografías del obrador. En 1569 fundó Santa Teresa de Jesús la Comunidad de Carmelitas Descalzas en Toledo. En una primera fase, la Comunidad se ubicó en la Judería toledana para pasar después a la calle Núñez de Arce (que antiguamente era la calle de las Carretas). Ahí fue donde Santa Teresa de Jesús tuvo su habitación, que todavía existe.

Años más tarde se marcharon a calle de las Tendillas en otra casa y después compraron la ubicación actual, el Palacio de D. Fernando de la Cerda. Un Palacio que fue visitado por Santa Teresa y en donde hay recuerdos y detalles de su estancia.

Palacio de Medinilla

Casa de Baltasar Elisio de Medinilla 

En el número 1 de dicha plaza nos encontramos con una portada en piedra, renacentista, del siglo XVI, antiguo palacio restaurado en el siglo XXI. Destaca su gran un patio, regular, de seis columnas jónicas como se entendían entonces, o sea, de fuste cilíndrico y talla simplificada. El piso de arriba era menos alto, igualmente repartido por seis columnas jónicas. Las vigas cargaban sobre las columnas con zapatas de maderas con el canto tallado con roleos, más o menos historiados; había balaustres torneados.

Portada del Palacio

La entrada tiene una puerta de carpintería de tradición medieval: la carpintería es de cinta de saetino, sin policromar. Tenía cierta azulejería de interés. Los muros exteriores son de ladrillo y tapia, de los que la restauración parece no haber dado con la fórmula adecuada para mantener la tierra de fábrica. Comparada su fachada actual con fotos antiguas se puede asegurar que los huecos actuales no los tenía o si acaso eran más pequeños. (Fuente: Casas de Toledo)

Hoy convertido en apartamentos. Faustino Martín, uno de sus propietarios, cuenta en un artículo de ABC los hechos que acaecieron la noche del 30 de agosto de 1620 en la casa de los Andrada. El poeta local Baltasar Elisio de Medinilla murió por la espada de un amigo, Jerónimo de Andrada y Rivadeneyra, cuando Baltasar se interpuso en el instante en que Jerónimo iba a matar a una hermana suya porque le había arrebatado el mayorazgo. Es la historia más triste sucedida en este lugar. Lope de Vega, que era amigo de Baltasar Elisio, sintió muchísimo su muerte. Una gran lápida de mármol en la fachada, dedicada por la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, conmemora el III Centenario de la muerte del gran poeta toledano.

Lope de Vega, que era amigo intimo de Baltasar Elisio, sintió muchísimo su muerte.  Y con el tiempo se le puso una lápida de mármol en la fachada, como se puede ver en la foto dedicada por la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo,  que conmemora el III Centenario de la muerte del gran poeta toledano.

Placa dedicatoria

El inmueble lo adquirió el pintor turolense Ricardo Arredondo y Calmache para tener su estudio y su casa hasta que murió en 1911. Y como la muerte de Baltasar Elisio, Arrendondo falleció también de una manera trágica, ya que, por sus creencias religiosas, no permitió que le anestesiaran cuando le operaron a vida o muerte. Dos historias que abundan en el patio de vecinos de este inmueble, que llegó a estar relacionado, según cuentan, con los banqueros conocidos como «los Albertos», Alberto Cortina y Alberto Alcocer, hasta finales de los años 90. (Textos: Faustino Martín Suárez)

Santa Teresa de Jesús

Este convento fue la quinta fundación de Santa Teresa de Jesús, un lugar que ella llamaba la “Quinta de mis amores”. Si os fijáis en la foto (que es lo que importa) en la puerta pequeña ampliando se pude ver un rotulo donde pone: Carmelitas Descalzas. Quinta Fundación de Santa Teresa. 1569.

Se conservan muchas cosas de Santa Teresa, tales como cartas manuscritas, o incluso la corrección a mano de su libro Camino de Perfección, si no también cosas perteneciente a la Santa tales como un habito, o la sabana en la que murió un 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes… e incluso otras cosas más vánales como un tambor y una pandereta, que solía tocar en Navidades poniendo música a los villancicos, así como dos cuadros alusivos a la Pasión que compró en un mercado callejero de Toledo.

Pero hay más, tienen un relicario orfebrería sobredorado y plata en el que se venera una muela de Santa Teresa. Este relicario, es el mismo que dan a besar cada 15 de octubre, festividad de la Santa nacida en Ávila.

Os he hablado de la donación de Fernando de la Cerda, pues aún conservan las monjas el documento por el que adquieren el palacio de Fernando de la Cerda en 1607, convento que habitan en la actualidad y que Santa Teresa no conoció, pero sí la beata María de Jesús, conocida como ‘el letradillo’ de la Santa, cuyo cuerpo incorrupto se presenta a los fieles bajo la reja del coro.

Dos curiosidades relacionadas con niños de este convento….

Una de las reliquias de gran valor es la imagen de un niño Jesús que Santa Teresa trajo a Toledo no se sabe de dónde….

Las Madres Carmelitas le apodan a esta imagen  ‘el lloroncito’ y es que cuentan, jajajaja que cuando la Santa de Ávila se iba de Toledo para atender y visitar sus fundaciones, esta imagen de no más de 20 centímetros tallada en madera y policromada que presenta en su mano izquierda la bola del mundo y con la derecha bendice, “lloraba y hacía pucheritos”….

En esta comunidad existe otra imagen con cara de niño, al que llaman “El Parlerito” pero esto ya da para otro día porque pertenece a la Beata María de Jesús.

Ambas imágenes gozan de tener un ajuar con numerosas túnicas bordadas, con brocados y damascos de seda de los siglos XVII-XVIII, junto a complementos de pequeña orfebrería, como potencias, zapatos, sonajeros y otras piezas habituales en la dote de las religiosas.

De sus pinturas no os digo nada porque así tengo para otro día, jajaja, que luego me critican que no saco de los interiores de los lugares….

Mucha gente se preguntará si se puede visitar, y yo os digo que si, la iglesia tiene sus misas y antes y después de las Eucaristías siempre te dejan.

Y bueno no me extiendo más, espero que os haya gustado, y ya voy a ir dejando esta plaza jajajaja que ha dado para mucho, y aun podría poner más cosas pero no es plan de ser pesado…

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