Un día en el campo

Silencio en tus labios

Introducción

Me he dado cuenta de que en mis reflexiones sobre la novela, en lo que sucede durante lo que se supone son unos días de convivencia durante la Pascua o una excusa para que nuestros dos tortolitos pasen algo más de tiempo en un mismo lugar y se ven obligados a tropezarse, a cruzarse sin el recurso de que al día del día cada uno se marcha a su casa y después tardan varias semanas o meses antes de volver a verse, no me explayo demasiado con lo que sucede el día más importante.

Se hace necesario que no se sientan tan a salvo y tomen conciencia, sino de sus sentimientos, al menos del hecho de que no pueden pensar que se pueden evadir con tanta facilidad de los problemas o de los conflictos que les causa coexistir en el mismo espacio/tiempo

Sábado, 19 de abril

Para Ana es el día en que por fin ha de dar la meditación sobre la Vigila Pascual, lo que a nivel más personal se encuentra con su conversación de esa noche con su ex, para tratar asuntos personales de los que ya nos enteráremos cuando sea el momento y, sobre todo. ha de tomar una decisión definitiva con respecto a Manuel. Todo eso en un mismo día.

Si acaso, lo de la charla con Carlos, su ex, queda para después de la Vigila, pero será un tema que la mantendrá un tanto inquieta, porque necesita demostrar seguridad, que ya se ha superado esa ruptura y tiene nuevas ilusiones, un nuevo amor o quizá ninguno, en función de cómo se desarrollen los acontecimientos.

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Despertar de Ana (Enlace)

  • Despertar

El despertador sonó a las nueve en punto y yo me levanté del saco con prisas, necesitada de una ducha antes de que cualquiera de las chicas se me adelantase y ocupara el baño. Me desperté con la sensación de que estaba sudada, que el olor que emanaba de mi cuerpo espantaba a cualquiera. Era como si necesitara borrar de mí el rastro de lo sucedido el día anterior. Supongo que, aparte de una cuestión de higiene personal, estaba nerviosa, con la sensación de que aquel día sería el centro de atención de todo el mundo. Sería la encargada de la meditación de aquella tarde y presentía la impaciencia y la curiosidad de todos por lo que diría, por cuál sería el planteamiento que le daría a aquel Sábado Santo. Se acercaba el momento que para mí suponía el culmen de la Pascua y necesitaba estar preparada en todos los sentidos. Tras mi charla, el momento más intenso sería la Vigilia y mis palabras tenían que ayudar a que los demás comprendieran lo que se celebraba, porque a mí también me había pasado algún año que me sentía un tanto perdida.

  • Salida de la casa

Las chicas salimos juntas de la casa, nos esperamos las unas a las otras para que no hubiera dispersión y la puerta se quedase bien cerrada, con idea de que no regresaríamos hasta media tarde, yo me quedé a cargo de las llaves. 

  • saludo a los chicos

Nos encontramos con los chicos que también salían de su casa. Al igual que nosotras se habían puesto de acuerdo y estaban listos para el paseo. Sin embargo, cuando me fijé en Manuel, me dio la sensación de que ese afán de conquistador, de rompedor de corazones, no tenía cabida en su mochila, aunque aún me dio tiempo a ver el contenido, porque no parecía que le hubiera dado tiempo a preparar la mochila y la estaba cerrando. 

  • Desayuno

Para el desayuno me senté en la silla del rincón y en aquella ocasión con un poco más de descaro y mejor humor. No me pude reprimir porque de todas maneras ya presentía esa mirada de recriminación e impotencia de Manuel, ya que de mi actitud casi se interpretaba una invitación para que él se sentara en la misma mesa, pero ni siquiera hizo intención. 

  • Inicio del paseo

En cuanto el sacerdote se reunió con nosotros iniciamos nuestra salida del pueblo, la idea y costumbre era que nos alejásemos. Era un día sin liturgia y, por lo tanto, no había motivo para que nos acercásemos por la iglesia. 

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Despertar de Manuel (Enlace)

Puedo afirmar que, por cómo se cuenta en la novela, éste se despierta como si llevase un petardo en el culo porque lo primero que sabemos de él es que ya ha salido del pueblo, Tan solo tiene el pequeño detalle, la consideración de que su primer pensamiento sea para Ana y las inquietudes que este intuye pueda tener ese día

La charla de Ana trataría sobre la Pascua vista a los ojos de la Virgen. Era el día dedicado a Ésta en espera de la Resurrección. Un día sin actos litúrgicos; el día perfecto para que saliéramos al campo, no tanto para que nos perdiéramos como para un encuentro con nosotros mismos en el tercer día de la Pascua. El paseo fue de casi una hora, caminamos de manera relajada y todos juntos, aunque dentro del grupo cada cual escogiera su compañía. 

Actividades del resto del día (Esquema completo)

  • Tiempo de silencio
  • Comida
  • Tiempo de siesta
  • Meditación sobre la Vigila
  • Camino de Emaús / Regreso a pueblo
  • Tiempo de ducha
  • Cena
  • Vigilia Pascual

Contraste

Este día parece que nos convertimos en la mejor amiga de Ana, en su conciencia, porque nos cuenta con bastante detalle cómo transcurre el día, la mañana. Mientras que Manuel tampoco es que nos cuente demasiado, Se muestra, más bien, algo esquivo, nervioso, incapaz de centrarse, de estarse quieto en un sitio

Ana aprovecha el tiempo de silencio, aparte de para tener ese momento de oración en solitario, para mantener una charla con el sacerdote. Ana tiene ganas de conversación, está inquieta por todo lo que le ronda en la cabeza.

  • Tiempo de silencio

En un primer momento me escondí, busqué mi rincón en medio de aquel paraje, a la espera de que Manuel me perdiera de vista y el sacerdote estuviera en disposición de escuchar el rollo que le soltara, sin que ello impidiera que los demás se lo pensaran dos veces, en caso de que alguno necesitara confesión o tuviera conflictos mayores que el mío.

  • Comida

A la hora de la comida, no tenía allí ni mi rincón ni la silla, tampoco había una mesa donde sentarse, tan solo aquella área entre los árboles y un bocadillo más o menos grande para cada uno.

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  • Tiempo de siesta

Busqué el refugio y el apoyo de mis amigas para aquellos momentos previos a la charla y a los acontecimientos de aquella tarde. Necesitaba que me distrajeran con cualquier otro tema, e incluso si aludían a la charla, por si necesitaba de su aportación. Lo que fuera con tal de que Manuel saliera de mis pensamientos durante varias horas. 

Nos enteramos de quién y cómo se organizarán las parejas para lo del «Camino de Emaús» y es posible que Manuel tenga suerte, dado que todo parece que se pone de parte de Ana para que vayan juntos. ¡Qué tramposa! Ventajas de ser la responsable, aunque también lo pone en manos del azar y de la incuestionable confianza que tiene en sus amigas

La meditación

Como es Ana quien da la meditación, haremos silencio para escucharla, para prestar atención a sus palabras, a sus gestos. ya después, nos preocuparemos por lo de las parejas, las vuelta al pueblo y esos pequeños detalles