Poema a un nombre

Tu nombre no desaparece, si lo pronuncio,
no eres el silencio que ha de estar callado.
Es tu ausencia la que llega hasta mi vida,
esa perversa que se hace mi mejor amiga.

Pero te llamaré para que así me escuches,
te llamaré, aunque levantes muros vacíos,
te llamaré, porque no sé cómo llamarte,
tu nombre no desaparece, si lo pronuncio.

No, no, tu nombre no se vuelve mi olvido,
es una página en blanco que nadie rellena,
un mar en calma, una playa de blanca arena,
tu nombre, el silencio, que se vuelve condena.

Tu nombre no desaparece, si lo pronuncio,
desapareces tú, cómo no desaparece nadie,
porque las calles se han llenado de gente,
pero eres tú quien ha empezado el baile. 

Manuel Pellicer, 06/09/2022