Radiotol. Un negocio de éxito

Introducción

Cuando uno camina por Toledo se encuentra muchas puertas cerradas y uno se pregunta contrariado: «¿qué ha sido de sus moradores? ¿qué habría ahí antes?» Y tiene la sensación de que la ciudad poco a poco va perdiendo vida, historia, que se hace un poco más complicada la vida cotidiana en esta zona de la ciudad porque parece que el futuro se encuentra más allá de las murallas.

Bajo comercial Calle de la plata, 12. Google Maps

La comodidad es poder llevar el coche hasta la puerta, e incluso aceptar que se haya de aparcar en otra parte debido sus calles estrechas y tortuosas, a la ausencia de garajes, que ahora son casi una prioridad en los edificios modernos.

Lo de tener garaje en el casco antiguo de Toledo es un lujo al alcance de unos pocos afortunados, porque ello no forma parte de la idiosincrasia de la ciudad. Es una suerte incluso llegar en coche hasta la misma puerta. De manera que se hace inevitable ese paseo desde cualquier sitio donde se pueda aparcar el coche hasta la puerta de casa y volver desde casa hasta donde se haya dejado el coche el día anterior o media hora antes

Resulta poco atractivo vivir en Toledo cuando has de sortear a los turistas que abarrotan las calles. E igual que es un lujo de unos pocos afortunados ver la procesión del Corpus, ver pasar la Custodia de Arce, desde el balcón de su casa, en pijama, bata y zapatillas. También es una incomodidad no poder salir de casa en esos días, sentirse atrapado porque el recorrido procesional te tiene rodeado.

Procesión del Corpus.Plza de las Cuatro Calles

Pero ¿qué sería Toledo sin su Corpus, sin sus turistas, sin la idiosincrasia propia de este ciudad?

Un local con olvido

En medio de este barullo de ciudad, de gente que va y que viene, de historias e ilusiones de unos y otros, – porque, a pesar de todos los inconvenientes o de la suerte que puedan tener algunos de vivir en el caso antiguo de Toledo, – dentro de sus murallas, en medio de ese Toledo que queda atrapado por la procesión del Corpus, para mí hay un local que forma parte de mis historias de Toledo. Un pequeño local perdido y casi olvidado del mundo, de los toledanos, en la calle de la Plata.

Ya que gracias al negocio que en su día hubo allí montado, lo de oir o ver la retransmisión de la procesión del Corpus sin moverse del sofá; el partido de fútbol del domingo por la tarde o las noticias del día, sin tener que lavarse la cara, mientras te tomabas el café, pudo ser una realidad para muchos toledanos.

En este local ahora de aspecto olvidado, que lleva año y años en venta, que ya no tiene el aspecto de tienda de antaño, había un negocio de éxito, tenía este local arrendado. En su momento, durante décadas, contribuyó a modernizar la vida y las casas de los toledanos. Aparatos de radio, televisores, …. hasta lavadoras. Incluso vendían cámaras de fotos, de las de carrete, de las que había que revelar en el cuarto oscuro, muchas de las cuáles han sabido captar la belleza de esta ciudad.

Bajo comercial Calle de la plata, 12. Google Maps

El aspecto actual del local ya no es como lo recuerdo de mi infancia, allá por principios de los años 80s, con su escaparates y su aspecto de antigua tienda de barrio, de electrodomésticos, y con su trastienda llena de averías de esas que ya no funcionaban por muchos manotazos que le dieras al cacharro ese que había dejado de funcionar en el momento más inoportuno y se hacía inevitable traerlo a arreglar.

Aproximación a la historia

Radio antigua

Allá desde los años 40s, las tardes en Toledo eran tardes de fútbol y de familia entorno a ese transistor radiofónico que, en ocasiones, no se escuchaba todo lo bien que se quería y desde el estadio, de no sé dónde, se cantaban los goles de los jugadores momento. «Goooool«.

Equipo del Real Madrid con la segunda Copa de Europa
Equipo del Real Madrid con la segunda Copa de Europa. 1960

Y se empujaba con ahínco, casi como si se estuviera en la misma bicicleta, al mismísimo Bahamontes, subiendo las montañas por las que se corría el Tour de Francia (1954 – 1965), hasta llegar el primero al mismísimo podium en los campos Elíseos de Paris en una ocasión.

Bahamontes corriendo en el Tour de Francia 1958

Y no tendría nada de particular que Bahamontes, como residente en Toledo, pasase más de una vez con su bicicleta por la calle de la Plata, por delante de la puerta del local.

En los años 50s, con las primeras retransmisión por televisión, también empezaron a llegar a Toledo los primeros televisores con imágenes en blanco y negro.

Con antenas que había que colocar y orientar así o asá para que captasen la señal de retransmisión

Antigua antena portátil de televisión
Antena de televisión
Antena fija de televisión para edificios

En aquella época encima de los televisores se ponía el tapete de punto tejido a mano por la abuela, la bailarina de sevilla y el toro.

Tapete de ganchillo
Televisor años 60s

Los televisores ocupaban un sitio privilegiado en el salón, en esos salones que, según dicen, se reservaban para cuando llegaban las visitas o las familias se juntaban para ver los concursos de la época «Un millón para el Mejor» o «Salto a la fama», «Un, dos tres, responda otra vez»

Un millón para el mejor fue un concurso español estrenado el 8 de enero de 1968 en TVE y que se mantuvo en pantalla hasta el verano 1969.
Salto a la fama fue un programa de televisión, emitido por TVE entre 1961 y 1965.
Un, dos, tres… responda otra vez fue un programa y concurso de televisión creado en 1972 por Narciso «Chicho» Ibáñez Serrador y que consta de 10 temporadas. El programa siempre ha sido emitido por Televisión Española y en la actualidad es considerado como uno de los clásicos de la cadena.

En 1968 Los toledanos incluso pudieron ver como España conseguía ganar por primera vez el festival de Eurovisión.

Hubo un tiempo en el que no había rincón de Toledo donde no se conociera este negocio, donde no se acordasen de quienes regentaban el negocio, Sebastián («el señor Soto»), Luis….. cuando esa radio o ese televisor, «ese cacharro de las narices» dejaba a más de uno sin saber cómo había terminado ese partido de fútbol o cómo terminaba esos Western, donde el bueno siempre se batía en duelo contra el malo y el caballo del malo era demasiado lento.

Western protagonizado por John Wayne
Western protagonizado por John Wayne

También dicen que en aquella época uno se esperaba a que la película se emitiera por televisión, incluso aunque hubiera habido ocasión de verla en el cine y en pantalla grande. Era como tener a las grandes estrellas del cine metidas en casa.

Ben Hur (1959)

Toledo ha servido de escenario para muchas películas en aquellos años y sin que lo afirme ni desmienta, porque es un dato que desconozco, me gusta pensar que, si durante el rodaje necesitaron algo de material electrónico para la película, lo pidieran en esta tienda.

«No desearás al vecino del 5º», (1970) Escena del plaza de Zocodover

Y muchos tuvieron la suerte de ver en directo la llegada del hombre a la luna, (20 de julio de 1969) cuando no conformarse con escucharlo por la radio porque no había presupuesto en la casa para tener un televisor.

El «señor Soto»

Este «señor Soto», mi abuelo, fue uno de los técnicos que trabajaban en Radio Toledo (en la actualidad «Onda Cero») y se ocupaba del mantenimiento de la maquinaria, que todo funcionara bien para que la emisión llegase a todos los hogares de la ciudad y los pueblos de alrededor. Según la rumorología oficiosa, fue su voz la primera que se escuchó en la radio durante las pruebas técnicas.

Las pruebas oficiales ocuparon el mes de enero de 1934 con un solo bloque nocturno de música y noticias, de nueve a diez y media. También actuaron grupos y solistas de música o canto y diferentes invitados disertando sobre temas dispares. La inauguración oficial aconteció el 1 de febrero, a las once de la noche, tras enlazar, por línea microfónica, con la emisora de onda corta E. A. Q. Transradio que la reenvió a Europa y América. 

Los comienzos de ‘EAJ-49 Radio Toledo’
Radio Toledo, en la plaza de la Merced, con la placa dedicatoria a los 50 años de la radio

Cierre del negocio en 1986

En los últimos años de actividad al frente del negocio estuvo Chani. Alguna que otra tarde de principios del año 1986 se pasaba por allí un jovenzuelo llamado Vicente (quien asegura haber encontrado allí su vocación en esto de las telecomunicaciones) a hacerle compañía, para que los gamberros del barrio no entrasen a robar las pilas ni los carretes de fotos, mientras éste trabajaba en la trastienda.

Cámara fotográfica Werlisa color, LED, años 80, en su funda.

Actualidad

Pero, como digo, eso fue en otra época. Ahora todo eso que antes se conseguía en esta tienda de barrio, en el bajo comercial de calle de la Plata, 12, ahora ha quedado reducido televisores cada vez más planas, donde el tapete de la abuela ya no tiene cabida y el mundo de las comunicaciones depende en gran medida a la conexión del WiFi y de la televisión por cable y de las antena parabólicas.

Aquel negocio que cambió la vida de los toledanos cerró a finales 1986. Le ganó la batalla la competencia y los devenires del tiempo, de la vida. Se quedó sin continuidad, quien tomase el relevo y lo adaptase a los nuevos tiempo.

Ahora los electrodomésticos se compran en las tiendas que hay repartidas por toda la ciudad, en los centros comerciales, en las grandes marcas comerciales, o por Internet

Después, creo recordar, en este mismo local hubo una tienda de cuadros, de pinturas, que duró algunos años.

En la actualidad es un local que ha quedado cerrado y olvidado. Quienes pasean por allí pasan de largo. Pero cuando yo paso por allí muchas veces me detengo porque siempre me queda algo roto que ya nadie me podrá arreglar.