De los ángeles

El Cristo de los ángeles

La historia detrás de la imagen del Cristo de los Ángeles no está muy clara, pero se cree que la talla del Cristo es del siglo XVII, de autor anónimo, y que pertenecía al Convento de las Gaitanas, donde se encuentra actualmente. 

Convento de las Gaitanas Plaza de San Vicente

Retablos situados en el lado del evangelio.

Retablo del convento de las Gaitanas
Retablo del convento de las Gaitanas

A la izquierda de la imagen aparece un retablo, de estilo barroco, con la imagen de San Agustín de Hipona (conocido por el Africano) con tez morena. A la derecha otro de estilo rococó con la talla anónima del Cristo de los Ángeles o de los Cálices del S. XVII. Está realizada en madera policromada y paño dorado, estando acompañada de seis ángeles mancebos que portan cálices y atributos de la pasión.

Se dice que el Cristo se llamaba “de los Cálices” porque en el retablo donde estaba colocado había dos ángeles que sostenían una copa para recoger la sangre de Jesús. 

La escultura muestra a Jesús en su agonía, con un rostro lleno de dolor y su cuerpo clavado en la cruz. Los detalles de la escultura, como las heridas en las manos y los pies, así como la corona de espinas, transmiten una profunda sensación de sufrimiento. Los Ángeles que rodean la figura principal añaden un elemento de celestialidad y protección.

Cristo de los Ángeles .Foto: Tina Arsenyeva

También había otros cuatro ángeles que llevaban los instrumentos de la Pasión, por lo que se cambió el nombre a «de los Ángeles». 

El Cristo de la Sangre. Fotografía de David Sevilla

Antes de la Guerra Civil (1936-39), parece que había una cofradía que sacaba esta imagen en procesión el Viernes Santo, pero no se conservan documentos que lo confirmen. 

La cofradía actual se fundó en el año 2001 por un grupo de personas relacionadas con la educación y la música, y eligieron esta imagen como su titular. Desde entonces, procesiona el Martes Santo por las calles de Toledo, encontrándose con otras imágenes como el Cristo de la Caridad y el Cristo del Amor.

En el año 2019, una fotografía de esta imagen fue elegida para anunciar el cartel de la Semana Santa de Toledo, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Cartel de la Semana Santa, 2019
Cartel de la Semana Santa, 2019

El Cristo procesiona sobre carroza articulada para poder sacar al Cristo a la calle, que por su altura no puede salir por la puerta del Convento.

Los penitentes llevan hábito y verdugo rojo púrpura con escapulario blanco, en cuyo centro va bordado el emblema de San Agustín. Sobre el verdugo, la medalla con la imagen del Cristo. Guante blanco y cinturón negro. Portan antorchas, llevan su propia banda de tambores

Penitente
Escapulario de la cofradía. Fotografía de David Sevilla

Procesión de Martes Santo

Salida de la procesión del convento de las Gaitanas. Plaza de San Vicente

A las doce de la noche, año tras año, sale del Convento de las Agustinas Gaitanas la preciosa imagen del Cristo de los Ángeles. En esta Semana Santa, una vez más, la gran talla obligó a los cofrades a sacarla en posición horizontal. No faltaron emocionadas saetas, como la interpretada por una mujer en la Plaza de San Vicente.

Salida de la procesión del convento de las Gaitanas. Plaza de San Vicente
Procesionando por delante de la catedral

En la plaza de Zocodover se produce el encuentro frente al Arco de la Sangre del Santísimo Cristo de los Ángeles y el Cristo de la Misericordia y Soledad de los Pobres. En este encuentro se ofrece una oración conjunta por los hermanos de ambas Cofradías. Desde el año 2010 y hasta 2017, al filo de la una de la madrugada del Martes Santo, se producía un nuevo encuentro en la plaza de San Vicente frente al convento de las Gaitanas entre el Santísimo Cristo de los Ángeles y el Santo Cristo del Amor, que va camino de regreso a su sede canónica.

El Cristo de los Ángeles en Zocodover con el Alcázar al fondo.
Encuentro en la plaza de Zocodover
Pasando por delante de la iglesia de los Jesuitas

La procesión discurrió tal y como caracteriza a esta cofradía viviéndose momentos muy emotivos a lo largo del recorrido durante las casi dos horas que duró la estación de penitencia. Al final y justo antes de regresar a su templo se vivió otro de los momentos que se han convertido en tradición durante los últimos años, el encuentro en la misma plaza de San Vicente frente al convento de las Gaitanas, de dos de las imágenes que han procesionado el Martes Santo como son el Cristo de los Ángeles y el Cristo del Amor, ambos de recogida hacia sus templos, pues en esta ocasión no se produjo el encuentro.

Fuentes: