Si Roma fue la capital del Imperio Romano, Toledo fue la capital del Imperio Toledano. Sí, de «el imperio toledano«, donde dicen que hasta el 8 de mayo de 1561 se no puso el sol y tardó varios siglos en volver el amanecer.
«Toledo» en el mundo
Porque tampoco nos podemos olvidar que nos referimos a Toledo (España):
….
a la Toletum romana, judia
a la ciudad capital del reino Visigodo,
a la ciudad de los Concilios;
a la ciudad de las Tres Culturas,
a la ciudad Imperial.
a la ciudad que, por el mero hecho de ser «Toledo», durante su decadencia, quedó en el más oscuro de los olvidos para la Historia. Porque en su esencia misma lleva implícita su propia gloria y tragedia: ser «Toledo»
Toledo fue la Ciudad Imperial de Carlos V, el emperador que gobernó un vasto imperio donde no se ponía el sol. En Toledo se celebraron las Cortes de 1538, donde se juró al príncipe Felipe como heredero de la Corona.
«El imperio donde nunca se ponía el sol” fue una frase que se hizo popular durante el reinado de Felipe ll.
Bajo su mandato el Imperio español alcanzó su máximo esplendor. Se trataba del primer imperio que contaba con posesiones en cada uno de los cinco continentes. El que también fuera rey de Nápoles, Sicilia, Portugal y los Algarves, obtuvo también el poder en Inglaterra e Irlanda debido a su matrimonio con María Tudor, a quien desposó tras la muerte de su primera esposa, María Manuela de Portugal. Se casaría dos veces más: con Isabel de Valois y con Ana de Austria, madre de su sucesor Felipe III. Durante el reinado del apodado “El Prudente” proliferó la literatura religiosa, con autores notables como Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz, entre otros. Felipe II, que desde la infancia mostró su afición por la caza y el paisajismo, destacó por ofrecer su mecenazgo a diferentes proyectos científicos.
Felipe II, también conocido como “el Prudente”, fue un monarca que dejó una huella indeleble en la historia de España. Nacido en Valladolid el 21 de mayo de 1527. Felipe II gobernó España desde el 15 de enero de 1556 hasta su muerte el 13 de septiembre de 1598. Durante su reinado, tuvo una relación significativa con la ciudad de Toledo.
Toledo: La Corte Itinerante
Antes del reinado de Felipe II, la corte real castellana era itinerante y se trasladaba allí donde iba el rey. Toledo fue durante algunos periodos la cabeza de la corte real. Hasta 1561, Felipe II estableció la Corte en Toledo, ciudad que para su padre, Carlos I, había sido crucial.
Los Problemas de Toledo
A pesar de su importancia histórica, Toledo presentaba desafíos significativos como sede de la corte real. La tercera esposa de Felipe II, Isabel de Valois, describió a Toledo como uno de los lugares más desagradables del mundo. Las escarpadas cuestas de Toledo, las malas condiciones higiénicas y la falta de agua potable cerca del Alcázar fueron algunos de los problemas que enfrentó la ciudad.
Estos desafíos llevaron a muchos gentiles hombres extranjeros a sugerir al soberano establecerse en Bruselas para huir de la “suciedad” de Toledo. Atento a las quejas de su círculo íntimo, Felipe II anunció el traslado a Madrid el 8 de mayo de 1561.
Retrato de Isabel de Valois
Toledo, que fue Corte hasta mayo de 1561, era el destino final de los esposos. La Real Entrada que hicieron en la ciudad costó 12.000 ducados, el doble de lo que había supuesto la de Madrid, y de nuevo las alusiones a la Paz de Catêau-Cambresis ocuparon la ciudad. Tres arcos efímeros la aludían insistentemente; en el segundo, aparecía Vulcano apagando la fragua donde antaño había fabricado las armas para combatir al rey francés, mientras construía una nueva en la que forjaría otras que servirían para hacer frente a los “enemigos de la religión”.
Paz de Cateau-Cambresi
En cuanto a su relación con Toledo, Isabel de Valois hizo una entrada solemne en la ciudad. Además, una dama llamada Magdalena de Guzmán, que había mantenido una relación amorosa con el primogénito del duque de Alba, Fadrique de Toledo, fue encerrada en el convento de Santa Fe de Toledo por orden del rey Felipe II.
El siguiente embarazo se anunció a principios de 1566 con grandes festejos. La Reina había multiplicado sus devociones a san Eugenio Mártir por expreso deseo de Felipe II, que negoció la traslación a través de su embajador francés de Álava. Los restos viajaron desde la basílica de Saint Denis en París hasta Toledo (15 de noviembre de 1565), ciudad que entonces se creía había sido evangelizada por el santo en el siglo I.
La paz de Cateau-Cambrésis es una serie de tratados firmados entre los días 2 y 3 de abril de 1559 entre Francia, España e Inglaterra.
Supone el triunfo de la política exterior de Felipe II en Europa y el apogeo de la hegemonía hispánica. En Europa se instauraba un nuevo orden regido por Felipe II. Este nuevo orden estaría basado en el principio de paz entre los cristianos y guerra contra los infieles y los herejes.
A pesar del traslado de la corte a Madrid, Toledo mantuvo una relación especial con Felipe II. El famoso pintor El Greco se trasladó a España con la esperanza de trabajar para Felipe II y se instaló en Toledo, donde pintaría las obras maestras por las que hoy es recordado.
En resumen, aunque Felipe II finalmente trasladó la corte real a Madrid, su relación con Toledo fue significativa. La ciudad no solo sirvió como sede de su corte durante los primeros años de su reinado, sino que también atrajo a artistas como El Greco durante su época. A pesar de los desafíos que presentaba Toledo como sede real, su legado en la historia española bajo el reinado de Felipe II es innegable.
Cortes de 1538
Las Cortes de Toledo de 1538 comenzaron el 15 de octubre de 1538 y concluyeron el 30 de marzo de 1539. Estas Cortes fueron convocadas por Carlos V después de una expedición a Niza, Génova y Marsella. La convocatoria se hizo en Valladolid por Real cédula de 6 de Septiembre de 1538 para la ciudad de Toledo el 15 de Octubre de dicho año.
Estas Cortes fueron las últimas en que se juntaron los tres estados, Religión, Nobleza y Común. En estas convocatorias se hacía indicación de que el patrimonio y rentas de estos Reinos estaba gastado y consumido, y no bastaba a satisfacer los gastos ordinarios de la Casa Real y los necesarios al beneficio, defensa y reposo de los Reinos y al bien de la Cristiandad.
Las Cortes se reunieron en el monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo, presididas por D. Juan Tabera, Arzobispo de Toledo. En las proposiciones presentadas, se relataron las empresas realizadas desde 1520, en que ocurrió el fallecimiento del emperador Maximiliano, las treguas pactadas con el Rey de Francia, la pacificación de Italia, la guerra contra el Turco, la liberación de Viena y la liga concertada con Venecia.
El primer submarino español se probó en el Tajo
¿Sabías que el primer submarino español se probó en el río Tajo, en Toledo, en el año 1538? Pues sí, así es. El inventor fue un ingeniero toledano llamado Rodrigo de Xaramillo, que diseñó un artefacto capaz de sumergirse y navegar bajo el agua. Se trataba de una especie de barril de madera, con una abertura en la parte superior para entrar y salir, y un sistema de válvulas y tubos para regular el aire y el agua. El submarino se impulsaba mediante unos remos que salían por unos agujeros laterales.
Pintura de la época, del primer submarino, en el Tajo
«Anno 1538. in Hispaniae oppido Tolleti, in flumine Tago velocissimo, aurum generante contra solis motum, nos secus atque Danibius alli tres, in orbe cursum consumente ab occasu in quam ad ortum, corampi memoriae // Carolo Quinto Imperatore cum decem propemodem millibus hominum experientia vidi»
Taisnier, Jean: “Opusculum… de natura magnetis et eius effectibus” (Colonia, 1562)
Traducción aproximada de Bing Chat
“En el año 1538, en la ciudad española de Toledo, en el río Tajo muy rápido, generando oro en contra del movimiento del sol, nosotros tres, a diferencia del Danubio, consumiendo el curso en el mundo desde el ocaso hasta el amanecer, ante la memoria de Carlos Quinto Emperador con casi diez mil hombres, lo vi por experiencia”.
Debe estar conectado para enviar un comentario.