¿Estudiar en el día del cumpleaños?

Introducción

Seguimos en el miércoles 21 de abril de 1993 (03:30 pm). Se supone que ya ha pasado la comida, sin que Jessica comente si Ana le ha preparado algo especial por ser su cumpleaños. Ni siquiera comenta nada sobre la conversación mantenida, que alabara de algún modo que escribiera ese texto en español y sin protestar.

Lo que sí sabemos es que Jessica siente una cierta curiosidad, inquietud, por la gente que les vino a visitar la tarde anterior, pero que descarta fueran una posible familia de acogida, aparte de que tampoco se viera relacionada con ese tipo de familias. Demasiado mayores para ella.

En el «St. Clare’s Home for Girls», como si fueran perros abandonados en busca de un hogar. Allí se trata de niñas que merecen y necesitan una normalización de sus vidas. Prima su bienestar en el sentido más amplio por encima de todo. De manera que no se les entrega a cualquiera por muy cualquiera que sea, ni aunque se tratase de «Daddy».

Tiempo de lectura

De manera que, descartada la opción de repetir la escapada del día anterior, porque con castigo a la semana, de los que impone Ana, son más que suficientes y dado que ésta está ocupada con los asuntos del St. Clare’s y no tiene tiempo para dedicárselo, Jessica busca refugio en su dormitorio, donde no molestar ni que la molesten.

Jessica leyendo en su dormitorio

No se dice qué libro ha escogido para su lectura y distracción. Lo que es seguro es que no se trata de uno en español, y a ser posible tampoco de ningún autor español. Queda a la libre imaginación del lector. La propuesta de la inteligencia artificial sería: Matilda de Roald Dahl. (Publicado en 1988)

Así que la joven mente de Matilda siguió creciendo, alimentada por las voces de todos aquellos autores que habían lanzado sus libros al mundo como barcos a la mar. Esos libros dieron a Matilda un mensaje de esperanza: «No estás sola».

Matilda (edición de 1989)

Lo que son los adultos.

Y si la tarde anterior, Jessica se escapó al parque, aprovechando que nadie la vigilaba ni controlaba sus movimientos por la casa, aunque Ana le hiciera ver que no la tenía tan abandonada ni olvidada como ésta había supuesto, esta tarde se repite la misma comprobación, con la suerte de que Jessica no se ha desvanecido sin más.

Jessica no es la mejor estudiante del mundo; está lejos de ser la alumna destacada de su clase y sus calificaciones son mejorables, aparte de que, por las fechas que son, hay que tener en cuenta el resultado de las calificaciones del tercer cuatrimestre y no hay que tener a la vista el final de curso.

Es miércoles, está en la semana de vacaciones de primavera y es el día de su cumpleaños, aunque no se va a celebrar de ninguna manera, ni a vivir diferente a cualquier otro día del año. Sin embargo, Ana, como una persona adulta y responsable, espera que aproveche el tiempo.

Ana: Hoy no has tocado un libro en todo el día. Es tu cumpleaños. Estás de vacaciones y estoy segura de que no te apetece. Pero, si esperas que yo sea buena contigo, tendrás que darme algo a cambio. De modo que ponte a ello.

Que un poco desvanecida esa complicidad y condescendencia para imponer un poco de autoridad, aunque eso de que «no has tocado un libro en todo el día» es del todo exagerado e impreciso. No podemos olvidar la redacción en español. Por lo cual esto es más una llamada de atención, como parte del castigo.

La escapada del día anterior fue con premeditación, por lo cual ha de quedar patente el malestar causado por esa falta de confianza. Es una llamada de atención. Las vacaciones en esta época del año no son para dejar los libros arrinconados hasta que se retomen las clases. Un reparo de vez en cuando siempre viene bien.

Ana: ¡No me repitas la cantinela que ya me la conozco! Te quedan dos meses de curso, el último cuatrimestre, y conviene que aproveches el tiempo. Todos los profesores te exigen más que al resto para que compenses lo de la asignatura de Spanish y hasta ahora no todo el mundo está contento con los resultados.

La niña no es tonta.

Jessica con 12 años

Todo el mundo sabe que, si no fuera tan maniática con los estudios, sus resultados académicos serían mejorables, pero hemos de pensar que se cree una privilegiada por eso de tener permiso para saltarse una de las asignaturas, sin que se le haya buscado una alternativa, por si cambia de parecer en algún momento. La expectativa, aunque poco o nada previsible, es que se enmiende.

Ella se considera «muy lista«, pero tiene a todo el mundo preocupado por su futuro y porvenir, por creerse su propio engaño y victimismo. De tal manera que la intención de Ana no es torturarla con el tiempo que estudió durante las vacaciones, sino, más bien, que sea responsable y no desaproveche las ventajas ni las oportunidades que se le presentan.

Origen