Introducción
Friday, June 23, 1995 (09:30 AM)
Jessica sigue dándole vueltas al asunto de la fiesta, pero desde un punto de vista mucho más íntimo y rebuscado, con un mayor dramatismo e incluso lleno de expectativas que duda que se vayan a cumplir, pero ha entendido que de las ocurrencias de Ana se puede esperar cualquier cosa. Ana es demasiado misteriosa en ocasiones. Normalmente para bien.
¿Cómo se organiza una gran fiesta con poco presupuesto? Supongo que Ana no esperará que me gaste los $80 mensuales en un evento que no me entusiasma demasiado. Aparte de que creo que ese dinero es más provechoso si lo guardo para cuando vaya a la universidad. Incluso para cuando sea mayor y ya nada me impida que busque alguna pista sobre Daddy.
How do you even plan a big party with, like, no money? I really hope Ana doesn’t expect me to spend my whole $80 allowance on something I’m not even that thrilled about. I mean, it’s my quinceañera, but still. Wouldn’t it be smarter to save that money for college? Or maybe for later on, when I’m older and finally allowed to start looking for clues about Daddy.

Planteado con cierta objetividad o toda la subjetividad con la que se pueda plantear esta situación, las circunstancias de Jessica y el empeño de Ana para que esta organice esa fiesta para el final del próximo curso. Se pueden pensar muchas cosas, hipótesis, con más o menos fundamento.
- Jessica se queda en el St. Clare’s cuando, por su edad, ya no debería quedarse, sino mudarse a otro internado.
- Se queda sin excusas y argumentos para ausentarse de la asignatura de Spanish. Tendrá que acudir a clase, estudiar y, a ser posible, esforzarse por aprobar.
- La organización de la fiesta, por esa obligada temática española, es un buen argumento para que supere sus bloqueos con respecto al conocimiento del país, la geografía, el idioma y la cultura.
Es decir, si te pones a sumar, la conclusión, la X de esta ecuación, está más que clara. Ana ha conseguido localizar al padre de Jessica, a su «Daddy»; ha hablado con él, y este le ha tenido que poner condiciones para asumir esa paternidad. Habrá exigido pruebas de que no le entregarán «un saco de problemas», porque se quieran librar de ella.

¿Una fiesta para Daddy?
Aunque me haría mucha ilusión, no espero que la fiesta sea una excusa para ocultar el hecho de que éste venga a por mí o le estén buscando.
Daddy ahora no tendrá más que 21 años y la verdad es que imagino que no querrá hacerse cargo de una mocosa impertinente como soy yo. Yo sí querría que lo hiciese, pero entiendo que no sea tan sencillo como parece.
No me soporto ni aguanto yo misma muchas veces. Por lo cual, si Daddy viniera a por mí, creo que a los cuatro días me mandaría de regreso porque le habría vuelto loco con mis tonterías.
Aparte de que, si él es tan joven como supongo, no me parece que le consideren un padre tan apto y responsable. Hay muchos chicos malos por el mundo, y habrá quien sospeche que Daddy es uno de ellos, a pesar de que yo piense que es un chico estupendo, pero pienso eso de él tan solo porque creo que es mi padre. En general, mi opinión sobre los chicos no es tan favorable.
Sometimes I daydream that the party is just a cover for something huge… like maybe Daddy showing up out of nowhere. But I know that’s probably just me being dramatic.
He’s only, like, 21 now. And I doubt he’s out there thinking, ‘Wow, I can’t wait to raise a loud, overly emotional teenage girl.’ Honestly, I wouldn’t blame him. Half the time I can’t even stand myself.
If he did show up, I’d be so happy… at first. But knowing me, I’d probably drive him totally crazy with all my weird thoughts and moods, and he’d send me back after, like, four days.
And if he’s as young as I think, people probably wouldn’t even see him as a “real” dad. They might even think he’s some kind of bad guy. I don’t believe that, though. I really think he’s a good person. Or… maybe I just want him to be, because he’s my dad. But if I’m being honest, «the boys,» in general, is not my favorite subject.
Se puede pensar que Jessica no sabe nada de su padre. Así es. Sin embargo, tenemos la promesa o compromiso que Ana le hizo en ese sentido para ganarse su confianza, que no tendría secretos con ella al respecto. De manera que lo poco o mucho que Jessica conoce de su padre, de su «Daddy», se basa en los datos que dejaron junto a ella cuando la abandonaron.

La cuestión es que Jessica es consciente de que ella está en una etapa de su vida en que la normalidad es lo menos normal, que dadas las circunstancias ella misma asume que no está en su mejor momento para que la manden a vivir bajo la tutela de ningún extraño, por mucho que sea su padre y se cumpla el mayor de sus anhelos. Lo de «devolver al remitente» es una certeza.
Aparte de que su padre, por lo que se sabe de este, en teoría, no está en la mejor edad para hacerse cargo de la custodia de un adolescente, cuando apenas está empezando a ser un hombre independiente y autosuficiente.
Hasta cierto punto, Jessica parece entender y asumir con resignación que hasta la fecha no haya habido noticias de su padre, pero de igual modo se descarta que sea alguien tan rebuscado como para ser capaz de desaparecer sin dejar rastro. Razón de más para justificar ese empeño de Jessica por esperarlo.
Si Daddy es alguien real, entonces, más pronto que tarde se habrá de dar con él. Quizás Ana se haya dado un año de plazo y se muestre tan optimista con la posibilidad de encontrar una pista fiable que no sea tan descabellado que en un año haya motivos para organizar esa fiesta.

Lo malo va a ser que Jessica no sea esa chica dulce que su padre se esperaría, por lo cual, antes de darle opción a que haga un viaje en balde o se lo piense dos veces, Jessica debería poner de su parte y dar la sensación de ser una chica más preparada y adaptable al cambio de vida. Tendrá que ganar soltura con el idioma y todo lo que ello conlleva.
Origen
- Esperando a mi Daddy. Friday, June 23, 1995
- Reflexiones personales
- Traducción al inglés: ChatGPT

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